¿Qué se puede hacer en cross ante África?
Etiopía debutó como equipo en los Mundiales de Cross de Madrid 1981, en el Hipódromo de La Zarzuela, y venció por selecciones. Individualmente se impuso el estadounidense Craig Virgin, que durante la carrera estuvo rodeado permanentemente por atletas negros, algo que hoy es habitual, pero que en aquel tiempo resultaba una novedad. “Creí que estaba corriendo en el Campeonato de África”, dijo al terminar la prueba. Viene esto a cuento porque este domingo, en Bydgoszcz, parecía que, en efecto, sólo había africanos en carrera. El dominio del Continente Negro ya es proverbial, pero en esta ocasión ha sido especialmente abrumador.
Y al frente de África, Kenia. Se ha llevado las ocho medallas de oro en litigio: en júniors y en séniors, en hombres y en mujeres, individualmente y por equipos. Y además de esos ocho oros, los kenianos se llevaron tres platas y dos bronces. Impresionante. Esta vez han barrido a Etiopía, lo que les habrá hecho especialmente felices, porque ambos países mantienen una lucha encarnizada por el poder desde hace muchísimo tiempo. Los etíopes se han tenido que conformar, ahora, con tres platas y dos bronces. Muy poco.
Europa, por su parte, interpreta un papel absolutamente marginal. En la categoría júnior femenina la primera europea fue la rusa Gulshat Fazlitdinova, décimosexta, y el primer equipo Gran Bretaña, quinto. Entre los chicos, el noruego Smdre Nordstad Moen fue 31º y Gran Bretaña resultó de nuevo la más potente, pero en la novena plaza.
En la categoría absoluta femenina, la mejor representante de Europa, décima, fue la holandesa Hilda Kibet… keniana de origen, y la mejor nacida en Europa resultó la portuguesa Jessica Augusto, sólo 21ª. El mejor equipo del Viejo Continente fue Portugal, quinto. Entre los hombres, el primer europeo de nacionalidad fue Alemayehu Bezabeh (14º, de origen etíope), y el primero nacido en suelo europeo Carles Castillejo, el 33º. España fue la mejor selección europea, con el sexto puesto.
¿Qué se puede hacer ante esta avalancha africana? Nada. Sólo aplaudir. Y otro dato también preocupante para el futuro del campo a través europeo: en júniors, los mejores equipos no africanos no salieron de nuestro continente, sino de Japón. Cada vez lo tenemos más difícil.
