Dice Manuel Olmedo que un triplete español en los 1.500 metros le parece posible. A mí me parece un sueño, pero un sueño que se puede hacer realidad. El sevillano, Arturo Casado y Reyes Estévez forman un grupo muy poderoso, de diferentes características, pero capaces de dar una gran alegría en los Europeos de Barcelona. Además, no veo a ningún otro atleta que sea superior a los tres españoles, aunque dos británicos estén por delante el ránking del año.
Este triplete no se ha logrado jamás en los continentales por país alguno, aunque en tres ocasiones ha habido doblete. Los suecos Lennart Strand y Henry Eriksson fueron oro y plata en Oslo 1946, lo mismo que los británicos Steve Cram y Sebastian Coe en Stuttgart 1996 y los españoles Fermín Cacho e Isaac Viciosa en Helsinki 1994. En este caso venció Fermín con un crono de 3:35.27, todavía récord de los Campeonatos. Recuerdo que yo estaba allí viendo la carrera con Ottavio Castellini, un colega italiano, casado con una española y que ahora es el jefe de toda la estadística de la Federación Internacional. Tras ver a Fermín ganar su semifinal en 3:37.18 sin ningún esfuerzo, me dijo: “Ya sabemos quién va a ser el campeón de Europa. Lo que no sabemos aún es quien va a ser segundo”. Pues fue Isaac Viciosa, que cuatro años más tarde se proclamó campeón continental de 5.000, por delante de Manuel Pancorbo, un jiennense que tenía alergia a los olivos, que ya es mala suerte...
España también estuvo cerca del triplete en Budapest 1998, edición en la que se impuso Reyes Estévez y Fermín Cacho fue bronce. Hay una frase que se atribuye a Hicham El Guerrouj a prósito de Reyes, y que no puedo certificar que sea cierta, pero sí es curiosa: “Estévez es tan bueno como yo, pero se entrena tres veces menos”. En Budapest se coló entre el barcelonés y Cacho el portugués Rui Silva, un hombre siempre muy peligroso en la alta competición. Aquella fue la última medalla internacional de Fermín, que ya era consciente de su decadencia, aunque en los Mundiales de Sevilla 1999 todavía tuvo fuerzas para ser cuarto con nada menos que 3:31.34.
No me negaréis que sería una gozada ver a tres españoles copando el podio en los Campeonatos Europeos, que se celebran en Barcelona, y sobre la misma pista, remozada, que vio como el soriano de Ágreda se alzaba con el oro olímpico en 1992, el día 8 del mes octavo (agosto) y con el dorsal 808.
Olmedo tiene en común con Fermín y con Reyes el haber compartido entrenador en algún momento con Enrique Pascual Oliva en Soria, que también entrenó, entre otros grandísimos atletas, a Abel Antón, campeón europeo de 10.000 y dos veces oro mundialista en maratón. Enrique, antiguo pertiguista, fue el hombre que entrenó desde siempre a Cacho. En cuanto a Estévez, se preparó desde niño con Gregorio Rojo, un sabio del atletismo, ya fallecido, que entrenó también a José Manuel Abascal, bronce olímpico en los Juegos de Los Ángeles 1984. Luego estuvo a las órdenes de Enrique Pascual y ahora se prepara en Madrid con Manuel Pascua Piqueras, otro sabio de nuestro deporte. Por buenos entrenadores, que no quede. A los técnicos hay que admirarlos, porque sufren en la pista cada día con sus discípulos, se llevan los sinsabores de las derrotas o de las lesiones y no mucha gente se acuerda de ellos cuando los atletas llegan a lo máximo. Y tienen mucha parte en el éxito de los deportistas.
En la Selección que competirá en Barcelona, los técnicos que dirigen a más atletas, con tres cada uno, son Manuel Pascua Piqueras (Reyes Estévez, Alemayehu Bezabeh y Nuria Fernández), Antonio Serrano (Chema Martínez, Pablo Villalobos y Alessandra Aguilar) y Juan Carlos Álvarez (Luis Felipe Meliz, Joan Lino y Patricia Sarrapio). Serrano y Álvarez fueron atletas de élite, que llegaron a tener los récords españoles de maratón y de martillo. Por cierto, se da el caso curioso de que un atleta que competirá en el maratón de Barcelona, José Ríos, entrena Gema Barrachina, que participará en 10.000.