Adoro Phillip Island y la repercusión de BOX34


Hola a tod@s de nuevo, esta vez desde Phillip Island, el circuito australiano del Mundial y un sitio que rebosa buen rollo por todas partes. Da igual que llueva lo que nos ha llovido el viernes o que haga más frío que en años anteriores. Aquí se respira ambiente de carreras en toda la isla y con mucha diversidad, porque lo mismo se ven en los restaurantes de turno (el Isola di Capri es el más frecuentado) fotos del Mundial de Velocidad que de Superbikes u otras categorías. Por no hablar de la cantidad de motos que invaden las calles. Aquí están todas, desde clásicas perfectamente cuidadas a las japonesas más radicales o a las golosas italianas, sin exceptuar una amplísima gama chopper con las añejas y queridas Harley-Davidson a la cabeza. Por cierto, Harley-Davidson siempre con guión entre medias, por favor.
Adoro Phillip Island. Su trazado es espectacular, con vistas al mar y gaviotas revoloteando por la pista. Muchos pilotos son los que han impactado con una gaviota en su cuerpo alguna vez y el viernes resultó espectacular la toma de Vermeulen esquivando el impacto con una de ellas. Se vio desde la cámara subjetiva que lleva en la Suzuki apuntando directamente a su cara. El pajarito apareció directo contra él en un vuelo rasante y el australiano estuvo muy vivo a la hora de esquivarla.
Temas deportivos al margen, otra de las cosas que hacen especial este gran premio es el modus operandi de los integrantes de la caravana mundialista. En vez del convencional hotel, muchos optamos por alquilar una casa y compartirla entre varios compañeros. La convivencia en estos casos es tan fácil como sana y ayuda a olvidarnos de que estamos tan lejos de los nuestros cuando llega el momento de apagar el ordenador en la sala de prensa. El jueves organizamos una barbacoa con tanta comida que la sobrante sirvió para volver a cenar el viernes y el sábado. Cada uno hace lo que mejor sabe y puede. Tito Lladós (EFE) y Jaime Olivares (Solo Moto) son unos auténticos cocinillas, Maroto (Motociclismo) es el chófer siempre dispuesto para la compra, Borja González (Cadena SER) es un gran lavavajillas y servidor colabora con Borja a la hora de fregar y es el especialista del pa amb tomàquet (el tumaca que decimos en casa) al estilo Cuenllas, con mucho tomate rayado, un toque de ajito, aceite y sal. Para chuparse los dedos. Lástima no tener un buen jamón ibérico con el que acompañarlo… Lo que sí hay es cerveza.
De todos modos, este año estamos algo más relajados, porque hace unas temporadas nos fuimos a hacer surf a la playa con un tablero de planchar. Hay vídeo y todo que lo confirma. Una chaludara absoluta al poco de aterrizar de Japón. Dos de las fotos hechas por Rafa Gómez llegaron a salir publicadas en un diario australiano de tirada nacional. Lo vimos el lunes antes de coger el avión de vuelta a casa. En una de ellas aparecía Pecino sobre la plancha con Jaime y yo escoltándole a los lados y los tres haciendo que tomábamos una ola. De la otra casi prefiero no hablar, pero es de ley hacerlo. Aparecía yo cayéndome en el momento en el que cedía la tabla de planchar. Menudo palazo me di.

Que nadie se vaya a pensar que me voy a despedir sin hacer referencia al alcance que ha tenido el post anterior, titulado ‘La víspera de Motegi y los abucheos contra Pedrosa’. Ha supuesto un récord de comentarios en BOX 34 y por eso puedo decir satisfecho que adoro también la repercusión y la interconectividad que tiene este blog. Me gustaría dar las gracias a todos y cada uno de vosotros por haber expresado, libremente, vuestra opinión. Lo digo totalmente en serio. Incluso para aquellos que más cargáis las tintas os doy un enorme ¡¡¡GRACIAS!!! No pienso entrar a responder uno a uno porque me llevaría días. Además, eso no es lo normal en este espacio, pero sí me gustaría que quedase clara una cosa: Hay quien parece haber leído una historia distinta a la escrita, tanto en este texto como en otros a lo largo de mi carrera periodística.
No pienso dar lecciones básicas de periodismo, porque no soy quien, aunque también reconozco que a veces dan ganas. Lo que sí quiero es enfatizar una cosa. Yo soy partidario desde el primer momento de que Pedrosa pasara de Michelin a Bridgestone, porque son mejores neumáticos y porque es normal que quiera aspirar a disponer del mejor material. Que fue un privilegio hacerlo después de Misano. Sin ninguna duda, porque su compañero de box, Hayden, tenía los mismos problemas, y ni siquiera se lo ofrecieron. Y lo mismo pasa con otros antiguos compañeros de marca de gomas, caso de Lorenzo. Por cierto, el mallorquín y el estadounidense se han metido en la primera fila Phillip Island sólo superados por Stoner. A ver qué pasa en la carrera, sobre todo ahora que se acaba de hacer oficial que Bridgestone es el la única marca que se ha presentado al concurso monomarca. Michelin ha preferido ni intentarlo, pero querrán despedirse de MotoGP con un buen sabor de boca.
Yo fui de los más críticos con el modo empleado por Valentino Rossi al finalizar la pasada temporada para conseguir su salto de Michelin a Bridgestone, contando que usó una presión brutal de Carmelo Ezpeleta, el promotor, para cambiar la opinión inicial de Hiroshi Yamada, el hombre fuerte de la marca nipona en los circuitos. Está escrito en el pasado y lo mantengo en la actualidad. Y otra cosa en ese sentido: Nunca quité mérito al título de Stoner porque recuerdo perfectamente las dudas que tenía Ducati cuando, en su momento, decidieron dar el paso de Michelin a Bridgestone. Otra cosa es que muchas veces me parezca aburrido su manera de ganar.
Sigamos con Pedrosa. Defendí a capa y espada en el pasado el mérito que tuvo llegar a 250cc, tras pasarse todo el invierno lesionado, y ganar el título, sin importarme un pimiento que pesara más o menos. En su momento entendí que, aún siendo cierto que podía beneficiarle su menor peso en las aceleraciones y a la hora de conservar mejor los neumáticos de su Honda, el reglamento era el que era antes de que llegara él, advirtiendo además que ya le perjudicaría esa misma condición en su salto a la clase reina con la 990. Lo que no sabía entonces es que iban a llegar las 800 tan pronto. Sí es cierto que me llevé una báscula a Qatar para hacer un reportaje sobre el peso entre los pilotos, siendo Dani el único que rechazó pesarse en la báscula de la verdad. Sólo quería comprobar si era verdad los pesos de los que hablaba Elías, pero manteniendo siempre que el reglamento era igual para todos. Está mal que yo lo diga, pero el reportaje fue tan bueno que hasta compañeros de la competencia me felicitaron por él.
Y para terminar, reconozco el tirón mediático que aún conserva Pedrosa, a pesar de no haber ganado el título de MotoGP tras tres intentos, y lo bien que nos vendría a muchos que ganara el campeonato. Eso daría más fuerza al motociclismo en España de la que ya tiene y es una gran noticia el hecho de que Dani ya no esté solo, porque desde este año también hay que contar con Lorenzo y ojalá que el que viene también con Elías. Por mí, cuanto más peso tenga este deporte en nuestro país, más presencia tendrá en las páginas de AS, algo que me encanta.
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Dicho todo esto, lo que no haré nunca será comulgar con ruedas de molino. No voy a repetir ahora la cantinela de otras veces, pero insisto: No basta que la mujer del césar sea honesta, también tiene que parecerlo.
Uves y Ráfagas.

