Un “¡toma, toma!” para la posteridad
El 25 de septiembre de 2005, Alonso conquistó un terreno hasta entonces prohibido para el deporte español con su primer título. Un año más tarde, llegaría el segundo.


Hay imágenes que trascienden para siempre en la historia, y la que se vivió la tarde del 25 de septiembre de 2005 se seguirá recordando durante mucho tiempo. Ese día, por fin, el deporte español consiguió conquistar un territorio que parecía prohibido para los nuestros hasta la aparición de quien puso la Fórmula 1 en el mapa de España y, al revés, a España en el mapa de la F1. Fernando Alonso se alzó con el campeonato del mundo en Brasil y su “¡toma, toma!” encima del Renault fue el grito de todo un país.
No es una exageración. España siguió en masa una competición casi desconocida no muchos años antes, que era solo para puristas, y celebró el éxito de Alonso como si de una Champions se tratase. Especialmente en su Oviedo natal, que se echó a la calle para celebrar a su campeón. Así quedó reflejado en el AS del día siguiente, en el que lució en todo su esplendor el grito de Alonso a doble portada. “¡Rabia de campeón! Con 24 años, un mes y 27 días, Alonso es el ganador más joven del Mundial”, se leía.
“La F1 ya tiene su nuevo rey”, titulaba el enviado especial del periódico a la F1, Carlos Miquel, una crónica que abría 14 páginas dedicadas al asturiano y en la que se daba contexto a la hazaña de Fernando tras heredar el trono de Schumacher derrotando a Raikkonen con un tercer puesto: “Se trata del campeón más joven de la historia, con seis triunfos, sin tener el coche más rápido, con una regularidad impecable. Ante un rival rapidísimo y contra un equipo más poderoso. Esto es algo inenarrable”.

“El Kaiser se acercó a darle la enhorabuena a otro monarca. Se fundieron en un abrazo. El heptacampeón mundial acaba de cederle el testigo. Es el verdadero inicio de la era Alonso. España acaba de conquistar una nueva cima, la Fórmula 1”, continuaba el texto de un título que eclipsó otro, el del séptimo de Rossi (quinto en MotoGP), y que el piloto empezaba a valorar así: “Es imposible decir lo que siento ahora. Me siento feliz y es un día extraordinariamente emocional para mí”.
“España es un país sin tradición en la Fórmula 1. Y he luchado sólo en mi carrera. No he tenido ayuda de nadie. Llegué a la F1 por mis méritos en las categorías anteriores y gracias a mis sponsors. Ahora pienso que este título es lo máximo a lo que puedo aspirar en esta vida. Tengo que agradecerlo a tres o cuatro personas, nada más. Le dedico esta victoria a mi familia y amigos más íntimos. Y también le doy las gracias a toda España y a la afición”, decía Alonso, reivindicándose desde lo más alto.
Bicampeón un año después
No hubo que esperar mucho tiempo para vivir emociones similares porque, un año más tarde, Alonso repetiría corona. El 23 de octubre de 2006, en el mismo circuito de Interlagos y vestido con el mismo azul de Renault, pero esta vez en lucha directa con Schumacher y Ferrari, el español volvía a conquistar los cielos de la F1 en la última carrera (la del año previo fue en la antepenúltima). Si el valor de su primer título era incalculable, el del segundo no se quedó atrás.
Para conmemorar otro hito del español, AS le dedicó un especial de 18 páginas con un BICAMPEÓN bien grande para dejar constancia de lo logrado. “Alonso se convierte en leyenda de la F1”, se tituló la crónica que contaba así la emoción del piloto: “Entre sollozos, Alonso felicitó por radio a su equipo y les agradeció su segunda corona. El nuevo bicampeón mundial de F1 estaba embargado por la emoción. Después de una carrera impecable en la que terminó segundo pese a llevar su motor al 80% de su rendimiento”.

“Es un sueño estar celebrando ahora el segundo campeonato. Conseguir el cuarto título con 25 años es un final fantástico. Este día lo recordaré mientras viva”, valoraba Alonso, que continuaba: “Creo que se ha hecho justicia. Le doy las gracias a mi equipo por todos estos años y por esta temporada en particular. Lo pasamos mal con algunas decisiones, pero cuando llegamos emparejados a las tres últimas carreras siempre tuve la absoluta confianza de que ganaríamos el Mundial”.
Este 2026 se cumplen 20 años de aquel segundo título que se sigue recordando con nostalgia porque, entonces, había esperanzas de que llegasen más. Pero la cuenta se detuvo ahí. Lo rozó con McLaren (2007) y Ferrari (2010 y 2012), pero la suerte y otros factores no estuvieron de su parte. Los podios de Aston Martin en 2023 reavivaron la llama de la ilusión, pero con el paso de los años junto a la escudería verde ha ido a menos hasta el inicio de esta nueva era en la que vuelve a partir desde lo más hondo.
Noticias relacionadas
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp.
¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí




Rellene su nombre y apellidos para comentar