No sabremos si España volverá a ganar algún día, pero 1969 huele ya mucho a naftalina. Que conste que Blas Cantó no tiene nada que envidiar a las mejores voces de Eurovisión.
PorPablo M. Fuentenebro
No sabremos si España volverá a ganar algún día, pero 1969 huele ya mucho a naftalina. Que conste que Blas Cantó no tiene nada que envidiar a las mejores voces de Eurovisión.