¡Adiós 2008! ¡Hola 2009! ¡Y Forza Crivillé!


¡Hola a tod@s!
Escribo este nuevo post aún desde el circuito Ricardo Tormo de Cheste. Es lunes, día uno después del cierre de la temporada, y las motos siguen rodando sobre el trazado valenciano… Está todo MotoGP y Talmacsi estrenando su Aprilia RSA 250cc. Para algunos esto es una mala resaca, porque la noche del domingo fue larga tras la entrega de los premios a los nuevos campeones en la ceremonia de la FIM. Tuvo lugar en el Oceanográfico de la Ciudad de las ciencias y después hubo fiesta en una discoteca valenciana cuyo nombre es mejor dejar en el anonimato, y también lo que allí se vivió. Hay un acuerdo tácito entre periodistas y pilotos para no contar nada de esas noches. Así que no me preguntéis porque, entre otras cosas, este año preferí no ir. Son todas igual y me cogió cansado. Me estaré haciendo mayor.
Las novedades son numerosas en este primer día de pretemporada. Os las digo para que vayáis tomando nota. Sete Gibernau se ha estrenado con la Ducati del nuevo equipo de los Nieto. Toni Elías ha regresado al box del Honda Gresini. Nicky Hayden rueda por vez primera con la Ducati, decorada con los colores de la bandera de Estados Unidos y me parece una auténtica pasada. A Andrea Dovizioso le sientan muy bien los colores del equipo oficial Honda. Melandri sonríe a lomos de la Kawasaki. Kallio y Canepa debutan con las Ducati del equipo Pramac. Y Takahashi hace lo mismo con la Honda del Team Scot. Y a ellos se une un único piloto de 250cc, también debutante, el húngaro Talmacsi con una Aprilia RSA. Los que no han cambiado nada son Rossi y Lorenzo (Yamaha), Stoner (Ducati), Pedrosa (Honda), Capirossi y Vermeulen (Suzuki), De Angelis (Honda Gresini), Hopkins (Melandri) y De Puniet (Honda Cecchinello). Espero que no se me olvide ninguno. Ah, los del Tech 3 Yamaha, Toseland y Edwards, pero estos no están.
Con tanto viaje como hemos tenido últimamente, no ha habido mucho tiempo de escribir en BOX34, pero he seguido con atención los comentarios que habéis dejado y estoy encantado de que se haya rebajado radicalmente el nivel de insultos. Además, creo que ha subido el nivel de entendidos y he disfrutado mucho con los textos que habéis escrito sobre décadas anteriores. Siempre he sentido un gran respeto por la historia y me encanta que algunos de vosotros también lo hagáis. Eso sí, no os asustéis los que no tenéis tanta memoria o sois aficionados más recientes. Cada comentario tiene su chicha.
Otra cosa de la que estoy encantado es de las referencias que habéis hecho a Álex Crivillé y me hace gracia que se le quiera comparar con Sete Gibernau. Ese debate no lo he alimentado yo. Habéis sido algunos de vosotros y quiero daros mi opinión, para que veáis que este foro es bidireccional. Siento un grandísimo respeto por Sete y de él vamos a hablar en breve de manera monográfica en este rincón motero. Su regreso es una noticia estupenda y estoy seguro de que no llega para rellenar la parrilla. Sin ir más lejos, hoy, en su primer día de pretemporada 2009, se ha quedado a sólo dos segundos del mejor tiempo del día (Casey Stoner) y ha dejado por detrás a varios pilotos con su 14º puesto inicial.
Dicho todo esto, en la década de los 90 nadie se planteó este debate de si era mejor Crivillé que Gibernau, o viceversa. Crivillé estaba muy por encima del nieto de don Paco Bultó y el único que le hizo sombra a nivel de popularidad en alguna ocasión, prácticamente con cuentagotas, fue Carlos Checa, que tuvo la oportunidad de heredar el dorsal número uno de Crivillé en la temporada 2000, porque llego colíder, empatado a puntos con Roberts, a la cita de Montmeló. Lo desaprovechó con una caída.
Crivillé fue, es y será grande, muy grande, con un carisma brutal, incomparable hasta el momento con ningún otro español en la clase reina, y no me pierde a la hora de decir esto que yo le deba a él estar cubriendo la información del Mundial para AS desde finales de la temporada 99. No sé si lo he contado antes, pero lo recuerdo. Era octubre de 1999 y estaba de vacaciones, en casa. En esa época trabajaba en la sección del Real Madrid del periódico y recuerdo que me llamó Mora, subdirector del periódico, para decirme si sabía que Crivillé podía ser campeón de 500cc esa semana en Suráfrica. Le dije que sí y le conté todas las combinaciones posibles para que lo fuera. Me dijo que si quería ir a cubrir esa información, porque en esa época el AS no mandaba a nadie a las carreras, y dije que encantado de la vida. Una vez planificado el viaje, con David López como fotógrafo, le dije al director adjunto que había en esa época, Alejandro Elortegui, muy motero, que si Crivi era campeón me tiraría a la pista a darle la bandera de España. No se creyó realmente que fuera capaz, pero tampoco me dijo que no pudiera hacerlo…
Llegamos al circuito de Welkom con la bandera preparada y me movía por allí como un elefante en una cacharrería. Todo era novedad y todo suponía noticiable para mí y mis 24 años. Fotografíamos a Crivillé con la bandera de España en la víspera de la carrera y, la noche anterior, recuerdo que le dije al fotógrafo que casi era mejor que Crivi se esperara a ganar el título a la siguiente prueba, la de Río de Janeiro, porque así me aseguraba ir al menos a una más. Llegada la hora de la verdad, Crivillé fue tercero, por detrás de Biaggi y Gibernau, quedándose a seis puntos del título. Hubo que ir a Río, donde hice mi primera entrevista a Rossi, y el domingo el noi de Seva hizo historia al convertirse en el primer piloto español capaz de ganar el título de la clase reina. Por supuesto, me tiré a la pista a darle la bandera de España y él la aceptó para pasearla en la vuelta de honor. Fue un momento muy emocionante, por la satisfacción de su título y la del trabajo cumplido. Además, aquella noche la fiesta de celebración en Brasil fue increíble y desde Madrid me confirmaron que también nos íbamos a Argentina para ver qué pasaba con Alzamora en 125cc. Mejor no pude empezar, ¡dos títulos españoles en tres carreras!

Noticias relacionadas
Crivillé se retiró de la competición en 2002. Después de dos temporadas complicadas tras conquistar su título, marcadas por la enfermedad que padeció, un síndrome vasovagal, desapareció de las carreras para volver a ellas en 2006, como asesor de Toni Elías. En 2007 y 2008 ha repetido presencia, ya como comentarista de TVE, y el pasado viernes recibió un homenaje en Cheste al recibir su réplica de la Torre de los campeones, el trofeo en el que se encuentra el nombre de todos los campeones de la clase reina desde 1949. Es algo que se ha hecho este año en Inglaterra, Australia, Italia y Estados Unidos. En España sólo había un piloto al que dárselo y ése era Álex Crivillé, que se emocionó al recibir ese precioso trofeo que pondrá junto a su Honda NSR 500 con la que ganó el título de 1999. Una vez estuve en su casa y me hice una foto sobre ella y con él. Es de las que más cariño tengo de mi colección. ¡GRANDE CRIVILLÉ!
PD: Tengo muchas ideas para el invierno y también acepto vuestras sugerencias. Gaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas.