Tribunales

Fracasa el intento de Activision Blizzard de paralizar la demanda por acoso

El juez no ve motivos para aceptar la petición de la compañía, que sigue inmersa en un proceso judicial después de la denuncia de California.

Activision Blizzard protagoniza una de las historias judiciales del momento. El estado de California denunció a la empresa por supuestos casos de acoso laboral y sexual, lo que ha provocado la salida de directivos y de empleados de alto rango. Mientras tanto, los norteamericanos han aprovechado la disputa que actualmente mantienen dos instituciones gubernamentales (DFEH y EEOC) sobre el caso para intentar paralizar el proceso. No lo han logrado.

El proceso sigue su curso

La empresa de Call of Duty, Crash Bandicoot y Diablo han pedido a las autoridades que detuvieran la denuncia en marcha, pero la petición ha sido rechazada. Activision Blizzard había logrado un acuerdo con el Equal Employment Opportunity Commission, por el que debían destinar 18 millones de dólares. Sin embargo, el DFEH se mostró contraria al acuerdo, puesto que considera que causará “un daño irreparable” a su propia denuncia. Entonces, el EEOC reaccionó y reveló que dos de los abogados que lideran el caso habían trabajado previamente en la comisión realizando la investigación, la misma que ha conducido al acuerdo.

Activision Blizzard
Bobby Kottick, presidente de Activision Blizzard.

Ahora, Activision Blizzard quizá pueda usar el conflicto de intereses como argumento para validar su postura, si bien el juez Patrick Dillon, de Los Ángeles, ha congelado los ánimos de la compañía al no contemplar razón alguna para paralizar la denuncia. De todos modos, se presenta una batalla en los pasillos judiciales y entre despachos. El rechazo a poner en punto muerto el proceso no parece que vaya a cambiar la línea de actuación ni las estrategias de cada una de las partes.

Activision Blizzard ha publicado varios comunicados a lo largo de estas semanas. En uno de los últimos, se comprometen a destinar los 18 millones del acuerdo a la creación de nuevos mecanismos para evitar las malas praxis dentro de la compañía, ante el esceptismo de empleados y de otras partes implicadas.

Fuente | PC Gamer