Londres: Antón, Wanjiru, Rey...
Chema Martínez compite el domingo en el Maratón de Londres, que organiza una carrera en la que los españoles han obtenido históricamente buenos resultados. El circuito es llano y la ciudad está al nivel del mar: dos buenos ingredientes para hacer excelentes marcas. En la ciudad del Támesis se ha bajado en nueve ocasiones de las dos horas y seis minutos. No es mala cifra.
Merece la pena recordar a los protagonistas: Samuel Wanjiru (Kenia), 2h 05:10 en 2009, marca personal, y 2h 05:24 en 2008; Martin Lel (Kenia), 2h 05:15 en 2008, también registro personal; Tsegay Kebede (Etiopía), 2h 05:19 en 2010, a un segundo de su tope, y 2h 05:20 en 2009; Jaouad Gharib (Marruecos), 2h 05:27 en 2009; Abderrahim Goumri (Marruecos), 2h 05:30 en 2008, marca personal; Khlaid Kannouchi (Marruecos), 2h 05:38 en 2002, también el mejor registro de su vida, y Paul Tergat, 2h 05:48 en ese mismo año.
No está nada mal, ¿verdad? Londres no es la carrera más rápida del circuito, en conjunto, pero no está lejos de serla. En estos momentos, y tras la prueba de Rotterdam del pasado domingo, el mejor promedio histórico de diez mejores marcas lo tiene la ciudad portuaria holandesa (2h 05:07), seguida de Berlín (2h 05:10) y Londres (2h 05:31). Se puede correr muy, muy rápido. ¡Qué se lo digan a Paula Radcliffe, que batió en este circuito el récord mundial vigente, con 2h 15:25 en 2003!
A propósito de Wanjiru, el campeón olímpico y plusmarquista de la carrera: no correrá este año, oficialmente a causa de una lesión. Además, el keniano está en un momento delicado de su vida, porque fue detenido bajo la acusación de agredir a su esposa y amenazarla con un fusil de asalto soviético AK-47. Nada menos. Está pendiente de juicio. Su mujer ha pedido el divorcio, claro. Wanjiru es un atleta de una calidad extraordinaria, pero...
Y vamos con los nuestros. Los atletas españoles han bajado en cuatro ocasiones de las dos horas y diez minutos por las calles londinenses. La mejor marca de los que allí han viajado la tiene Abel Antón, que venció en el año 1998 con un tiempo de 2h 07:57, la que finalmente fue la mejor marca de su vida. Triunfó un año después de proclamarse campeón mundial en Atenas y un año antes de revalidar su título en Sevilla. En el momento de su victoria londinense tenía 35 años.
Antón también bajó de las dos horas y diez minutos (2h 09:41) en 1999, carrera en la que fue tercero. Los otros españoles que han superado esa barrera son Julio Rey, cuarto en 1998 con 2h 08:33, y José Manuel García, noveno en 1997 con 2h 09:30. Otros puestos de relieve los han conseguido Juan Francisco Romera (tercero en 1990, con 2h 10:48); José Esteban Montiel (cuarto ese mismo año, con 2h 11:04) y Antonio Serrano, precisamente el entrenador de Chema Martínez, que fue quinto en el año 1996, con 2h 10:55. Hay que reconocer, sin embargo, que en los últimos tiempos las prestaciones españolas están lejos de ser deslumbrantes.
Bueno, pues ahora es el turno de Chema, que no ha corrido nunca en la capital británica. Espero que nos dé una alegría, pero la carrera va a ser muy dura.
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Por cierto, si queréis deleitaros con un bonito relato desde dentro de la carrera de Alessandra Aguilar en Rotterdam, escrito por Marc Roig, que le hizo de liebre, entrar en http://carrerasdelmundo.blogspot.com/2011/04/un-trabajo-minucioso.html
Y como final, rescato una frase de Albert Soler, nuevo secretario de Estado, extraída de la entrevista que publicaron el miércoles Carlos Arribas y Amaya Iribar en El País: "Ver un maratón es lo más aburrido que hay". Inmediatamente aclara que le gusta correrlos (tiene poco menos de tres horas). No estoy de acuerdo: alguno de los grandes espectáculos de atletismo que he visto en mi vida han sido maratones.
