El Sacacorchos, Pedrosa, Lorenzo y Elías


Antes que nada, debería pedir perdón por haber tardado tanto tiempo en escribir algo de nuevo, pero he de confesar que el GP de Alemania me dejó deprimidísimo. Llegamos allí con el pecho hinchado, presumiendo de Eurocopa y de Wimbledon, y nos fuimos con las orejas gachas, cabizbajos y con una buena cura de humildad. Y no sólo por los resultados… Las tres carreras fueron un petardazo, con la excepción de algunos detalles en 250cc. Como solía decir cuando era más joven e intentaba engatusar a una chica, “los buenos momentos existen porque existen los malos, sin estos los buenos no sabrían a nada”. También era mucho de “Carpe diem”, ya sabéis, “aprovecha el momento” de El Club de los poetas muertos. Un peliculón que, por cierto, le he recomendado a Lorenzo que se vea. Él es el único deportista que conozco que se escribe las columnas de su puño y letra. Esa peli, y la de Descubriendo a Forrester, le motivarían aún más.
Voy a dejarme ya de peras mentales y vamos a otra historia, que la llegada del Mundial a Laguna Seca, con su mítico Sacacorchos (The Corkscrew), hace que recupere el optimismo. Esta curva es la más emblemática de todo el campeonato, una impresionante chicane en bajada de izquierda a derecha con un descenso equivalente al de un tercer piso. Pararse a la sombra del chopo, creo que es un chopo, que hay junto a la pista es uno de los placeres de la vida. La televisión, y mira que se lo curran, aún no ha conseguido captar por completo el vértigo que proporciona esa bajada a la velocidad que lo hacen los pilotos. Verles pasar a tu lado en este punto pone los pelos de punta.
Una de las imágenes más impactantes de la historia de la clase reina fue cuando Doohan se cayó allí en la temporada de 1993 sin ser capaz de levantarse. Tuvo que salir a gatas de la pista y con Kocinski esquivándole por los pelos. Little John ganó aquella carrera con la Cagiva. De ahí vino el Mundial al Jarama, y yo, con mis 18 años, conseguí colarme en el paddock gracias a un pase que me logró el mítico Valentín Requena, que conocía a mi padre, y me llevé a casa de recuerdo una deslizadera firmada que me dio Kocinski. ¡Había hecho la pole con ella! Y también pillé unas botas de Dirk Raudies, que se proclamó campeón de 125cc en aquella carrera.

Recuerdo aquel fin de semana como si fuera ayer. Fue en el que Barros ganó su primer GP. Iba alucinado todo el día por el paddock, haciendo entrevistas como si fuera un periodista para luego, en realidad, enseñárselas a mi padre y a mi tío Vicente al llegar a casa. Aún no tenía donde publicar nada. ¡Qué tiempos! Estaba pendiente aún de que me dieran la nota de la puñetera Selectividad para empezar a estudiar periodismo. Aprobé COU por los pelos, con todo suficientes, y no me quedó más remedio que ir a una universidad privada porque no me daba la nota para la pública. Menos mal que la inversión salió rentable…
Volviendo a Laguna Seca, ya es de sobra conocido que aquí sólo corren los pilotos de MotoGP, y que algunos echamos de menos a los de 125cc y 250cc. Los intereses españoles van a estar, por lo tanto, en manos de Pedrosa, Lorenzo y Elías. Por desgracia, no se puede decir que eso sea una apuesta ganadora en este momento, y más viendo como está Stoner. Apostar por el australiano sería lo fácil, pero yo lo voy a hacer por Rossi. Tiene unas ganas enormes de ganar en esta pista, es en la única en la que no lo ha hecho junto a la de Misano e Indianápolis, que se estrena en septiembre. Esta vez los neumáticos no le van a dejar tirado como el año pasado, cuando los Michelin se vinieron abajo y los Bridgestone arrasaron.
En cuanto a Pedrosa, llega lesionado y con muy poco tiempo para la recuperación, pero ya ha demostrado otras veces que es capaz de superar la adversidad. Su palo en Alemania fue de impresión. De Lorenzo sólo espero que en cualquier momento recupere la chispa que le convirtió en un héroe al principio del campeonato. Y de Elías, siento llevar la contraria a quien piensa que hizo mal en darle un toque Rossi en Sachsenring. A Toni le iban a doblar y le disputó la frenada al italiano. Está claro que lo hizo porque no vio las banderas azules, y también que Rossi no se cebó en él ni lo usó como excusa para no haber podido llegar hasta Stoner.
He revisado de nuevo todos los comentarios y hay uno de ErBeni que me gustaría que leyera todo el mundo. Para mí da en el clavo. Es la esencia de este BOX34. Dice así: “El mundo de las motos es una forma de vida, una pasión. Pasión al conducir, pasión al vivir las carreras, y pasión al contarlas. Tú en eso eres un crack. Esa Pasión, siento repetir la palabra tantas veces pero no encuentro ninguna mejor, es la que a todos nos hace recordar a Kevin por encima de muchos otros. Otros con más victorias, con más poles, con más campeonatos del mundo. Nos permite recordar esa época con menos ingenieros, con menos tecnólogia, con más salidas por "cuernos", con más... con más pasión. Y en eso el 34 era un único. Creo que nadie puede olvidar sus frenadas y eso, por lo menos para mí, es más importante que muchos números o victorias, este mundo para mi se puede resumir en Pasión...”.
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Tú sí que eres un crack, hombre. Gracias a ti y a todos los que sienten el motociclismo como una pasión y lo expresan en este espacio.
Pd: Otro día escribiré respondiendo sólo a comentarios, pero antes quiero decirle a Óliver que él para mí también es casi como un hermano y que no hay un solo día que no me acuerde de Carlitos. También pedirle a Steban que, por favor, trate con más respeto a Rossi o a cualquier otro piloto. A Pepe asegurarle que, si disimulase más como él me sugiere, yo perdería la Pasión y mis crónicas Credibilidad. A Termópilas, gracias por su fe inquebrantable en mí y en mis posibilidades, pero de momento me va bien así. Y a Negrek responderle que sí, que no Lund no me suena a chino y que efectivamente estuve un par de ocasiones allí, al sur de Estocolmo y que me lo pasé de coña. ¿Quién serás?
Uveeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeees
&
Ráfagaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas

