Un manifiesto que llena de orgullo
Me he sentido orgulloso al ver la lista de atletas que han firmado un manifiesto a favor de un deporte limpio y en contra de aquellos que pretenden ensuciarlo. Me he sentido orgulloso porque han sabido dar un paso adelante en un momento de crisis total. Me he sentido orgulloso porque en esa lista hay atletas de gran prestigio deportivo y personal. Como atleta que fui, pongo simbólicamente mi firma detrás del último, o delante del primero. Y lo hago, también, orgulloso.
Los firmantes (que al cierre de la edición de nuestro diario eran 65, y cuyos nombres podéois encontrar en nuestra página web) han dado un paso al frente, porque era "el momento de levantar la voz" en frase de Pablo Villalobos, uno de los atletas más inteligentes que conozco y más conscientes de lo que se está jugando en esta batalla. Me preguntaba ayer en este blog si sobreviviría el atletismo. Sobrevivirá gracias a atletas como los que han firmado la carta, aquellos que han dicho "¡basta ya!".
Contrasta esta actitud, por cierto, con la de los ciclistas, que jamás han plantado cara a los dopados, que han guardado un vergonzante silencio, mirado hacia otro lado y, en algunos casos, manifestándose a favor del dopado. Algún colega que escribe de ciclismo me decía de vez en cuando que envidiaba al atletismo en este sentido, porque alguna vez los atletas se manifestaban en contra de los 'cazados'. Pero antes esa protesta contra los tramposos era algo aislado. Ahora el rechazo es masivo y por escrito.
Y por eso, hoy, me siento orgulloso de los atletas.
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Saludos
Ángel
