Guerra contra el motor Mercedes: “Es un castigo a la innovación”
Vowles, jefe de Williams y cliente de Mercedes, defiende la legalidad de la unidad de potencia: “Son muy buenos leyendo un cambio de reglas”.


Las quejas de otros fabricantes sobre la legalidad de la unidad de potencia de Mercedes se acentúan, les acusan de no cumplir con el ratio máximo de compresión (16:1) cuando el motor está caliente, y eso les permitiría desarrollar un extra de prestaciones. Ya ha habido varias reuniones entre los equipos y la FIA al respecto, y si hay una mayoría de constructores a favor, se modificarían los exámenes técnicos a los motores. Se da por hecho que todos los equipos que no llevan motor Mercedes (siete de once) están de acuerdo. En la práctica, Mercedes debería cambiar el ratio de compresión que alcanzan sus pistones, un auténtico desafío a menos de un mes para que empiece el Mundial 2026.
James Vowles, jefe de Williams y cliente de Mercedes (además de ex ingeniero de Brackley) defiende ante AS a su suministrador de unidades de potencia: “Llevo con Mercedes unos 23 años, son increíblemente buenos en cambios de reglas porque leen las normas exactamente como son y se aseguran de empujar los límites de la ingeniería. Eso es lo que representa la unidad de potencia para Mercedes. El motor que tenemos en el coche cumple absolutamente con las reglas. No es cosa de un mes de trabajo, sino de varios años, esto es una meritocracia en la que la mejor ingeniería recibe el mejor resultado, no es castigada”.
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“Seguro que los otros equipos están enfadados porque no fueron capaces de lograr lo que consiguió Mercedes, pero tenemos que cuidar esto. Ahora mismo nadie puede decir qué motor es el mejor. Espero que prevalezca el sentido común y que el deporte reconozca que esto es una meritocracia, y las mejores ideas ganan”, asegura el ingeniero británico a este medio. El Williams de Sainz se vería afectado directamente en caso de que hubiera cambios.
“Ya se ha convertido en un tema político. Lo que más me preocupa es que castiguemos las mejores soluciones. Debemos recompensar la innovación”, lamenta el team principal, aunque también entiende la postura de los árbitros: “La FIA tiene un trabajo difícil, en los equipos hay miles de personas tratando de interpretar las reglas de manera inteligente, por eso nos encanta este deporte. Y ellos son unas veinte personas tratando de luchar contra 10.000. Hacen un muy buen trabajo al encontrar el límite entre una interpretación inteligente y permitiendo ir hacia adelante”.





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