Lamentum
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Carátula de Lamentum

Lamentum, análisis. Un survival horror con aroma de grandes clásicos

El estudio español Obscure Tales apuesta por la vertiente más añeja del género. Os contamos qué nos ha parecido nuestra estancia en Grau Hill.

Los amantes del survival horror tradicional están disfrutando de una época muy fructífera para el género, gracias a obras Song of Horror, Tormented Souls o la remasterización de Project Zero: Maiden of Black Water (28 de octubre), entre otras. El género atraviesa un buen estado de salud y cada día son más los desarrolladores que se atreven con el desafío que supone diseñar una experiencia capaz de evocar las sensaciones que en su día experimentamos a los mandos de clásicos como Resident Evil y Silent Hill. Hoy os hablamos de uno más que ha decidido sumarse a la fiesta: Lamentum, el título del estudio español Obscure Tales que acaba de aterrizar en PC, PS5, PS4, Xbox Series X|S, Xbox One y Nintendo Switch.

Cuando hablamos de survival horror y hacemos hincapié en que estamos ante su versión más añeja, tratamos de ir más allá del sentido estricto de las dos palabras que forman el nombre del género; nos referimos a un conjunto jugable que se caracteriza por una serie de mecánicas que, actualmente, no vemos reunidas en un mismo título con demasiada frecuencia, más allá de este pequeño oasis que ha surgido durante los últimos meses. Exploración de un escenario complejo, backtracking, gestión de recursos, búsqueda de pistas, rompecabezas, sensación de fragilidad, ausencia de checkpoints… Todo eso es Lamentum, y os contamos porqué no deberíais perderlo de vista.

¿Haríamos cualquier cosa por un ser querido?

Probablemente, ni siquiera sea necesario formular una pregunta así: por supuesto que lo haríamos. Eso debió pensar Víctor, el protagonista del juego, al tomar la decisión de emprender un viaje hacia la mansión de Graul Hill, ubicada en Nueva Inglaterra y regentada por un antiguo estudiante de ciencias alternativas. ¿El motivo? La imperiosa necesidad de hallar una solución para su esposa, desahuciada por los médicos debido a una extraña enfermedad de terrible pronóstico que la mantiene afligida. Sobre todo esto podemos haceros un pequeño spoiler: las cosas se tuercen en cuanto cae el ocaso y nos disponemos a pasar nuestra primera noche en la mansión.

Nuestro objetivo inicial no es otro sino entrevistarnos con Lord Steinrot, al que muchos consideran una eminencia de la medicina antigua, la misma a la que la ciencia ha decidido dar la espalda. Para más inri, prácticamente sin cruzar dos palabras se muestra especialmente interesado en atender nuestros ruegos y brindarnos ayuda, comenzando por ofrecernos una habitación para pasar la noche antes de comenzar preparar el primer examen clínico de nuestra esposa. En fin, que tampoco queremos desvelaros demasiado, simplemente os diremos que la premisa de la historia es interesante, aunque el desarrollo de la misma resulta previsible y no tarda demasiado en caer en tópicos. No es algo que afecte a los puntos fuertes del título, pero...

Aprendiendo de los mejores

Si tuviésemos que definir nuestra experiencia a los mandos de Lamentum de forma breve, podríamos decir sin miedo a equivocarnos que ha sido algo prácticamente idéntico a disfrutar de la primera entrega de Resident Evil. Al fin y al cabo, en cuanto contemplamos el prólogo y nos adentramos en la ostentosa mansión, bastan cinco minutos para vislumbrar todo lo que está por venir: un escenario bien diseñado, repleto de secretos y en el que, si bien es cierto que no es mucho lo que podemos hacer durante los primeros compases del juego, enseguida se expande y comenzamos a ver caminos bloqueados, mecanismos ante los que no tenemos muy claro qué debemos hacer y una tensa pero satisfactoria sensación de que en cualquier momento puede aparecer alguien —o algo— dispuesto a poner punto y final a la partida.

Obscure Tales tenía muy claro su objetivo al diseñar el juego: dejarlo todo en manos del jugador. Y eso solo es posible ofreciéndole los medios suficientes para avanzar, pero sin conceder ayudas de ningún tipo. Lamentum no dispone de checkpoints, así que cometer un error fatal debido a la precipitación a la hora de emprender un viaje sin haber calculado los riesgos, especialmente si no tenemos claro cuándo fue la última vez que guardamos la partida, puede acabar fácilmente con un cartel de “Game over” en nuestra pantalla. Para salvar nuestro progreso debemos encontrar un punto de guardado y disponer de tinta de escribir, representada en forma de cintas en la famosa saga de Capcom, y aunque no se trata de un recurso difícil de encontrar, a menudo nos vemos obligados a dejarlo en el baúl debido a la necesidad de portar otros elementos indispensables para avanzar.

El inventario es bastante limitado; solo tenemos nueve huecos y debemos valorar si nos compensa gastar la mitad en armas, municiones y frascos curativos. En nuestra partida, hubo un momento en el que decidimos dar varios rodeos con el único objetivo de recoger y almacenar recursos, guardar partida y dejar la tinta restante en el baúl; teníamos un par de caminos pendientes de explorar y uno de ellos requería hasta cinco objetos diferentes necesarios para resolver un único rompecabezas. Es una de las claves de Lamentum, y quien eche de menos la época en la que la gran mayoría de títulos del género ofrecían algo así, está de enhorabuena, pues se encontrará con una experiencia exigente, pero sumamente gratificante.

Otra elemento que juega un papel fundamental en el juego de Obscure Tales es el sistema de combate, más orientado al cuerpo a cuerpo que al uso de armas a distancia por una sencilla razón: la escasez de munición. Sí, nos encanta empuñar un revólver y acabar con nuestros enemigos desde una posición segura, pero no es algo que podamos hacer a menudo. En su lugar, no son pocas las veces en las que nos vemos obligados a sacar el cuchillo, atizador o sable y esperar a que el enemigo ataque, esquivarlo y asestar nuestro mejor golpe. Aquí nos ha sorprendido algo que no suele ser habitual en el género: el combate cuerpo a cuerpo funciona francamente bien, es fácil hacerse a los mandos y en ningún momento notamos que luchar sea un trámite incómodo.

Por otro lado tenemos los puzles, una pieza clave en cualquier survival horror que se precie. Están presentes durante prácticamente todo el desarrollo, y aunque su complejidad no resulta excesiva, sí que requieren que tomemos nota sobre lo que vemos en un lugar si queremos que nos sea de ayuda en otro distinto. Más allá de llaves (temáticas, similares a las que un día vimos en la Mansión Spencer), a menudo tenemos que recurrir a probar a combinar diferentes objetos, así como a leer documentos o memorizar elementos visuales, pues nunca sabemos cuándo podrían servirnos para continuar avanzando.

En líneas generales, Lamentum es un título muy interesante. Su apuesta por ofrecer una experiencia inspirada en grandes clásicos, así como su atractiva estética, le permiten erigirse como un juego de terror capaz de convencer a cualquier amante del género. No obstante, no está exento de problemas que, aunque deberían ser fácilmente subsanables mediante actualizaciones, a nosotros nos han jugado alguna que otra mala pasada: en una ocasión los controles no respondían, algo que solucionamos reiniciando el juego. En otra debimos ser víctimas de un bug, puesto que perdimos parte del avance tras un fallido intento de guardar partida. Tampoco podemos obviar el desarrollo de la historia, que va de más a menos y se precipita a la hora de caer en los tópicos habituales que afligen a la gran mayoría de juegos que se encomiendan a la temática lovecraftiana. No es un elemento clave, pero se podría haber tratado de una forma más acertada.

CONCLUSIÓN

Lamentum ofrece justo lo que Obscure Tales prometió desde el primer momento: una experiencia survival horror como las de antaño, diseñada en todo momento con los seguidores del género en mente. Hay muchos elementos identificables de los clásicos en los que se inspira —especialmente Resident Evil—, pero más allá de eso encontramos una historia interesante, aunque previsible y un título con personalidad propia gracias a su estilo pixel art, así como a su apuesta por combinar los las principales características jugables de la franquicia de Capcom con ciertos aspectos deudores de Silent Hill y Alone in the Dark, entre otros. Una muestra más de que no tenemos que viajar muy lejos para encontrar buenos juegos de terror.

LO MEJOR

  • Ofrece una experiencia survival horror como las de antes
  • El diseño de la mansión y el inteligente uso del backtracking
  • Sorprendentemente, el combate cuerpo a cuerpo es útil y satisfactorio

LO PEOR

  • La historia va de más a menos; resulta previsible
  • Algunos bugs, muy puntuales pero molestos
7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.