El triplete está en el bolsillo

El regreso de Laguna Seca nos ha traído a un necesario parón veraniego, pero de sólo dos semanas, porque el 15 de agosto el circo mundialista echará de nuevo a andar, en la cita checa de Brno. Sé que ha pasado mucho tiempo entre el anterior post y éste, casi un par de meses, y es que con el calendario que han parido este año he ido absolutamente de cráneo. Menos mal que existe Twitter, esa especie de mini blog en el que intento ir más al día.
Aprecio a Carmelo Ezpeleta, el sheriff del paddock, pero siempre le digo que no puede estar peor parido el calendario. Hoy ha sido mi primer día de vacaciones y, creedme, son más necesarias que nunca. Ya sé que tengo un trabajo envidiable, y me encanta, pero he llegado con el depósito al mínimo después de empalmar Mugello, Isla de Man, Silverstone, Assen, Montemló, Sachsenring y Laguna Seca. Es decir, siete viajes en ocho fines de semana, porque sólo hubo uno de descanso, entre las citas de Cataluña y Alemania, y fue el del 11 de julio, el día que España se proclamó campeona del mundo de fútbol, lo que para mí y muchísimos españoles fue un sueño hecho realidad. Aquel día no pude ver el partido con mi padre, pero siempre recordaré la conversación telefónica que tuvimos nada más acabar. Me dijo que llevaba 63 años esperando ese momento. Yo algunos menos, 34 + 1, pero desde el punto de vista futbolístico se me hicieron eternos. Menos mal que siempre, o casi siempre, hemos tenido el motociclismo como refugio del orgullo patrio, aunque ningún año fue tan bueno como el que estamos viviendo.
Queda media temporada por delante y resulta que tenemos prácticamente garantizado el triplete español, el primero en la era moderna del motociclismo, el primero que incluirá la categoría reina. Todos recordamos los dos tripletes de finales de los 80, con las coronas de 250cc, 125cc y 80cc, gracias a los Pons, Crivillé, Aspar y Herreros, pero el de ahora tendrá más glamour porque el relato empezará por MotoGP, siguiendo por Moto2 y 125cc.
Sólo el nombre del conquistador del octavo de litro genera alguna duda más, porque hasta tres españoles tienen posibilidades, pero lo que ha hecho Marc Márquez, al ser capaz de ganar cinco carreras consecutivas, confirma lo que algunos pensábamos de él al creer que era un piloto distinto, una estrella en potencia. Pasó por la Redacción de AS antes de viajar a Sachsenring y allí confirmó también que además es un gran chaval, aunque en eso está empatado con Espargaró y Terol, sus adversarios.
En Moto2, Toni Elías certificó con su victoria en Alemania su favoritismo incuestionable al título y ya está casi más pendiente de buscar la forma para regresar el año que viene a MotoGP que de sus rivales. Las dos carreras de ventaja que lleva así se lo permiten y son conocidas sus conversaciones con Suzuki, para ser compañero de Bautista, y hasta con Aspar, con el que ya trabajó en el pasado. Veremos qué pasa, pero yo de él no me empecinaría en subir a cualquier precio. Es mucho mejor ser campeón del mundo, de lo que sea, que salir a correr en MotoGP sin tan siquiera aspiraciones de podio.
Y en MotoGP tenemos a un Jorge Lorenzo inconmensurable, con seis victorias y tres segundos puestos a sus espaldas, pero que tendrá que aguantar que siempre haya alguien que diga que ganó porque Rossi se perdió cuatro carreras. El que lo quiera ver así, que lo vea, pero como dice un tal Kenny Roberts, eso es no tener ni idea de carreras. Es la misma cantinela que algunos usan para desvirtuar el título de Schwantz en 1993, reduciendo su conquista a la lesión de Rainey en Misano. Pues bien, el propio Wayne, comparando lo sucedido aquel año con la circunstancia de éste entre Lorenzo y Rossi, me dijo esto: "Lorenzo ya estaba luchando con Valentino en plena forma y se produjo una situación particular que también podían haber aprovechado Pedrosa o Stoner, pero ellos cometieron errores que no cometió un Lorenzo que siguió empujando de la misma manera. Es la misma historia de 1993. Es muy difícil de entender, pero fui yo el que cometió un error, no Kevin. Siempre peleé con Kevin y las carreras hay que acabarlas para ser campeón, así que me parece muy poco profesional decir que él fue campeón porque yo me caí. Él fue el justo campeón ese año y, uno antes, cuando Mick cometió su error, yo estaba apretando y fue él quien cometió un error, no yo. El que más puntos tiene al final del año es el ganador.". Sobran las palabras, así que simplemente toca disfrutar del momento. Yo lo hago, a pesar del sufrido calendario.

