El lío de la Selección de 1.500 para Doha

Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

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Se ha armado un buen lío con la decisión de la RFEA de llevar en 1.500 metros a los Mundiales de Doha a Álvaro Rodríguez en lugar de a Manuel Olmedo. La verdad es que la Federación optó por una decisión potencialmente explosiva en lugar de por otra que no iba a ocasionar polémica alguna. Si José María Odriozola y su Comité Técnico hubieran seleccionado a los dos primeros clasificados (Diego Ruiz y Olmedo), nada hubiera pasado. El propio Álvaro parecía estar ya resignado a quedarse en España y Juan Carlos Higuero, también, aunque le apetecía acudir a Qatar. Pero al elegir al vallisoletano en lugar del sevillano...


En primer lugar, conviene citar textualmente el primer párrafo de los criterios de selección publicados en su día por la RFEA. Aquí está:
"El Comité Técnico, en uso de sus funciones privadas federativas y no regladas, haciendo la valoración que estime conveniente y sin someterse a ninguna regla preestablecida, se reserva la facultad de decidir la elección de los atletas que formen el equipo nacional en todas sus categorías, prevaleciendo en todo caso su criterio técnico discrecional de selección sobre cualquier circunstancia".
Dicho en castellano más directo: La selección se hace a dedo. Así de simple. Se puede estar de acuerdo o no, pero la situación es clara.


Y de esta norma vienen todos los problemas. ¿Qué hay que valorar más, el lugar que se ocupa en una final del Campeonato de España que probablemente nada tendrá que ver con la final mundialista, la mejor marca de la temporada o el historial de un atleta? En el primer caso se beneficiaría a Olmedo; en el segundo a Álvaro; en el tercero, a Higuero. Y cualquier decisión podría parecer correcta o incorrecta. De Juan Carlos, además, hay que tener en cuenta que venía de entrenarse durante tres semanas en la altitud de Sierra Nevada, por encima de dos mil metros, y que por eso estaba falto de velocidad terminal. “En las fechas del Mundial de Doha me encontraría perfectamente, con chispa”, me dijo al día siguiente de la carrera.


Lo que evitaría todo este tipo de problemas es establecer una selección ‘a la americana’: los dos primeros van, siempre que tengan mínima, y los demás se quedan en casa, tengan la marca que tengan y se llamen como se llamen. Estados Unidos se puede permitir este lujo, porque tiene una densidad extraordinaria, pero nosotros no. Y como ponerse de acuerdo cuando no hay normas específicas de selección es imposible, seguiremos teniendo líos.

Yo, lo que espero, es Diego Ruiz y Álvaro Rodríguez, dos excelentes atletas, están en la final de Doha.


El lío de la Selección de 1.500 para Doha