París se llena de glamour

Antonio Jiménez Charcos
El tenis femenino eclipsará hoy la Philippe Chatrier. Arrancan las semifinales de damas en Roland Garros con un duelo de jóvenes bellezas llegadas del este, Maria Sharapova versus Ana Ivanovic, un aperitivo de lujo para espectadores y fotógrafos antes de que salten a la pista la vigente campeona, la pequeña gran Justine Henin, y Jelena Jankovic, la otra gran promesa serbia.
Un cuarteto de lujo que representa a la perfección el circuito femenino en el que el tenis camina de la mano del glamour que desprenden sus jóvenes talentos. La propia WTA y las marcas comerciales explotan desde hace años la imagen fresca y desenfadada que ofrecen las esculpidas, bronceadas y atractivas tenistas de hoy en día. Maestras adolescentes de la raqueta, que dirigidas por grandes empresas de representación y asesores de imagen, cuidan y miman su carrera deportiva dentro y fuera de las canchas.
La malograda Anna Kournikova, que desbancó a modelos y actrices hasta convertirse en una de las grandes ‘reinas’ de internet, mostró la alta rentabilidad de un camino desde entonces muy transitado. Las tenistas de hoy en día son mucho más que unas sacrificadas atletas de élite. Viajan acompañadas de un gran séquito de personas que velan por sus ganancias y gestionan y administran su agenda y cada una de sus apariciones en público como si de grandes estrellas de Hollywood se tratasen. Soportan la presión de la competición con la misma naturalidad que despachan entrevistas, sesiones fotográficas y, en algunos casos, desfiles de pasarela.
Sharapova e Ivanovic (1-1 en sus duelos directos), dos de las grandes ‘pegadoras’ del circuito –ninguna brilla especialmente por su movilidad-, cruzarán sus potentes derechas en su primera semifinal en París ajenas a las miles de ráfagas de fotos que congelarán cada uno de sus gestos. La rusa es favorita por su mayor experiencia, a pesar de haber llegado con escasa preparación por una lesión en su hombro y de jugarse sobre tierra batida. Pero no debe menospreciarse la enorme progresión y los resultados cosechados esta temporada (campeona en Berlín y finalista en el Toray Pan Pacific Open) por la bellísima tenista serbia. Ha entrenado en España y ha aprendido a seleccionar los momentos en los que debe romper la pelota.
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A continuación será el turno de la ‘hormiga atómica’ Henin, bicampeona en París y sin duda la jugadora más talentosa del circuito. Alejada del perfil mediático de algunas de sus compañeras, la pequeña belga es, salvando las distancias que le impone su físico, la ‘Federer’ femenina. Su técnica está un peldaño por encima del resto y su mente ganadora la hace casi invencible. Con la potencia de Serena Williams sencillamente no tendría rival, pero la naturaleza le negó ese don. Y sus relaciones personales han complicado su trayectoria en más de una ocasión. Henin se enfrenta a Jelena Jankovic, otra joya del tenis serbio, modelada en la Academia Bollettieri, que ya es la quinta del ranking y que en lo que va de año ha ganado en Auckland, Charleston y Roma.
Con independencia del resultado, Serbia puede estar de enhorabuena. A pesar de las dificultades propias de la guerra cuenta con una espectacular generación de tenistas. Y tres de ellos son semifinalistas en los Internacionales de Francia: Djokovic, Jankovic en Ivanovic. Esa sí que es la Gran Serbia.