Zarina de Rusia, princesa de Asturias: Isinbayeva
Quiero comenzar este post (que va a más breve de lo habitual) con dos afirmaciones: no creo en los premios y sí creo en Yelena Isinbayeva, atleta a la que admiro profundamente. Las dos afirmaciones vienen a cuento, como es evidente, del Premio Príncipe de Asturias que se le concedió el miércoles a la mujer que tiene en su historial nada menos que 27 récords del mundo y la gloria de ser la primera en superar la barrera de los cinco metros en pértiga. Me alegro por ella, pero conviene recordar algunas cosas...
En la tarde del martes, en Oviedo, el Premio se le había dado extraoficialmente a Usain Bolt, casi por unanimidad. Se contactó con su mánager y se le retiró de la lista de finalistas al conocerse que en las fechas de entrega no podría estar aquí, porque en Jamaica recibía un homenaje internacional ya acordado anteriormente. Una condición no escrita para recibir el Premio, pero ineludible, es que el galardonado lo reciba en persona. No se quiere repetir el caso de Carl Lewis, que no vino a España, o de Martina Navratilova.
Descartado Bolt comenzó a buscarse de nuevo y el jurado se inclinó desde el principio por premiar a una mujer, porque desde hacía diez años (Steffi Graf) ninguna lo había recibido. NO vaya a ser que nos llamen machistas, debieron pensar. Y las finalistas fueron Isinbayeva y Marta Domínguez, con el resultado que ya sabemos. Por cierto, que Yelena lo recibirá en un año que ella recordará siempre como el que fracasó en Berlín. No deja de ser una ironía.
Repito: me alegro por Yelena y también por Marta, pero no creo en los premios y, sobre todo, en la forma en que se conceden. Por ejemplo, el Oscar de 1979 no lo ganó Apocalypse Now, una película de culto, que revolucionó el cine, además de un gran éxito de taquilla (para verla yo pagué reventa en la Gran Vía de Madrid), sino Kramer contra Kramer, semejante a otros cientos de films sobre problemas conyugales. Apocalydse Now no era políticamente correcta en aquellos tiempos.
Y tras este pequeño inciso cinematográfico, que conste que Isinbayeva me parece una gran vencedora... como si lo hubiera sido Marta, pero el Premio Príncipe de Asturias me deja cada vez más frío. ¡En motociclismo lo tiene Sito Pons, por ejemplo, y nunca se lo han dado a Ángel Nieto! Al menos se ha reconocido al atletismo como un deporte que produce estrellas... Bolt aparte, que era el preferido del jurado.
