Esto es América


Saludos a todos desde el IMS, el Indianapolis Motor Speedway, un circuito que desprende aroma a carreras, con sus famosas 500 Millas, y en el que el Mundial de motociclismo se estrena este fin de semana. Se nota que estamos en América, donde se entiende el deporte como puro espectáculo. No hay más que echar un vistazo a los canales de la televisión del hotel, con deportes a todas horas, y algunos de lo más variopintos. Anoche me dieron las tantas viendo un rodeo. Como digo, esto es América y el deporte se entiende como un espectáculo antes que cualquier otra cosa. Por eso se va a correr en un trazado que, probablemente, no pasaría la homologación en aspectos de seguridad en ningún otro país.
Tiene narices que a circuitos tan modernos y sofisticados como Montmeló o Jerez les hayan obligado a efectuar obras de remodelación cada dos por tres en busca de una mayor seguridad y en Estados Unidos se haga la vista gorda con un asfalto más que deficiente, en el que se aprecian diversos tipos de superficie y algunas hasta cuarteadas, como una carretera de pueblo. También se ha pasado por alto la proximidad del muro a la pista en diversos puntos del trazado. Y capítulo aparte merece la primera curva, un embudo en el que los pilotos abandonan la recta del óvalo con un giro a la izquierda que está marcado por una simple y chapucera línea blanca, donde, además, hay un salto de asfalto inusual en cualquier otro circuito del Mundial. Dice Rossi que el año que viene mejorarán las cosas. Más vale.

Para colmo de males, la lluvia no ha querido perderse la fiesta y la primera jornada de entrenamientos resultó la más aburrida de mi historia mundialista, que data desde 1999. Que West (MotoGP), Abraham (250cc) y Zanetti (125cc) marcaran los mejores tiempos lo dice todo… No hubo manera de que los pilotos se exprimieran al máximo y la mejor prueba de ello está en que la velocidad punta del día la marcó Rossi a 275 kilómetros por hora, cuando, según me contó Elías, la recta de Indianápolis debe permitir alcanzar lo 320 por hora. Normalmente, con el asfalto mojado, la velocidad punta se reduce alrededor de 15 kilómetros por hora y aquí el viernes la diferencia fue el triple. Está claro que muchos se lo tomaron a pachanga, de otro modo no se explica que Pedrosa acabara el último a más de tres segundos.
El tricampeón no estaba preocupado con su resultado porque lo entendía como algo normal teniendo en cuenta que estrenaba muchas novedades en su moto: el motor de válvulas neumáticas y los neumáticos Bridgestone. Yo creo que ha acertado cambiando los Michelin por los Bridgestone, aunque su decisión suponga cambiar de caballo a mitad del río, porque estas cinco carreras van a suponer una pretemporada de cara al próximo año, su cuarto en MotoGP y en el que estará obligado a lograr el título si no quiere quedar condenado a ser la eterna promesa. La prensa internacional montó un pollo de narices en el momento del anuncio del cambio de neumáticos, después de la carrera de Misano, y hubo quien acusó a HRC de faltar al honor, una virtud muy valorada en Japón. El misterio y el ocultismo que rodea a todo lo referente al planeta Pedrosa es algo a lo que algunos ya nos hemos acostumbrado y que nos quisieran vender la burra de que Dani no tenía nada que ver con el cambio para mí no deja de ser una anécdota. Lo verdaderamente importante es que con los Bridgestone va a ir mejor, sencillamente porque ha recuperado la confianza en los zapatos de su Honda y porque, tal y como están las cosas, los compuestos nipones son ahora mismo mejores que los franceses.
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Para acabar, decir que me encanta que Toni Elías haya decidido valorar más los intereses deportivos que los económicos a la hora de tomar la decisión acerca de su futuro para la próxima temporada. Ha preferido el Honda Gresini antes que la Kawasaki de Aspar o continuar en el Pramac Ducati, aunque no tengo tan claro que Honda le vaya a dar una RC212V oficial como las de Pedrosa y Dovizioso. Él cree que sí…
Por cierto, por si alguno no ha leído el AS de hoy sábado, ahí va la más que posible configuración de la parrilla de MotoGP para 2009: Rossi y Lorenzo en el Fiat Yamaha, Stoner y Hayden en el Ducati Team, Pedrosa y Dovizioso en el Repsol Honda, Capirossi y Vermeulen en el Rizla Suzuki, Hopkins y Melandri en el Kawasaki Racing, Elías y De Angelis en el San Carlo Honda Gresini, Edwards y Toseland en el Tech 3 Yamaha, Kallio y Canepa en el Pramac Ducati y De Puniet en el LCR Honda. Se quedan sin moto Nakano, que se irá como probador de Honda, Guintoli y West, que pueden tener cabida en las Superbikes. Y queda por ver qué sucede con el JIR Scot. El equipo satélite Honda se quiere disolver en dos y tener cada uno su propia moto, el Scot apostando por Takahashi y el JIR por Spies. Lo que pasa es que Honda no tiene intención de aumentar su número de motos en pista.

