CINE

Crítica Halloween Kills, slasher con tintes de cine social

La franquicia del perseverante Michael Myers intenta elevar su calidad proporcionándole dimensión social y nostálgica a su última entrega. No lo consigue.

John Carpenter creó en 1978 con la película Halloween una fórmula tan sencilla y efectiva como lo fue su genial banda sonora. Un loco fugado de un manicomio mata a diestro y siniestro durante la noche de Halloween. Lleva una máscara, un cuchillo y muy mala leche. Y ya está. Ante el éxito de la película, como es lógico, a esta simple receta se la tenía que ir aderezando con pequeños detalles y personajes para ir lanzando las sucesivas secuelas.

 El slasher

El género slasher es muy fiel a sus clichés. Ya se sabe, individuo medio sobrenatural con trauma del pasado que mata a inocentes adolescentes, los cuales tienden a correr más despacio de lo que pasea el asesino. También abundan las chicas con poca ropa para favorecen el acuchillamiento. Algo importante en los asesinos es que tengan una seña de identidad (la máscara es lo que más común, pero también se ha llevado mucho el jersey a rayas) y como no, para darle color, los asesinatos deben estar llenos de sangre, casquería fina y gritos, muchos gritos. Hay más clichés que los fieles a este género aceptan con los brazos abiertos y giros muy dudosos que entran bien por sus amplias tragaderas con tal de recibir su razón de homicidios injustificados. Pero es que ni con estas facilidades, Halloween Kills se le atasca a uno en la garganta.

La reflexión social

Usa dos potentes e innecesarias armas narrativas para justificar las escenas de muertes y los sustos (estos últimos imperdonablemente escasos). La nostalgia y la reflexión social. Sí, sí, el hombre es u lobo para el hombre y esas cosas. ¿Quién es más monstruo? ¿El monstruo o la jauría humana con sed de venganza? ¿Por qué se hacen estas cosas? No solo queda impostadas y largas las escenas que intentan dar esta dimensión social-filosófica a la película, sino que quedan algo cómicas. James Whale lo consiguió en Frankenstein y el intento de David Gordon Green se agradece como solución para elevar la película y por qué no, el género, pero no lo consigue. Mata el ritmo y asesina sin piedad la atmosfera. Lo que sí consigue es desear más aún que lleguen las escenas propias del slasher. En este caso algunas son espectaculares y están bien rodadas, pero no son las mejores del género. No quiero que se mal interprete, el intento es fallido pero reconocible.

La nostalgia

En cuanto a la parte de la nostalgia, es un bote salvavidas pinchado. Es la apuesta que parece segura pero que llega al mismo lugar que la propuesta social. Al menos la otra es más original. La idea es servirse de la Halloween del 78 como pequeña película de culto que es. Y hacer un recorrido por ella como los autobuses de turistas que pasan por los lugares más típicos. Volvemos a aquella noche de muertos de 1978 y vemos sus rincones pero desde otros ángulos. A Jamie Lee, no, a ella la vemos en el presente haciendo las veces de estatua del museo de cera. Aparición poco más que testimonial.

Vuelta de Michael Myers

Halloween Kills es una inmediata continuación en tiempo de La Noche de Halloween del 2018 que sucede durante la misma noche. En este caso la excusa para que Michael Myers haya sobrevivido a la encerrona que le hizo Jaime Lee en la anterior película es bastante floja pero ¿y qué? Lo importante es ver a Mike llenando la charcutería de género. La escena en la que reaparece Michael es de una lógica absurda pero es de las mejores de la película en cuanto a acción, puesta en escena y planificación.

CONCLUSIÓN

Película demasiado escaparate de su propia mitología que se mete en un par de charcos de los que nos sale bien parada, pero eso sí, los huesos se oyen crujir y las vísceras rajar como nunca. Las víctimas gritan y nadie se salva del asesino. Jamie Lee singue, aunque sin sus gritos y desde el banquillo. Quien sea muy fan de la franquicia degustará los homenajes y guiños y puede que perdone la mala carpintería de la película. Los demás, están avisados.

LO MEJOR

  • La música
  • El sonido de los huesos rotos
  • La potente presencia de Michael Myers
  • Algunas escenas típicas del género
  • La fotografía
  • Las pinceladas de humor
  • Parte del reparto
  • El montaje
  • Las escenas de acción
  • La vuelta de Mike

LO PEOR

  • El ritmo
  • La moraleja social
  • El guion
  • Las poco desarrolladas historias paralelas
  • La mezcla de dramones de los personajes secundarios
  • La parte del hospital
  • Subtramas flojas
  • Mucho discursito
  • Discursitos muy largos
  • Anthony Michael Hall