Los milagros de la Montaña Mágica

Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

El atletismo de altísimo nivel vuelve a la Montaña Mágica de Montjuïc y me váis a permitir que hablemos un poco de aquello que sucedió hace 18 años, en el mismo sitio, aunque sin olvidarnos de que la competición continental ya está aquí. Tras los recuerdos de Barcelona 1992, al final de este post, algunas cosillas sobre el Europeo. 

Barcelona 1992

Cubrir profesionalmente los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 es una de las mejores experiencias que he tenido como periodista. Porque eran unos Juegos en casa, porque la organización fue estupenda, porque España lo hizo muy bien (13 oros y 22 medallas en el total de los deportes, de las que dos oros, una plata y un bronce fueron para el atletismo), porque se vieron cosas espectaculares en las pistas de Montjuïc, porque el ambiente fue maravilloso... Las medallas españolas de nuestro deporte en Barcelona seguro que os las sabéis de memoria: oros para Dani Plaza en 20 km marcha y Fermín Cacho en 1.500; plata de Antonio Peñalver en decatlón y bronce para Javier García Chico en pértiga.

Dani Plaza vencía en su casa, en Barcelona, y dio la vuelta a la pista anudando la bandera española y la catalana. Era nuestro primer campeón olímpico de la historia. A Valentí Massana le descalificaron cuando tenía el estadio a tiro e iba segundo. Pero Valentí, un atleta modelo y una persona de la que guardo un recuerdo magnífico, reconoció que los jueces habían acertado. España también brilló en deportividad.

En cuanto a la imagen del soriano Fermín Cacho entrando victorioso en los 1.500 metros, con los brazos extendidos, se convirtió en uno de los iconos de aquellos Juegos. Venció en una carrera lenta, pero con un final electrizante. Después les recibieron los Reyes en el palco. Cacho cuenta que se sintió casi más nervioso entonces que cuando estaba esperando el tiro de salida y relata con su gracia y naturalidad habitual que la Reina le dio un abrazo y que él le dijo: "Majestad, que estoy sudado". 

El murciano Antonio Peñalver se llevó una magnífica plata en decatlón, con 8.412 puntos, y cedió sólo ante el checo Robert Zmelik. Su actuación en los 1.500 metros y su vuelta a la pista posterior fue uno de los momentos con más audiencia televisiva de los Juegos. Peñalver llevaba la bandera española en la mano y me confesó después que tuvo que hacer un esfuerzo descomunal para poder mantenerla en alto, porque, tras diez pruebas agónicas, ya no le quedaba energía ni para eso.

La de Javier García Chico (otro barcelonés) fue la medalla más inesperada, pero se la ganó a pulso, con una marca de 5,75 metros. Sergey Bubka, el mejor especialista de todos los tiempos y campeón olímpico vigente en aquellos momentos, hizo dos nulos en 5,70 y otro en 5,75, en la mayor debacle de su vida atlética. Luego no estuvo, deportivamente, muy afortunado: echó la culpa al viento y quiso retirar sus pértigas antes de que competición hubiera terminado, molestando a los demás atletas. No es su estilo habitual, en todo caso. Por cierto en esa pruerba de pértiga acabó décimo Alberto Ruiz, que, en estos Europeos, es el jefe de prensa del equipo español en Barcelona.

Internacionalmente hubo muchas cosas a destacar. Los 19.73 del estadounidense Mike Marsh en semifinales de 200 metros, dejándose ir clamorosamente... cuando el récord mundial estaba en una centésima menos. Era compañero de apartamento de Carl Lewis en Barcelona, fuera de la Villa Olímpica. Lewis, por cierto, ganó su tercer oro consecutivo en longitud y contribuyó al récord mundial de 4x100. No corrió la prueba individual porque en los Trials estaba enfermo y no se clasificó. El también norteamericano Kevin Young hizo los 400 metros vallas en 46.78, un récord mundial que persiste. Su compatriota Mike Conley llegó a 18,17 metros en triple... pero con 1,2 de viento favorable. Derartu Tulu, etíope negra, y Elana Mayer, surafricana blanca, fueron plata y oro en 10.000, se abrazaron y dieron juntas la vuelta a la pista, en una bella demostración de antirracismo. Y es que Suráfrica volvía a la alta competición, tras la llegada de Mandela al poder y el fin del apartheid. Hassiba Boulmerka ganó los 1.500 metros en pantalón corto, como es natural, y tuvo que abandonar Argelia, su país, por amenazas de muerte de los integrsitas musulmanes... Luego fue Premio Príncipe de Asturias.

Y Barcelona 2010

Por cierto, de aquel equipo español que compitió en la Montaña Mágica sobrevive un atleta. ¿Lo adivináis? Sí: Jesús Ángel García Bragado. Fue décimo en los 50 kilómetros marcha, con 22 años; ahora competirá (el viernes, a las 7:35), con 40 primaveras. Y yo estoy seguro de que lo va a hacer muy, pero que muy bien. Su nombre volverá a este post y yo encantado.

Y ahora, algunas curiosidades sobre el equipo que nos representa en la Ciudad Condal, con datos extraídos del Dossier de la Federación Española:

Los más veteranos: Jesús Ángel García Bragado (40 años) y Marta Domínguez y María Vasco (34)

Los más jóvenes: Eusebio Cáceres (19) y Ana Torrijos (23)

Más altos: Borja Vivas (2,03) y Ruth Beitia (1,92)

Más bajos: José Ignacio Díaz (1,68) y Digna Luz Murillo (1,60)

Con más peso: Manuel Martínez (140) e Irache Quintal (82)

Más livianos: José Ríos e Ignacio Cáceres (50) y María Vasco (47)

Provincias con más seleccionados: 1. Barcelona, 11; 2. Madrid, 9; 3. Tarragona, 4. Cataluña es la Comunidad con más atletas, con un total de 17. 

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Únicas pruebas donde no competimos: 200 y 4x400 metros femeninos. 

Y los Europeos ya están en marcha. Todos los días, hasta que acaben, podréis encontrar aquí comentarios, reflexiones, datos estadísticos... Nos vemos.