Paso atrás en la lucha antidopaje
La decisión de la Federación Española de no castigar a Alemayehu Bezabeh por un presunto delito de dopaje no trabaja, precisamente, a favor del juego limpio y de la credibilidad internacional de España. A mí, personalmente, esa decisión me sorprende de forma extraordinaria. Si algo teníamos todos claro dentro de la Operación Galgo, era la implicación del ex etíope. Pues parece que todos lo teníamos claro, menos la RFEA. Hace unos días se levantó la sanción a Alberto Contador, positivo con clembuterol; ahora se perdona a Bezabeh... ¡Y luego nos quejaremos de que fuera de nuestras fronteras se digan las cosas que se dicen!
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Presuntamente, Bezabeh se dirigía a transfundirse su propia sangre cuando fue interceptado por la Guardia Civil. Nadie parecía dudar de que eso fuera cierto. Parece, incluso, que la intervención de los agentes se produjo, precisamente, para evitar esa transfusión de la propia sangre. Pocos días después, Bezabeh iba a competir en el Europeo de Cross de Albufeira (Portugal), donde defendía título. Pero una entrevista celebrada en la RFEA con José María Odriozola indujo al presidente a apartarlo del equipo. Algo extraño vería. Algo extraño que ha dejado de verse ahora.
Falta por saber cómo reaccionarán los demás atletas españoles a esta medida. Y cómo lo hará la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), que ya echó atrás en su día la decisión de la Española de no castigar a Josephine Onyia por otro positivo, esta vez doble. Hoy no es un día feliz para el atletismo ni para los que estamos a favor del juego limpio. Sospecho que hemos dado un paso atrás.
