Nickelodeon All-Star Brawl
Nickelodeon All-Star Brawl
Carátula de Nickelodeon All-Star Brawl

Nickelodeon All-Star Brawl, análisis. Diversión, por un rato

¿Es este fighting game el crossover más esperado? Reunir en un mismo juego a diferentes series icónicas ha sido una misión difícil e incompleta.

La idea de reunir a diferentes personajes de una marca dentro de un videojuego es todo un caramelo para atraer a diferentes grupos de fans. Smash se ha convertido en la fiesta de los brawls, a la que han sido invitados personajes icónicos de Nintendo e incluso de estudios externos. La simple premisa de tener en el mismo ring a Bayonetta, Cloud Strife, Mario Bros y Canela resulta disparatada, y sin embargo es posible. Por otro lado, si echamos un vistazo a sagas como Marvel VS Capcom encontraremos un goloso crossover no sólo entre títulos como Resident Evil y Devil May Cry, sino con súper héroes como Lobezno o Jean Grey. Asimismo, el encanto de un brawl es llevar a la arena a personajes cuyo diseño original no estaba pensando para el combate, como el caso de Phoenix Wright o la Princesa Peach. Y todo ello es lo que han aprendido Ludosity y Game Mill Entertainment para su esperado Nickelodeon All-Stars Brawl, disponible en PC, PS4, PS5, Xbox One, Xbox Series y Nintendo Switch. No obstante, la fiesta de Bob Esponja y compañía acaba siendo insípida al haber olvidado que un brawl es, precisamente, una fiesta.

Un roster bien elegido, pero con ausencias

La sola idea de tener un juego de lucha con los personajes de Nickelodeon es una base muy prometedora y que puede atraer a toda la familia. Las Tortugas Ninja es un clásico de nuestra infancia que podemos compartir con las generaciones más jóvenes, y Bob Esponja es esa serie tan imaginativa que puede ser disfrutada por pequeños y mayores con diferentes lecturas. La Leyenda de Korra y El Último Avatar fueron propuestas muy atrevidas en su momento, así como Ren y Stimpy.

Por ello, cuando se anunció Nickolodeon All-Star Brawl era habitual fantasear con nuestro posible main antes de siquiera probarlo. Enredarse en la arena con un personaje tan inocente como Patricio es todo un caramelo, y más aún si le enfrentamos a alguien más experimentado como Michelangelo de las Tortugas Ninja. Y, no obstante, la ilusión se desinfla en cuanto nos sumergimos un poco en un juego que, si queremos disfrutar, debemos tomárnoslo como un party que disfrutar en familia o con amigos de manera local, ya que el resto de sus modos resultan insuficientes, como veremos adelante.

Nickolodeon All-Star Brawl parte del mismo escollo con el que se tropezó Jump Force en su momento: un roster que abarca mucho y aprieta poco. Por supuesto, es imposible contentar a todo el mundo, y hacer una selección de entre diferentes personajes de varias series es toda una labor. Aun así, los elegidos resultan muy acertados, aunque es imposible notar ciertas ausencias ligadas. Por supuesto que Bob Esponja, Patricio y Arenita deben estar en el elenco, ¿pero qué hay de Calamardo? Asimismo, es imposible pensar en las Tortugas Ninja por separado. ¿Dónde están Raphael y Donnatello? Sí, tenemos a Michelangelo, Leonardo y April O’Neil, pero es inevitable notar la lista de invitados coja con las tortugas que faltan. ¿Y cómo es que Reptar es el único invitado de Rugrats? No obstante, con una mirada positiva esto significaría la posibilidad de incorporar nuevos personajes en una futura temporada, pero eso dependerá del recorrido que tenga el juego el cual, ahora mismo, acusa diversas carencias.

Un combate muy asequible en un ring vacío

Artísticamente, se ha optado por un estilo que ha integrado a los diferentes personajes de manera correcta, respetando su diseño original y sin adaptaciones bruscas. Sin embargo, la primera decepción llega cuando comprobamos que la colaboración con Nickelodeon está desaprovechada en los aspectos más básicos. Ninguno de los personajes tiene voces y sus intros e interacciones consisten en unas pocas frases tan genéricas que funcionarían con cualquiera, y que en pocas ocasiones subrayan su personalidad. Los escenarios, representativos de cada mundo que figura en la fiesta All Stars de Nickolodeon, acaban aportando más carácter que los mismos personajes sin voz. Como lado positivo, sí se ha cuidado el diseño de cada luchador en cuanto a fortalezas, debilidades y conjunto de movimientos, aprovechando la idiosincrasia de cada cual. Arenita pone en marcha sus habilidades como karateka y April O’Neil nos ataca con su cámara y micro, mientras que Danny Phantom saca a relucir sus poderes sobrenaturales.

Y, no obstante, el combate resulta bastante asequible y es la parte más disfrutable. Los controles son muy intuitivos, con mecánicas habituales como atacar, bloquear, agarrar y realizar movimientos especiales. Desde allí, además, crear combos o técnicas un poco más avanzadas resulta bastante sencillo, muy adaptado a la frenética velocidad en la que se desarrolla el combate. El movimiento, además, es satisfactoriamente dinámico. Y, como cabe esperar en un brawl, se pueden dar situaciones caóticas en pantalla cuando hay más de dos jugadores. Por otro lado, adaptarse al ritmo frenético de la partida resultará muy fácil gracias a los cómodos controles que hemos citado antes. En efecto, se trata de un juego dirigido a toda la familia y a jugadores a quienes les puedan atraer los juegos de lucha sin ser expertos, si bien por otro lado el sistema de combate puede resultar insulso para los luchadores veteranos.

El objetivo, además, es muy sencillo: deberemos golpear a nuestros enemigos para aumentar su porcentaje de daño y, una vez alcanzado el máximo, podremos expulsarles del escenario con un golpe potente. También contamos con un número de vidas que perdemos con cada expulsión o caída, y la victoria será para el único personaje que quede en pie. Por supuesto, el saltos nos ayudará a impedir nuestra caída al vacío, y podremos agarrarnos a los bordes de las plataformas para volver a combatir.

Un online bien conectado, pero despoblado

Y, como todo brawl, Nickolodeon All-Star Brawl está muy enfocado a ser un juego competitivo, preferiblemente local. Con un sistema en el que todo el mundo puede sentirse bienvenido, resulta divertido meterse en una arena con algunos de nuestros personajes preferidos para dejar fuera del ring a nuestros oponentes. Y aquí es donde entran las odiosas y obligatorias comparaciones con Smash, el rey de los brawl. Smash no tiene un colosal reparto de personajes, pero sí muchos posibles añadidos al combate que se echan mucho en falta en Nickolodeon All-Star Brawl. No hay objetos extra, no hay artilugios que podamos conseguir en escena para ganar ventaja, ni cajas sorpresa con las que causar una molestia común al resto de rivales.

El modo para 1 jugador se queda obsoleto enseguida, con un arcade que sirve para probar diferentes personajes antes de buscar otros modos de juego. Al completarlo, desbloqueamos canciones e ilustraciones, pero aun así se siente vacío. ¿Por qué Ludosity no ha creado una historia que aúne a tantos personajes? ¿Por qué no escribir una historia breve y efectiva para cada uno de ellos? Tal vez el modo Deporte sí es el que aporta más variedad, en el que los jugadores se dividen entre dos equipos que juegan a una suerte de fútbol con un balón que deben llevar a la portería del contrario. Hay diferentes tipos de balones con sus peculiaridades cada uno y, aunque esto añade cierta frescura, sí se echan en falta más modos de juego de este estilo.

El modo online ya resulta una experiencia algo más completa. Podemos entrar en partidas rápidas, salas o modo competitivo, y es posible asistir como espectadores. Gracias al rollback netcode, las partidas que hemos experimentado han resultado bastante satisfactorias en cuanto a la conexión. No obstante, Nickolodeon All-Stars Brawl ha empezado a sufrir las consecuencias de su falta de contenido: apenas hay gente con la que jugar, y mientras el juego busca una partida sólo falta el cartel de “One eternity later”. Sin crossplay, además, la espera se agrava.

En conclusión, Nickolodeon All-Stars Brawl sabe a un early access muy prometedor, a un juego que puede ser muy divertido y que aporta un sistema de juego muy acogedor para todos los públicos. Y, sin embargo, sus carencias propician la corta mecha de su interés. Ojalá Ludosity pudiera proporcionarle una vida extra para reanimar una fiesta que podría encantar a los fans de las grandes series de Nickolodeon.

Este juego ha sido analizado en su versión para PS5.

CONCLUSIÓN

Nickelodeon All-Stars Brawl cumple el sueño de los espectadores de la franquicia: tener en una misma fiesta a figuras como Bob Esponja, las Tortugas Ninja, los Rugrats... Y de hecho se ha quedado como un título muy vacío de contenido. Con ausencias en el roster que se echan de menos, carencias para el modo un jugador y poca variedad de modos para el multijugador. No obstante, es un party juego muy asequible para todo tipo de públicos, aunque su mecha sea muy corta.

LO MEJOR

  • Personajes icónicos que aúnan diferentes generaciones de Nickelodeon
  • Controles muy asequibles para todos los públicos

LO PEOR

  • Poco contenido para un jugador
  • Sin voces
  • Largas esperas en el online
6

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.