Álex Debón se gana la pole de la humildad
Le dio al equipo BQR su primera pole mundialista. Barberá y Bautista también entraron en esa primera fila y Simoncelli se cayó tres veces

Tras una década en el Mundial, el equipo español BQR de Raúl Romero pudo festejar ayer su primera pole en un gran premio. Tuvo que ser por obra y gracia de Álex Debón, hijo pródigo en este box y un piloto al que no le duelen prendas a la hora de reconocer que su equipo es, probablemente, el más humilde de cuantos disponen de una de las poderosas Aprilia RSA de 250cc.
"Sólo somos cuatro en el equipo y lo montamos tres días antes de que arrancara el campeonato", aseguraba el castellonense tras su éxito, sin olvidarse de hacer, además, un guiño a su telemétrica, Beatriz Barcala, la única mujer mecánico trabajando en el Campeonato del Mundo esta temporada. Se trata de una madrileña que estudió ingeniería y se marchó hace ya tres años a la sede de Aprilia, en Noale (Italia), para desarrollar su proyecto. Y allí se ha quedado a vivir, porque fue donde conoció a su actual pareja sentimental, el telemétrico del transalpino Max Biaggi en el Mundial de Superbikes.
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Debón no fue el único español que se ganó una plaza en la primera línea de la parrilla. También partirán desde ella en busca de la gloria Héctor Barberá, que fue segundo, y Bautista, cuarto. El único infiltrado fue Simoncelli, aunque para ello pagó un elevado precio.
El italiano se pasó esta vez casi más tiempo en el suelo que sobre la moto. El de Gilera fue la mayor víctima del fuerte viento imperante y se cayó tres veces, dos durante la sesión libre y una en la oficial. Dicen los que saben que soplaba de Levante. Ya puede acostumbrarse porque está previsto que hoy siga haciéndolo. Por suerte para él, su maltrecho escafoides de la muñeca derecha no se dañó aún más, y eso que las dos últimas caídas fueron en la curva Crivillé, una de las más rápidas de todo el trazado. -M. Chércoles