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Deathloop, un verdadero juego de nueva generación

  • Meristation Brandlab

Profundizamos en uno de los juegos más esperados de este año, exclusivo de PS5 en 2021 de la mano de Arkane Studios.

Deathloop sale este próximo 14 de septiembre como exclusivo de PlayStation 5 y uno de los juegos más esperados de 2021. No es para menos, si tenemos en cuenta que se trata de un juego enfocado totalmente a la nueva generación de consolas y que viene de la mano de Arkane Studios, equipo capaz de mantener la excelencia en cada uno de sus videojuegos ya publicados. La llegada de una nueva propiedad intelectual siempre es una buena noticia, y más si detrás están los padres de Dishonored o Prey.

El juego nos va a poner en la piel de Colt Vahn, protagonista de esta aventura de acción que se desarrolla en una isla. El planteamiento va más allá y no deja momento para el descanso: todo el mundo quiere matarte y cada vez vives el mismo día. Una y otra vez. Como en un loop. Pero no, no es un roguelike. Aunque tu aprendizaje te hace mejor para siguientes vueltas y finalmente puedas, o debas, romper el bucle. Como en la película Al filo del mañana, de Tom Cruise, pero con las mecánicas y diseño de niveles excelso de Dishonored 2. Y algunas sorpresas.

A los mandos de Colt Vahn intentaremos romper el bucle en el que nos encontramos, pero hay un elemento disruptivo en todo esto: Juliana Blake, nuestra némesis. La guardiana del bucle. Una asesina de primer nivel que está aquí para impedir que nosotros avancemos. Y un personaje que da otro sentido al concepto multijugador del juego: podrá ser una IA o podrá ser controlada por un jugador que invadirá nuestro mundo, como si de Bloodborne y otros tantos juegos de From Software se tratara.

La nueva generación en manos de Arkane

Aunque hace solo algunos meses que estamos disfrutando de videojuegos only PS5, si te preguntas si el juego ofrece todos los beneficios que trae la nueva generación, la respuesta es que sí, claramente. Deathloop se nos presenta como un título que si se traspasara a la anterior generación, la experiencia acabaría resintiéndose. Lo primero y más importante tiene que ver con el universo que nos rodea. Los recursos gráficos de la nueva tecnología permiten ver en el trabajo de Arkane un estilo artístico único, como nunca antes. Esta ambientación retrofuturista de los años 60 se ve totalmente potenciada gracias a las posibilidades de la máquina, y esto se traduce en un sinfín de detalles y elementos visuales a nuestro alrededor, con un contraste sorprendente entre zonas, ropa, expresiones o explosiones mucho más naturales y trabajadas y, claro está, el poder next gen: capacidad para jugarlo a 4K con trazado de rayos o modos de rendimiento donde los 60fps son casi innegociables.

A todo esto se le añade el game changer que supone el DualSense, que se dejó ver su potencial en Astro’s Playroom y que aquí brilla con luz propia. La vibración háptica va más allá de ofrecernos el retroceso de las armas con maestría. Notamos los golpes que le damos a la misma cuando se atasca, como impacta en nuestras manos una patada a un enemigo y como van pasando piedras, saltos y movimientos bruscos a través del mando. Todo lo que hacemos, sea moverse con sigilo o correr entre azoteas, se traduce en una vibración háptica que solo se puede definir de una manera: next gen.

Los gatillos adaptativos con sus resistencias a la hora de disparar con distintas armas o usar objetos, o el audio espacial tan sumamente necesario –y que sube de nivel con cascos que tengan audio 3D- suman a una experiencia que da pasos al frente respecto a lo que conocíamos. En un juego en el que podremos saber de dónde vienen los enemigos, de qué hablan, y saberlo todo sin verlos, solo con el sonido. Detalles como estos son simplemente definitivos. Y claro está, el SSD que permite reiniciar muertes, cambiar de localizaciones y ver tiempos de carga que apenas llegan a los cinco segundos. La inmediatez es clave para poder repetir, mejorar y avanzar.

Cuestión de diseño: Arkane Studios en su línea

Arkane Studios nació negando la mayor, tirando por tierra las aventuras lineales y cinematográficas para devolverle al jugador el poder de decisión. Y con esa idea nació Dishonored. Tanto éste como Dishonored 2, y la estructura de Prey, comparten dos señas de identidad que estarán presentes en Deathloop. La primera, libertad a la hora de escoger el camino. Y eso lleva intrínseco una realidad, que es la de tener suficientes opciones como para que cada uno vaya por donde considere. Esto se traduce en un diseño del mundo en el que nos encontramos complejo, sin corsés de ningún tipo y perfectamente adaptado a todo lo que la imaginación del jugador pueda dar de sí. Podemos despistar a los enemigos hackeando objetos, atacarlos de frente o usar el sigilo. O mezclar todo ello dependiendo de cada momento.

Naturalmente, un mundo no es rico en opciones si nuestras habilidades no están a la altura del desafío. Y esa es la segunda norma que aprendimos con este estudio. Dishonored fue capaz de darnos una variedad de poderes de lo más sorprendentes, combinables de maneras inimaginables… pero además, un juego totalmente viable, desafiante y medido al milímetro si no usábamos ninguno de ellos y nos centramos solo en el sigilo y las armas. Poderes como el teletransporte, el doble salto u otros que permiten romper la baraja: cambiar el diseño del escenario hacia algo que antes no era posible.Solo un título detallado y planteado hasta la menor de las cuestiones puede mantener el tipo sin sus habilidades core. Y esto es lo que hereda Deathloop: diseño de niveles cuidado hasta el extremo (muchos caminos para un mismo objetivo), libertad para el jugador y un sinfín de posibilidades para el mayor asesino que hayamos conocido. Colt Vahn. O sea, nosotros.

En bucle: aprender de los errores para ser mejor

La propuesta busca meternos en el mismo loop eternamente. Tenemos que matar una serie de objetivos en un día. Y eso es imposible la primera vez. Pero con una jugabilidad pulida y el aprendizaje de nuevas capacidades y armas, mejoramos. Lo volvemos a intentar y fallamos. Pero estamos más cerca. La información es poder y eso nos permite realizar atajos, mantener ciertos objetos, conocer las rutinas de los visionarios, nuestros grandes objetivos, y tender las trampas perfectas. En esta mecánica de aprendizaje juegos como Hades, Returnal o incluso clásicos como Dead Rising nos hacían mejores a medida que simplemente intentábamos llegar más lejos y sobrevivir más tiempo. Hasta que rompemos el bucle. Y podemos afrontar nuevos desafíos.Hasta que hacemos la partida perfecta..

Todo esto y mucho más es lo que pretende ofrecer lo nuevo de Arkane Studios. Un juego que quiere ser el gran bombazo de 2021. Y que sus predecesores (Dishonored, Prey) hacen pensar en lo mejor. Sale el 14 de septiembre en exclusiva para PS5.

Deathloop

Deathloop, desarrollado por Arkane Studios y editado por Bethesda para PC y PlayStation 5, es un título de acción first person shooter en la que dos asesinos rivales se ven atrapados en un bucle temporal en la misteriosa isla de Blackreef, condenados a repetir una y otra vez el mismo día. Para escapar, la única esperanza de Colt es acabar con ocho objetivos clave antes de que el día se reinicie. Aprende con cada ciclo, prueba nuevas rutas, consigue información y obtén más armas y habilidades. Lo que sea con tal de romper el bucle.

Deathloop