Especial número 20.000 de AS

El Matador incombustible

Carlos Sainz comenzó a protagonizar portadas tras hacer historia en el Mundial de Rallys, dio voz al deporte español en el mundo del motor y sigue coleccionando Dakares en sus vitrinas.

Carlos Sainz baja del Ford del Dakar 2026.
AllroundWannabe
Carmen Ruiz
Redactora de Motor
Mayo del 97. Es graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y realizó un Máster de Marketing y Comunicación en la UCAM. Aterrizó en AS en 2019 para hablar de motor. Y no fue casualidad. Tras cubrir su primer Dakar, puede asegurar que la arena no tiene nada que envidiarle al asfalto.
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La imagen que contempla Carlos Sainz en el espejo a estas alturas de su trayectoria deportiva ha cambiado mucho con respecto a la de aquel joven de 24 años que debutó en el Mundial de Rallys. Para empezar, porque como el propio piloto recuerda, “la primera vez que salí en AS no fue por los rallys, sino por el squash cuando gané mi primer Campeonato de España“. Y porque a pesar de que siempre estuvo destinado a ser una estrella del deporte, pues también hizo pruebas para la cantera del Real Madrid, fue primero el Mundial de Rallys y más tarde el Dakar lo que le convirtieron en una de los principales referentes del deporte español. Cuando no habíamos ganado el Mundial de fútbol o de baloncesto y todavía no competían Rafa Nadal, Pau Gasol, Fernando Alonso o Marc Márquez, ahí estaba Carlos Sainz.

Pocos podrían definir mejor lo que fue el madrileño para el deporte español en general y el mundo del motor en particular, que como lo hizo Fernando Alonso para Red Bull: “Creo que ese (el primer Mundial de Rallys en 1990) fue el momento en que encajó en nuestras mentes. Aunque éramos españoles, podíamos dominar el mundo del motor”. Carlos lo hizo por primera vez al volante de un Toyota Celica junto a Luis Moya y dos años más tarde, en 1992, repitió éxito y compañía para convertirse en bicampeón del mundo. Aunque fue Ford quien le dio la oportunidad y ahora es con quien pretende cerrar el círculo en el Dakar, el punto de inflexión para Sainz llegó cuando Ove Andersson, director de Toyota, le ofreció un contrato para la temporada 1989.

El Matador incombustible
La primera portada que protagonizó Carlos Sainz en AS, tras convertirse en campeón del Mundo de Rallys.

Por primera vez un español tenía asiento para un año completo en el Mundial y aprovechó su oportunidad. Sainz protagonizó la irrupción de un piloto nacional en un campeonato dominado por nórdicos y al mismo tiempo, comenzó a forjar ese carácter competitivo que construye su imagen pública. Pero sobre todo dio forma a una leyenda que contribuyó a situar a España en el mapa del automovilismo, a través de una trayectoria con muchas primeras veces. En 1990, Carlos se convirtió en el primer piloto no nórdico en conquistar el Rally de los 1000 Lagos en Finlandia rompiendo un dominio de 40 años. También logró su primera victoria en el certamen y se convirtió en el primer español que conquistó el mundo en la disciplina, para ser bautizado como El Matador.

El salto al Dakar

De ese modo marcó el comienzo de una era dorada para el deporte motor en España​​​​ y hasta despedirse del Mundial, Sainz sumó un total de 26 triunfos, logró 97 podios, 757 victorias de etapa, fue subcampeón del mundo en cuatro ocasiones y tercero en otras cinco. A partir de ahí, cambió el terreno pero no el carácter. Carlos siguió siendo el de siempre en un Dakar donde debutó con Volkswagen en 2006: “Comencé gracias a Colin (McRae, rival del español cuando competían en Subaru en 2004 y 2005). Me dijo que tenía que correr el Dakar y que me gustaría. ‘Es para ti y estoy seguro de que lo harías bien. Tienes que intentarlo’, me dijo. Fue él quien me empujó”. El primer Touareg llegó en 2010 y de nuevo, el madrileño fue pionero en esa compleja tarea de conquistar el desierto dos décadas después de su primera portada.

En la llegada de los nuevos éxitos fue Lucas Cruz quien le acompañó en el lado derecho del habitáculo. Juntos sumaron más de 40 victorias de etapa pero, sobre todo, otros tres Toaureg (en 2018, 2020 y 2024) que volvieron a convertir a Sainz en referente. Por primera vez un piloto que competía contra nuevas generaciones lograba ganar con cuatro marcas diferentes: Volkswagen, Peugeot, MINI y Audi. Y por primera vez, alguien convertía en ganador de etapa a un prototipo eléctrico (el RS Q e-tron) y más tarde, en vencedor de la prueba. Carlos volvió a lograr lo que parecía imposible, se adaptó a las nuevas exigencias que presentó el rally más duro del mundo y el objetivo ahora es hacer lo mismo con Ford; dándole a la marca del óvalo su primera conquista en el Dakar.

El Matador incombustible
La última portada de Carlos Sainz hasta el momento en AS, donde habla de su proyecto Ford para el Dakar.

Tres decádas de portadas

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Si alguien puede hacerlo, ese es Carlos. Porque mientras la mayoría de las estrellas del deporte rememoran sus días de gloria, a sus 63 años el madrileño sigue compitiendo y ganando. Entre la primera vez que el bicampeón apareció en la portada de AS y su última victoria en el Dakar han pasado generaciones de coches, pilotos y lectores. Pero hay algo que no ha cambiado: su obsesión por competir. Muy pocos deportistas han sido portada durante tres décadas distintas, pero muchos menos han tenido la ambición de Sainz. Por eso su relato ha dejado de ser solo deportivo y ahora habla de resistencia y longevidad. El Matador es incombustible.

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