Dakar

Cuatro horas de espera y final feliz para Canet: “Me llamó el helicóptero, pero le dije que no”

El español se quedó parado en el kilómetro 240 tras la rotura del ‘mousse’ en la rueda trasera de su KTM: “Estaba fuera de carrera, pero ha aparecido una rueda para cambiar”.

Edgar Canet repara su KTM durante el Dakar 2026.
Carmen Ruiz
Mayo del 97. Es graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y realizó un Máster de Marketing y Comunicación en la UCAM. Aterrizó en AS en 2019 para hablar de motor. Y no fue casualidad. Tras cubrir su primer Dakar, puede asegurar que la arena no tiene nada que envidiarle al asfalto.
Ha'il (Arabia Saudí) Actualizado a

“Tengo la rueda trasera al límite, intentaré hacer algo ahora y cruzaré los dedos para intentar llegar a meta mañana”, avanzaba Edgar Canet, después de una primera parte de la maratón en la que los neumáticos de su KTM llegaron destrozados al campamento refugio. Las gomas de la cuarta etapa debían llevarle de vuelta al vivac de Ha’il en el quinto día de carrera, ante la ausencia de asistencia mecánica. Y aunque incluso trabajó durante parte de la tarde en mejorar el estado de su neumático, el Dakar no ha perdonado al español y deja su participación comprometida, tras haber sufrido la rotura del ‘mousse’ de su neumático trasero en el ecuador del cronometrado.

Hasta ese maldito kilómetro 240 todo marchaba a las mil maravillas para Canet, que lideraba con solvencia la especial. El español cogió el liderato desde el primer punto de control y ganó una ventaja de hasta tres minutos frente a Luciano Benavides que, de repente, se desvaneció por completo en ese punto de control. Entonces el argentino le había ganado la primera plaza de la etapa y en apenas 60 kilómetros, le había recuperado cuatro minutos que hacían presagiar que algo no iba bien para Edgar; que tras acusar el problema mecánico se detuvo en el antepenúltimo punto de control previo a la meta.

El mousse no pudo llevar a cabo su función ante unas gomas destrozadas por la dureza del Dakar. Y en una especial como esta, Edgar dependía únicamente de sí mismo para intentar llegar a meta. Tras “intentar arreglarlo con todo lo que llevaba en los bolsillos”, Canet esperó a 60 kilómetros de meta una rueda de repuesto que supondrá seis horas de penalización que “ni siquiera me importan” por la condición de etapa maratón; las cuales se añadirán a las cuatro y media que perdió durante el total de la especial. Pero ahora lo más relevante para el piloto y la marca es seguir en carrera y luchar por etapas; aunque ya no sea aspirante al Toaureg.

“Hoy he aprendido muchísimas cosas y si continúo en carrera es para aprender más. Es el mejor entreno que puedo hacer y es lo principal. Todo esto ha sido muy duro mentalmente, muchos altibajos, mil cosas que se me han pasado por la cabeza. Realmente ya estaba fuera del Dakar, ya me veía volviendo a casa. En algún momento ya he recibido algún mensaje de ‘bueno, te esperamos aquí, ya lo has hecho muy bien’. Dentro de todo eso llegaba el helicóptero y me decía ‘venga, súbete que súbete que ya nos vamos’. Y yo decía ‘no, no, no, que voy a intentar reparar, que tengo que terminar como sea’. Me dijeron que me esperaban hasta que se hiciera de noche y por suerte he conseguido esa rueda que tanto buscaba. Cuando deseas mucho una cosa a veces aparecen soluciones y me ha aparecido una rueda que he podido cambiar”, comentaba un cansado Canet, que a pesar de todo no dudó en atender a la prensa en su llegada al vivac.

“Yo quiero ganar el Dakar y cuando deseas mucho una cosa, a veces aparecen soluciones”

Edgar Canet

“Mi objetivo es ganar el Dakar y sabía que si me iba a casa, no iba a ser lo mejor. Entonces sé que coger más kilómetros y más experiencia significa tenerlo más cerca y es lo principal. Estuve muy cerca de llamar al helicóptero muchas veces, pero cuando llamé al equipo y me dijo que si lo llamaba ya estaba terminado dije que mi objetivo es ganar el Dakar” exponía el de KTM. ¿Cómo llegó esa rotura de mousse? “Después del refueling, en el kilómetro 220 o así, había un cambio de rasante. He visto las piedras, he saltado, pero la he tocado un poco con la rueda de atrás. Un golpe que tampoco era una cosa del otro mundo, pero en esa recta ya he notado que el mousse empezaba a doblar, tenía un corte que no tenía ayer; ha sido nuevo de hoy. He intentado reparar con todo lo posible, he ido sin rueda durante muchos, muchos kilómetros, pero ha llegado un momento que ha dicho basta”.

La historia de Canet en el Dakar

Este problema acaba de un plumazo con el gran Dakar que estaba completando el piloto de KTM; que se dirigía hacia su tercera victoria de la edición. Durante la prólogo, Edgar se convertía en el ganador más joven de la historia en la carrera a sus 20 años y además, se reafirmaba con otro triunfo en la primera etapa que le mantenía como líder de la general por segunda jornada consecutiva. Antes de esta quinta etapa donde se frustraron todos sus planes, Canet era cuarto en una general donde aspiraba el podio y, si continuaba como en el inicio, también a la victoria. Pero el desierto le ha despertado de ese sueño.

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