2007: Año Nadal

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2007: Año Nadal

Patricia Misis

Mucho tiempo lleva esperando el manacorí convertirse en el número uno del tenis Mundial. Siempre a la sombra de Federer. Pero tras ganar el torneo de Stutggart, Rafa Nadal lidera de forma autoritaria la Carrera de Campeones, es el mejor jugador del año en tierra batida y se ha convertido en el jugador con mejor porcentaje de triunfos desde que en 1968 se abriera la actual "era open" con un 82,1% de éxitos. Mejorar, tendrá que mejorar, eso es obvio, pero más cerca del número uno parece que está.

Volvió Nadal. Aunque cierto es que nunca se fue, tras perder la final de Wimbledon ante Roger Federer, Nadal necesitaba reafirmar su autoestima, y de paso, batir alguna que otra marca. Ya lo apunta Alejandro Delmás en un reportaje publicado en la edición de hoy del Diario AS (24-07-07), Rafa Nadal, es el mejor jugador en finales en la "era Open", aquella que surgió en 1968 cuando el tenis mundial reunió a 'amateurs' y profesionales en un sólo circuito. Desde esa fecha nadie iguala al español. 28 finales, 23 títulos y sólo cinco derrotas. Un 82.1% de triunfos. Ahí es ná...

Y buena parte de la culpa la tiene el año 2007, el año Nadal podríamos decir, y la tierra batida, superficie en la que el de Manacor se ha convertido en el dueño y señor, un dictador, si se puede emplear esa palabra, su perfecta aliada. Su asignatura pendiente es la jardinería, aunque el verde manto de Wimbledon ya le empieza a temer, pero eso no impide que de forma autoritaria lidere la Carrera de Campeones, por delante de Roger Federer, que no obstante sigue siendo el número uno indiscutible en el Ranking ATP .

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La rodilla no deja de darle problemas, y necesita un descanso, y que mejor modo de cerrar la temporada sobre la arcilla que ganar el torneo de Stuttgart, por segunda vez en tres años, conseguir sobre la superficie que domina su sexto título de la temporada, cayeron el Ms Indian Wells y el de Monte Carlo, el Godó en Barcelona, el Masters Series de Roma y Roland Garrós, por tercer año consecutivo, en su decimosexta final consecutiva, sólo una se resitió, la del pasado Masters Series de Hamburgo ante Roger Federer, la victoria 93 de 94 partidos y otro Mercedes para viajar de la ciudad alemana a Manacor. Otra vez, ahí es ná...

Aunque pareció que bien aprendida tenía la lección el suizo Stanislav Wawrinka, rival del mallorquín en la final del torneo de Suttgart, como si el mismísimo Roger Federer le hubiese aleccionado sobre cómo cargar el peso de su estrategia en el revés paralelo, la única opción válida para derrotar a Nadal. Pero claro, Wawrinka no es Federer, y aunque no lo hizo mal y fue más complicado de lo previsto, ya que el manacorí llegó a ir por debajo en el marcador, 5-2 en el segundo set al perder en tres ocasiones su servicio algo inédito en el torneo, Nadal es Nadal, saca su demoledora izquierda, y adiós problema. Que si fue su pundonor, que si se trata de su fuerza, física y mental, que no obstante debe mejorar esto o lo otro... Los números hablan por sí solos y éstos, hacen callar. De momento, 2007, es el año Nadal.