Uncharted: Colección Legado de los Ladrones
Uncharted: Colección Legado de los Ladrones
Carátula de Uncharted: Colección Legado de los Ladrones

Uncharted: Colección Legado de los Ladrones, análisis para PS5

Analizamos la versión de PS5 de Uncharted 4 y El Legado Perdido, que llega con mejoras técnicas de diversa índole, aunque con alguna ausencia.

Una de las sagas inseparable del éxito de Playstation en sus dos últimas consolas sobremesa es Uncharted, serie que no solo ha destacado por su calidad y por su espectacularidad, sino que también ha marcado el camino en algunas de esas señas de identidad que hoy vemos claramente en el catálogo de exclusivos de Sony. La saga cerró las aventuras de Nathan Drake con Uncharted 4 y se despidió con El Legado Perdido, un spin-off con Chloe Frazer de protagonista. Ahora, tras casi cinco años, vuelven a la vida con una remasterización para PS5 que llega con varias novedades técnicas, una calidad intrínseca e intacta de ambos juegos y, también, alguna ausencia no menor.

Uncharted: Colección Legado de los Ladrones es un recopilatorio de las dos últimas entregas de la serie que quiere aprovechar las bondades del sonido 3D, el DualSense, el SSD de PS5 y la potencia de la nueva generación para ofrecernos la mejor experiencia posible con dos aventuras que son de lo mejor de la pasada generación de consolas. Y bajo este prisma, la colección consigue lo que se propone. Uncharted 4, un cierra magistral para una serie de personajes memorables, se ve y se juega mejor que nunca; pasa lo mismo con el título de Chloe y Nadine. Aunque hay letra pequeña, porque siempre la hay. La primera, es que, aunque Sony ya anunció que sería así, no dejamos de lamentar que actualizaciones de este tipo no sean gratuitas para los jugadores que ya tienen los títulos originales –retrocompatibles en PS5, dicho sea de paso- y se tenga acceso previo pago de 10 euros. La segunda, que una de las sorpresas agradables de Uncharted 4, el multijugador, se cae del recopilatorio.

No negamos que hay un trabajo detrás de este recopilatorio, y que disfrutar de los 60 frames por segundo hacen que no queramos volver más al framerate original, pero con los antecedentes en la propia plataforma y en otras, la sensación es que el gesto sería más que agradecido para la base de jugadores de los títulos originales. En todo caso, la inversión no es desorbitada, pero está ahí, y dependerá de responder a la sencilla pregunta de si quieres jugar mejor que nunca a estas dos aventuras.

Uncharted 4, la mejor despedida

Por un lado, tenemos a Uncharted 4, el cierre de las aventuras de Nathan Drake y una despedida de altura. Estamos no solo ante el juego más impactante a nivel visual de la serie cuando salió -2016- sino también en un título que supo dar pausa y tratar con profundidad relaciones y personajes de los que nos íbamos a despedir. Para algunos excesivamente contemplativo, el tiempo y volverlo a terminar años después nos reafirma en la esencia que retratamos en el análisis original: estamos ante un juego que respeta y trata muy bien a sus protagonistas, con un cierre muy bien hilado y que está pendiente de todo. Que en los créditos del juego salga una dedicatoria a Amy Henning (guionista de la trilogía original) es un pequeño detalle que demuestra el espíritu del juego.

Pero más allá de esto, estamos seguramente ante el mejor juego a nivel de mecánicas de la saga. Uncharted 4 evoluciona las zonas de plataformeo gracias a la cuerda, que permite crear nuevos caminos y dar variedad a los saltos automatizados, además de brindarnos los mejores tiroteos de toda la serie. Y eso sucede por el diseño de los encuentros, mucho más abiertos, con acción a 360 grados y en los que se integra, de manera muy acertada, las mecánicas de plataformeo, cuerda y demás. Secuencias como las que vemos en la Tumba de Henry Avery, en Varios puntos de Madagascar o en el tramo final en medio de un barco abandonado son todo un espectáculo de disparar, cubrirse, correr, saltar y balancearse con la cuerda para esconderse, sorprender a los enemigos y reaccionar con los que nos aparecen a nuestras espaldas.

El título coquetea con el sigilo, mecánica nada desdeñable, deja trazos de combate cuerpo a cuerpo –mejorable- y nos ofrece la escapada en Convoy, que es para muchos la mejor secuencia de acción que recordamos en la serie y en aventuras de acción en general. Todo, claro está, con el innegable corte cinematográfico que acompaña la serie desde su primera entrega, varios extras para rejugarlo y un primer acercamiento a zonas de mundo abierto más contemplativas que otra cosa. En definitiva, Uncharted 4 sigue siendo magistral en su fórmula, algo tan cierto como que si no te gusta la propuesta, tampoco lo hará esta cuarta entrega.

Uncharted: Colección Legado de los Ladrones, análisis para PS5
Una de las mejores secuencias de acción.

El Legado de las ladronas

Por su parte, El Legado Perdido se consolida como una entrega muy destacada dentro de la serie y dentro de los juegos de la Naughty Dog actual. Más compacto y directo que Uncharted 4, también más acotado a nivel de situaciones de tiroteos y plataformeos, pero con las mismas herramientas que en la despedida de Drake, el título protagonizado por Chloe y Nadine es claramente continuista, pero eso no quita que sea capaz de mejorar cosas de Uncharted 4, como la zona Open World mucho más atractiva para explorar, o un tramo final de fuegos artificiales con un tren en marcha que resume en esencia todo lo bueno y espectacular que nos ha dado la saga.

Menos vertical y con menos sorpresas, se puede entender El Legado Perdido como una expansión de la experiencia de Uncharted 4 que, por su duración, es capaz de atraparnos y ofrecernos buenas dosis de exploración, plataformeo y acción. Además de puzles que, en algunos casos, son los mejores de la saga. No tenemos dudas que es una entrega que supera a algunas de las numeradas y que años después sigue manteniendo el tipo a la perfección también en PS5 y que, por su ritmo, se antoja incluso más ágil de rejugar para quienes sean completistas.

Potencia PS5: los 60 frames por segundo marcan la diferencia; el sonido 3D también

Pero todo esto que hemos comentado, muchos ya lo sabrán. Ambos juegos son millonarios en venta y habrá preguntas evidentes, como las mejoras a nivel técnico. Y son interesantes. Empezando por el apartado gráfico, la Colección cuenta con tres modalidades: fidelidad, que apunta a los 4K y los 30 frames por segundo; rendimiento, que busca los 60 frames por segundo y 4K reescalado de 1440p; y rendimiento+, que se queda en los 1080p pero a cambio nos permite jugar a 120fps. Hemos estado disfrutando de ambos títulos intercambiando los tres modos, y hemos de decir que los 60 frames por segundo son un estandarte que ya no debería omitirse en ningún próximo juego de Naughty Dog.

El equilibrio entre la fluidez de los 60 fps y la resolución es ideal. No hemos notado bajones de framerate en este modo, ni en los momentos de mayor acción, y el nivel de detalle en resolución nos brinda una mejora evidente en pantalla. Las mejoras en anti-aliasing de este modo hacen que estemos en una apuesta segura y la más recomendada por nosotros. Tenemos que ser sinceros: hemos jugado poco en modo fidelidad porque los 30fps después de varias horas con el modo rendimiento nos parecía un juego mucho más tosco y poco fluido, con el efecto de desenfoque muchísimo más acusado. Es imposible volver a este modo, algo que nos ha pasado de forma similar cuando hemos puesto el juego original de PS4 para compararlo.

Por otro lado, el modo rendimiento + aporta una fluidez extra que se nota si cambiamos al momento, pero los sacrificios a nivel de detalle y resolución son demasiados para ese salto. Si nos ceñimos de nuevo al equilibrio, creemos que se pierde calidad gráfica para una mejora en hercios que tampoco es tan decisiva viendo lo bien que van los 60fps. No nos parece tan interesante como en otros juegos de acción, como Nioh 2. A nivel de mejoras gráficas, los añadidos acaban aquí, sin otros retoques en modelados (que eran asombrosos y lo siguen siendo) ni texturas o ray tracing.

A todo ello añadimos un elemento clave en esta nueva generación y que la comparativa con el juego original habla por sí sola: los tiempos de carga. Aquí son casi inexistentes gracias al SSD, y reiniciamos, salimos, cambiamos de juego y cargamos partida a la velocidad de la luz, algo que es mucho más tedioso de realizar con la entrega de PS4 y que se agradece.

Hay dos detalles más que aporta la versión de PS5 a esta remasterización. La más destacada de todas es el audio 3D con los cascos oficiales de Sony. En una de estas batallas a campo abierto, es bestial poder escuchar las balas por todos lados, incluso una pequeña ventaja a nivel jugable para identificar enemigos con el sonido, y los matices del sonido de pistolas, metralletas o explosiones son geniales. Ponerse el revolver barok .44 y escuchar cómo impacta el sonido en los auriculares a cada disparo es una maravilla. Como también estar combatiendo y asustarte con el zumbido de la avioneta de Sully que viene al rescate, que suena por el costado izquierdo y pasa paulatinamente al otro lado del oído.

Por su parte, el DualSense tiene una implicación mucho menor. Los gatillos adaptativos tienen algo de resistencia a la hora de apuntar y disparar, aunque no nos ha parecido tan convicente como en otros títulos (Ratchet y Deathloop) mientras que la vibración, que intenta recrearse cuando vamos en coche, golpeamos o disparamos, pasa también algo más desapercibido. Sí, notaremos cambios leves si vamos conduciendo sobre hierba, gravilla o piedras, pero estamos lejos de la exhibición de Astro Playroom y el tacto de la lluvia, por ejemplo. De hecho, en el Guardián de la Puerta del Legado Perdido, tenemos un enfrentamiento en medio de un diluvio y eso es casi imperceptible al mando. Lo que queremos decir es que el trato de la vibración nos ha parecido algo estándar, sin el alarde de otros juegos. Está bien, sin más.

Ambos juegos vienen traducidos y doblados al castellano y con la opción de trasladar partidas y trofeos de los juegos originales para mantener bonificaciones, tesoros y demás.

CONCLUSIÓN

Uncharted: Colección Legado de los Ladrones es la forma óptima de rejugar dos de las mayores aventuras de la pasada generación de consolas, de eso no hay dudas. Uncharted 4 sigue siendo el mejor a nivel jugable de la saga y un broche de oro a la serie y a sus personajes, mientras que el Legado Perdido expande la propuesta con un desarrollo compacto, intenso y con momentos inolvidables. Siguen siendo grandes títulos años después, y ahora los 60 frames por segundo son innegociables y una bendición, así como otros detalles tales como la ausencia de tiempos de carga o el sonido 3D (espectacular). Pero la Colección puede saber a poco a quienes explorasen a fondo los títulos en su momento, ya que no trae extras más allá de las pocas mejoras técnicas, se olvida del divertidísimo multijugador y llega con actualización de pago para los poseedores de los juegos originales.

LO MEJOR

  • Dos de las mejores aventuras de la pasada generación, plenamente vigentes
  • Uncharted 4 sigue siendo el mejor de la saga a nivel jugable y un cierre majestuoso
  • Los 60 frames por segundo, la mejor manera de disfrutar ambas aventuras
  • El sonido 3D mejora y mucho la experiencia

LO PEOR

  • Actualización de pago para los poseedores de los juegos en PS4
  • Sin el sorprendente y divertido multijugador
  • Sin extras para los usuarios que ya los disfrutaron, más allá de los citados retoques técnicos
8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.