Márquez echa cuentas
El español acaba por novena vez en el top-4 de Qatar. Las ocho anteriores finalizó el curso como campeón y ya piensa en el Mundial: “Mucho riesgo para tres puntos más”.


Después de que cayese el telón en pista tras la carrera del pasado domingo en Qatar, la sonrisa de Marc Márquez en su llegada al box de Gresini fue un síntoma de cuánto está disfrutando de nuevo sobre una MotoGP. El español no conseguía encontrar esas sensaciones desde que se rompió el brazo en Jerez, hace ahora cuatro años, y parece haber acertado con un cambio que, de momento, está cumpliendo con sus expectativas. La intención del ocho veces campeón al manillar de la Ducati era volver a sentirse competitivo, lo hizo desde una primera vuelta desde la que intentó “tener siempre el podio a la vista porque tenía ritmo”, y aunque la degradación le pasó factura de manera inesperada porque sufrió especialmente con la goma trasera, su cuarta posición en Losail tiene ocho precedentes que llenan de optimismo esta temporada.
Antes de estrenarse con los nuevos colores del Gresini, Marc ya dejó claro que Qatar nunca había sido el mejor escenario para lucirse. Su única victoria en este trazado dentro de la categoría reina llegó en 2014 a pesar de que fueron varios los años en los que dominó la clase con Honda pero, teniendo en cuenta esa temporada y su cuarto puesto el pasado fin de semana, sólo son nueve las visitas que ha concluido dentro del top-4. Y casualmente, en las ocho anteriores acabó siendo campeón. ¿Será esta novena la excepción y no la regla? De la manera en la que explica su final de carrera a DAZN, al menos no parece la intención: “En las últimas vueltas decidí lanzar el ataque, pero cuando he llegado a Martín no tenía más. Ahí he empezado a contar un poquito y era mucho riesgo para tres puntos más”.
Había ganas de podio pero Márquez renunció a él porque ya ha comenzado a hacer cálculos. Y eso sólo quiere decir que, a pesar de haber liderado un discurso prudente, el título en su mente sí es una opción. “Siempre he dicho que intentaré estar entre los cinco primeros regularmente. Si quieres luchar por algo más tienes que ganar carreras y estar en el podio, pero nunca se sabe”, remarcó el español, para volver a rebajar las expectativas en torno a una temporada que comienza con algo de trabajo pendiente todavía, pero tintes positivos. Porque por primera vez desde hace mucho, Marc “no tenía un fin de semana sin caídas, estable y constante” como el que vivió en Qatar.
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Eso no quiere decir que la carrera estuviese exenta de problemas, pues al ocho veces campeón se le abrió el mono aunque afortunadamente la cremallera no bajó de la zona del pecho, ni tampoco que todos los fines de semana vayan a ser igual de limpios. ¿Van a llegar caídas? Marc no lo duda: “Sí”. Pero la realidad es que no serán tan imprevisibles como las que sufrió con Honda, que el paso adelante con la Ducati es reivindicativo ya que la mejor moto japonesa (Zarco, 12º) cruzó meta a más de 15 segundos del nuevo piloto de Gresini y lo que queda por delante, es afinar pequeños matices de los que ya han tomado nota tras la cita de Losail.
Plazos de aprendizaje
El objetivo de Márquez es que “las fases de aprendizaje sean lo más rápidas posibles”. El español no está completamente familiarizado con la Desmosedici y después de haber completado la primera carrera, los puntos a mejorar están bastante claros. “Falta gestionar mejor las curvas rápidas y gestionar mejor el neumático delantero”, confesó sin tapujos un Marc que asumió su error en Qatar: “Hicimos un pequeño cambio en la moto pensando que iba a ayudar, pero no acababa de ir cómodo. Pero a ver si podemos tomar nota de todo ello y aprender”. Lo antes posible. Circuitos favorables como Las Américas están a la vuelta de la esquina, y son una buena oportunidad para lograr esas victorias que necesitan los campeones.






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