Parte de nuestro corazón se va contigo

Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

Compartí con Benjamín González, Benja para los amigos, entre los que tuve el honor de contarme, alguno de los momentos más felices y más tristes de mi vida deportiva: el récord español de 4x400 metros en la Universiada de México y los Juegos Olímpicos de Moscú 1980. En el Estadio Olímpico de la capital mexicana yo hice la primera posta y él la segunda, como era habitual en la Selección. Nos siguieron José Casabona e Isidoro Hornillos, ahora presidente de la Federación Gallega. Acabamos en 3:04.22, plusmarca española, y en la cuarta posición. Benja y yo lo festejamos esa noche poniéndonos morados de fruta.

Al año siguiente hicimos 3:06.6 en Winthertur, el 15 de junio, acompañados por Colomán Trabado e Isidoro Hornillos, y acariciamos la mínima para Moscú. Siete días después la conseguimos (repetimos equipo) corriendo fuera de concurso en un encuentro entre Francia y Suecia celebrado en Thonon-les-Bains (3:06.2). En ese momento teníamos las tres mejores marcas españolas de la historia. Esta vez lo festejamos con unas copitas de champán, a bordo de un avión de Iberia, mientras un orfeón, que viajaba en el mismo vuelo, enterado de que habíamos hecho la mínima, cantó en nuestro honor.

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Y ya en Moscú yo me lesioné en el primer entrenamiento, en las pistas de la Villa Olímpica. Todas las noches recibía masaje para intentar disolver la contractura que me incapacitaba casi para trotar. Y recuerdo a Benja a mi lado, todas esas noches, dándome ánimos. Y consolándome cuando ya estuvo claro que no podía correr a tope.

Y guardo una foto entrañable en la que me pasa el brazo por los hombros cuando, al regreso de Moscú, fui capaz de correr los Campeonatos de España, en las pistas del INEF de Madrid , y quedar tercero. Ganó él y fue plata Hornillos, otro gran amigo. Con Benja se va un atleta espléndido, que alternó los 400 metros (46.48 en 1981) con los 800 (1:46.53 en 1985), y, sobre todo, una persona entrañable, generosa y magnífica. Adiós, amigo, parte de nuestro corazón se va contigo.