El futuro de los Mundiales de Cross
Miembros de la Federación Internacional se asombraban en Punta Umbría de la escasa presencia de periodistas españoles enviados especialmente a los Mundiales de Cross y de la poca repercusión del acontecimiento en la prensa nacional. Para mí no hubo sorpresa ni en lo uno ni en lo otro. Para los medios informativos españoles esta competición ha dejado de tener un interés especial. A mí me encantan los Mundiales, y a mucha gente, pero es forzoso reconocer que cada vez somos menos sus incondicionales.
El comentario más repetido es el siguiente: todas las carreras son iguales, con un montón de africanos en cabeza y con los atletas europeos o estadounidenses perdidos en la lejanía. Con alguna excepción, como la de la norteamericana Shalane Flanagan. Yo no estoy de acuerdo: no hay dos carreras iguales y a mí la competición en Punta Umbría me resultó muy bonita, pero... Además, ninguno de los africanos en competición tenía el carisma suficiente para atraer al público menos entendido. Y eso es muy importante. Todo el mundo conoce a Kenenisa Bekele, pero a casi nadie le sonaba Imane Merga.
¿Tienen futuro los Mundiales de Cross? De momento, y a partir de ahora, se van a celebrar cada dos años, en lugar de anualmente. Se rompe así una tradición que nace a principios del siglo XX, con el Cross de las Naciones, embrión de estos Mundiales, y que sólo se quebró con motivo de las dos guerras mundiales. ¿Y por qué se van a hacer bianualmente? Básicamente, porque hay pocas ciudades candidatas a organizarlos y porque las televisiones les están dando la espalda. Punta Umbría es un ejemplo. En España se pudo ver en Canal Sur o en internet, pero no en Teledeporte ni en Eurosport. Por no hablar del resto de cadenas, claro.
La ausencia de la televisión hace que la publicidad se retraiga y si la publicidad se retrae, todo se empieza a ir abajo, porque el atletismo no puede vivir del dinero de las taquillas. Lo de la televisión es un problema inmenso, que nos va a afectar mucho en los próximos años. Atletas y ex atletas alemanes han dirigido una carta abierta a la canciller Angela Merkel, a varios ministros y al máximo responsable de la televisión pública germana para pedir que los Mundiales de Daegu se transmitan en directo, no en diferido. Si hasta en Alemania están así, con la afición inmensa que hay en ese país, apaga y vámonos.
Y los países Europeos tampoco hacen mucho por salvar la competición. De hecho, la mayoría se han rendido antes de disputarla, simplemente renunciando a ella. En la categoría sénior masculina se clasificaron 17 equipos, de los que sólo cuatro fueron europeos: España fue octava, Portugal, novena; Noruega, décimosegunda y Gran Bretaña, décimoquinta. No presentó equipo Francia, que en diciembre fue campeona de Europa, y no apareció por Punta Umbría el ucraniano Sergey Lebid, el gran campeón. En la femenina puntuaron quince países, y también sólo cuatro de Europa: Gran Bretaña (quinta), España (octava), Portugal (12ª) e Italia (14ª).
En júniors masculinos, sólo hubo tres equipos del Viejo Continente entre los 17 que completaron equipo: Gran Bretaña (10ª), España (13ª) y Rusia (15ª). Portugal, plata continental en Albufeira, declinó competir con equipo completo. Y en chicas, sólo puntuaron Gran Bretaña (5ª) y España, entre catorce equipos. Alemania y Rumanía, segundo y tercero en el Europeo, no presentaron equipo.
Europa sigue siendo el motor económico del atletismo y si muchos países de este continente renuncian, sus televisiones nacionales no tienen pretexto para transmitir la competición. España iba con equipo completo, y ninguna televisión nacional pagó los derechos, así que las demás...
En fin, que me parece que los Mundiales de Cross han tocado fondo. Y es una pena, porque la competición es bonita y espectacular. Y como lo prometido es deuda, pronto os contaré cosas de Zola Budd, la británica nacida en Suráfrica que fue dos veces campeona mundial y que corría descalza, como Fait Chepngetich Kipyegon, la campeona mundial júnior en Punta Umbría.
