Chicos malos

Juanma Rubio
Redactor Jefe de la sección de Baloncesto
Nació en Haro (La Rioja) en 1978. Se licenció en periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca. En 2006 llegó a AS a través de AS.com. Por entonces el baloncesto, sobre todo la NBA, ya era su gran pasión y pasó a trabajar en esta área en 2014. Poco después se convirtió en jefe de sección y en 2023 pasó a ser redactor jefe.
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Batalla campal en el Madison Square Garden. Rememorando los míticos combates de boxeo vividos en "The Greatest Arena in the World” Knicks y Nuggets nos deleitaron con una gran velada. Todo ocurrió en los minutos de la basura. Los Nuggets ganaban en Nueva York 100 a 119 con poco más de un minuto por jugar. Partido resuelto, pero un robo de balón de Andre Miller a Lee provocó un contraataque que acabó en una monumental tangana. El rookie Mardy Collins hizo una falta intencionada a J. R. Smith y el jugador de Denver se enzarzó con varios jugadores de los Knicks. El lío estaba montado.

Chicos malos

En esto aparecieron Carmelo Anthony y Nate Robinson y decidieron ser los jefes de las bandas. Carmelo llegó repartiendo mamporros a diestro y siniestro. El pequeñito Robinson no se escondió y en todo momento estuvo dispuesto a seguir con la pelea. Acabó revolcándose encima del público con J.R. Smith.

La pelea recordó a la que protagonizaron en el palacio de Auburn Hills Indiana Pacers y Detroit Pistons. En aquella ocasión las sanciones impuestas fueron muy duras para que no se repitieran acciones similares. Dos años más tarde la NBA tendrá que volver a tomar cartas en el asunto y posiblemente varios jugadores serán sancionados. Entre ellos Carmelo Anthony que puede tirar a la basura la gran temporada que estaba realizando (máximo anotador de la liga).

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Pero las rencillas venían desde más atrás. En los banquillos los entrenadores no se tienen mucho aprecio. Por una parte, George Karl (amigo de Larry Brown) y por parte de los Knicks el “Bad Boy” Isiah Thomas (despidió a Larry Brown al final de la pasada campaña) que ahora dirige tanto en la cancha como en los despachos. Además, el orgullo herido de los Knicks tras la mala temporada que están realizando, las protestas de su público y que los Nuggets siguieran en pista, con el partido resuelto, con sus mejores jugadores intentando hacer más leña del árbol caído fueron más detonantes de la pelea.

Un equipo con la historia que tienen los Knicks, posiblemente el equipo más famoso del mundo, no merece espectáculos de este tipo. Una franquicia en horas bajas, con jugadores que no dan la talla y fichados a base de talonario y que desde hace bastantes años está mal gestionada por el que fuera líder de los míticos “Bad Boys”.