Los españoles se harán cargo del legado de Meoni
El piloto italiano financiaba la construcción de una escuela en Dakar

África me ha dado tanto que es justo que yo le devuelva alguna cosa". Son palabras de un mito, de un bicampeón del Dakar. Fabrizio Meoni, que perdió en este continente el pasado martes lo único que realmente poseía, su vida, estaba dedicado por entero a la construcción de una escuela en Dakar, en el barrio de Pekín. Finalmente lo consiguió y su obra no corre el peligro de caer en el olvido. Ahora, con su desaparición, los pilotos de KTM se han conjurado para que continúe su labor. La escuela la dirige un párroco del pueblo del desaparecido piloto italiano, pero necesita de colaboración externa para subsistir y la mayor parte de los pilotos de la marca austriaca van a ayudar a que la escuela siga su curso.
Marc Coma, segundo en la general de la prueba y uno de los integrantes del equipo KTM Repsol, confirmaba ayer su colaboración en este proyecto: "Aportaré lo que pueda para que el legado de Fabrizio continúe en África. Él era una excepcional persona y su memoria se merece todo. Creo que también hay otros pilotos que piensan ayudar".
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Tanto Marc, como Isidre Esteve y el gran campeón Nani Roma viajarán la próxima semana a Italia para visitar a la familia de Meoni. Todos ellos eran amigos del italiano y quieren estar en estos difíciles momentos ofreciendo su hombro a Elena, la esposa del italiano, y a Gioele y Chiara sus hijos, a los que Meoni había prometido no volver a jugarse la vida en el Dakar.
No será la primera vez que la expedición española emprenda un viaje en el que la alegría brille por su ausencia. Ya el año pasado, tras conseguir Roma su anhelada victoria en motos, el equipo viajó hasta Austria para visitar al hijo de Heinz Kinigadner, todo una autoridad en KTM cuyo hijo se acababa de quedar paralítico practicando motocross. Nani le llevó el trofeo de ganador de la prueba dakariana y consiguió dibujar una sonrisa en el rostro del hijo de su buen amigo.