Gracias por hacer verdad este sueño

Quizá sea el luto por los niños que ha teñido las aguas de este mágico lugar, pero ayer el Lago Rosa parecía de color marrón. Acaba la aventura que me ha hecho viajar por leyendas, por sitios que no deberían existir y sonrisas que tienen nombre africano. Ha sido duro, mucho trabajo, aquel equipaje que se volvió viajero, la palabra sueño olvidada entre las tierras quemadas...
Noticias relacionadas
Es el Dakar, allá donde se mezclan sentimientos y pasiones, donde lo mejor y lo peor del ser humano se ofrecen amistad eterna. Un continente que no aparece en las noticias más que para enumerar la estadística del hambre o las enfermedades es el escenario de una carrera donde unos héroes intentan ganar la lucha a la naturaleza. Un piloto y dos niños no volverán a ver el atardecer africano ni la inmensa luna que adorna los desiertos. Descansen en paz.
Ayer, Marc Coma me ofreció su sonrisa y un abrazo de campeón. Se lo merece. En estos momentos también me acuerdo de Isidre Esteve. Quisiera, desde estas líneas dar las gracias a mi familia por tanto que han hecho por mí desde siempre, a mi mujer por serlo, por la magia y la fuerza, a mis compañeros de Motor por ayudarme desde la Redacción del periódico, a los compañeros de la SER por dejarme participar en su mundo durante unos días y a todo aquel que ha puesto la radio para escucharme o ha comprado el periódico para leer lo que este humilde periodista escribía desde territorios lejanos. Gracias con el alma y el corazón. Regreso a casa para seguir soñando.