MotoGP | Márquez

Fiesta “histórica” y “única” de los Márquez, que se retan para 2026

“Álex puede ser campeón el año que viene”, suelta Marc, a lo que su hermano replica: “Marc ganará hasta que él quiera”. Cervera enloquece con el campeón y subcampeón del mundo.

Marc y Álex Márquez celebra sus éxitos en Cervera.
Pilar Alegría (Twitter)
Iván Molero
Llegó al Diario AS como estudiante en prácticas en 2002, y desde que se licenció en Periodismo por Blanquerna, de la Universitat Ramon Llull, se ha especializado en la información del Espanyol, sobre el que también ha co-escrito libros, todo ello atendiendo al seguimiento de otros equipos, deportes y eventos desde la delegación de Barcelona.
Cervera Actualizado a

Cada comercio, balcón y rincón de Cervera se despertaba este sábado decorado por dos números. Un marciano no hubiera entendido nada. 93 y 73. ‘Back 2 Back, Márquez Brothers making history’, en inglés, era el lema. Y la población, que amanecía completamente gélida, con dos grados y un viento cortante aún pasadas las diez de la mañana, enseguida entró en calor. Bien, la población y los visitantes que prácticamente triplicaban a los 9.533 habituales. Se trataba de un día histórico. O único. Si en el pasado se había honrado con una rúa de celebración a Marc Márquez, esta vez no llegaba solo. Él vuelve a ser campeón, por novena vez y seis años después del anterior cetro. Y su hermano, Álex Márquez, subcampeón también en MotoGP. Los reyes de la categoría reina y, por supuesto, de Cervera.

“Hoy nos consideramos la capital mundial del deporte”, se arrancó el alcalde, Jan Pomés, en una recepción dentro de la Paeria que contó con la presencia de la ministra de Educación, Formación Profesional y Deporte, Pilar Alegría, quien aventuró que “se ha dicho todo de Marc, pero vaya manera más extraordinaria de subir a lo más alto del podio, y sobre todo la lección de fortaleza y superación”. Y animó a Álex a “no dejar de plantar cara” a su hermano. “Nos sentimos muy orgullosos de que forméis parte de la elite deportiva de nuestro país”.

Una celebración tras “cuatro años de oscuridad”

Daba la recepción institucional el pistoletazo de salida a la jornada de festejos, no sin que antes la abarrotada plaza mayor hubiera ya estallado en euforia con la llegada de sus héroes, lo que volvió a suceder con la aparición de ambos desde el balcón, momentos memorables para los protagonistas y tanto o más para los asistentes. Gente de todas partes de España, de Europa (franceses, alemanes…) y del mundo, como por ejemplo de Australia. “Destaco que en estos cuatro años que hemos pasado en oscuridad me habéis estado apoyando, para que hoy podamos celebrarlo todos juntos”, proclamó Marc.

Y era solo el principio, ya que en la Plaça de la Universitat rugían desde muy temprano los dos centenares de motos que cubrirían en un convoy liderado por Álex el trayecto que antaño se había trazado de noche con un ‘correfoc’, hasta la Plaça de la Magdalena de Montclar, donde un ‘showrun’ de Álex con su Desmosedici GP24 (Marc, por su lesión, obviamente no pudo subirse a la moto) y el colofón sobre un escenario culminarían la gran fiesta.

“Difícilmente se repetirá, aunque lo intentaremos”

Pero antes, ambos se iban a detener en una de las dependencias de la Paeria para atender a los medios de comunicación, entre ellos AS. “No me gusta emplear esa palabra, porque suena a recuerdos, pero es que ha sido un año histórico, que hemos disfrutado muchísimo, que difícilmente se va a volver a repetir, aunque lo intentaremos el año que viene. Lo hemos normalizado desde el primer podio que compartimos en Tailandia, pero es irreal, no había pasado nunca”, razonaba Marc, a lo que Álex puntualizaba: “Han sido casi seis años de problemas, y poder volver y con los dos en plena forma es algo único, más que histórico”. “Me gusta más único, es verdad”, replicaba Marc.

“Marc va a ganar hasta que él quiera”

Del pequeño circuito que se montaban en un polígono de Cervera donde hicieron sus primeros pinitos, han pasado ambos a compartir lo más alto. “De los pilotos fuertes siempre aprendes, pero de Marc, aún más. Cada carrera ha sido una masterclass, un aprendizaje constante, al ir detrás de Marc y pensar ‘¿y ahora por qué hace esto?’. Marc no tiene techo, va a lograr lo que se proponga, porque ganándolo todo aún tiene más hambre. Va a ganar hasta que él quiera”, confesaba Álex, en lo que el campeón terciaba: “Lo importante es que la rivalidad no nos ha separado. Porque podía pasar. Una rivalidad en pista puede llegar la situación en casa, porque vivíamos juntos, pero al revés: nos ha unido más que nunca”.

“He perdido tres años de carrera, he ganado seis de madurez”

“Yo he cambiado mucho”, reflexionó Marc, sobre ese paréntesis desde 2019 sin un título mundial. “Quizá he perdido tres años de mi carrera profesional, pero he ganado seis de vida personal, de madurez, y con la misma pasión porque el ADN no se pierde”, rubricó.

¿Y ahora, qué? “Álex puede ser campeón el año que viene”, sentenció Marc. Lo que explicó así: “Ha sido el único que ha podido arrebatarme el liderato esta temporada. Él es capaz de todo, lo que pasa es que la gente es impaciente, vales lo de tu última carrera. Álex va cogiendo inercia y cuando la coge no sabes dónde va a parar”. “El futuro más inmediato es tener a Álex como principal rival. Fue campeón de Moto3, de Moto2 y ahora celebramos campeón y subcampeón porque no puede haber dos campeones. Yo aprendo de él la manera de gestionar las situaciones, que es su punto fuerte”, aseguró.

En ese sentido, y tras probar esta semana la GP26, analizó Álex que “Ducati tiene la filosofía de evolución constante. Era cuestión de ir probando muchas piezas diferentes, teníamos menos tiempo del esperado en pista. La faena del piloto es poner cada pieza al límite para que los ingenieros tengan buenos datos. Di mi comentario lo más preciso que pude y ahora tienen todo diciembre y enero para tener toda la base de la 26 en Malasia”, concluyó, antes de partir hacia ese lugar tan cercano al colegio Jaume Balmes, donde todo empezó.

Allí, sobre el escenario, se sucedieron los homenajes, vídeos (el de Rafa Nadal, Pau Gasol, Fernando Alonso, Andrés Iniesta y Alexia Putellas emocionó a Marc), desfile de los respectivos equipos, de familiares, el regalo de la Alexneta al subcampeón por parte de su hermano, una impresionante foto de familia y dos frases finales tras casi cuatro horas de celebraciones.

Noticias relacionadas

Por un lado, Marc indicó: “No podemos prometeros que volveremos a estar aquí el año que viene, pero sí que lo intentaremos”. Y, finalmente, Álex dejó caer toda una sentencia ante la muchedumbre: “Si os dicen que es imposible, al menos intentadlo”.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Motociclismo

Producto recomendados