Sky: Children of the Light
Sky: Children of the Light
Carátula de Sky: Children of the Light

Sky: Niños de la Luz, análisis Nintendo Switch. Un Journey conectado

Llega a Nintendo Switch el último éxito de thatgamecompany, un título contemplativo, colaborativo y un bonito lugar donde perderse. Y con el Principito como reclamo.

thatgamecompany es conocida por juegos independientes con cierta sensibilidad y por su capacidad de transmitir, de manera muy sutil, a través de los mandos. Se estrenaron con Flow, nos dejaron maravillados con Flower y para muchos, Journey es seguramente uno de los mejores videojuegos de hace dos generaciones. Algunos le perdieron la pista a la compañía porque para ellos, los juegos en móvil no son una opción, un error que habría que ir subsanando poco a poco. El hecho es que Sky: Niños de la Luz salió hace un par de años en iOS, para hacerlo en 2020 en Android y llegar este verano a Nintendo Switch. Y cómo pasa siempre con thatgamecompany, es un juego que vale la pena conocer.

Con una puesta en escena y un estilo que nos va a recordar ligeramente a Journey, en Sky  controlaremos a un niño que tendrá que recuperar la esperanza que ha desaparecido de distintos reinos –siete principales- que vamos a ir visitando. La mecánica es bastante sencilla, ya que solo tendremos un botón para saltar (o volar), y otro para interactuar con lo que nos rodea. La gracia está precisamente en cómo vamos avanzando en este juego de tipo social, en el que estamos conectados constantemente en línea en un mundo donde hay millones de usuarios visitando los reinos.

Sky: Niños de la Luz, análisis Nintendo Switch. Un Journey conectado
Los espíritus lo son todo en el juego. Conocerlos, seguirlos, liberarlos.

El avance por cada uno de los escenarios no tiene mucho secreto. En ellos se recrean los distintos estadios del ser humano, desde la más tierna infancia hasta la vejez, añadiendo pequeños retos a medida que avanzamos –como algunos enemigos- pero que acaban siendo poco relevantes para lo que importa aquí: explorar e interactuar. Explorar, porque tendremos una gran cantidad de espíritus que conoceremos, seguiremos y haremos que vuelvan a su reino celestial una vez conozcamos su historia. E interactuar, porque podremos aprender todo tipo de expresiones para comunicarnos con otros usuarios, hacer amistades por todo el mundo a través del fuego de unas velas que representan el símbolo de la luz y la esperanza y con un sistema de mejoras y recompensas que nos permitirán conseguir nuevos cosméticos para cambiar el aspecto de nuestro personaje.

Sí, Sky tiene mucho de Free to Play, aunque la experiencia principal de explorar y descubrir los secretos del reino es gratuita. Es el resto, lo cosmético, con ciertos elementos temporales de eventos y temporadas (llevan ya una decena) que pueden ser de pago aunque no nos impiden disfrutar de la experiencia jugable principal sin limitaciones.

Sky: Niños de la Luz, análisis Nintendo Switch. Un Journey conectado
La mecánica de vuelo está muy presente, y es mejorable en su control impreciso.

Y así es como transcurre Sky: Niños de la Luz. Llegamos a un reino inhóspito con sus dificultades y pequeños puzles, lo recorremos buscando espíritus, los descubrimos y seguimos su historia hasta conseguir mandarlos a su constelación, interactuamos con otros jugadores y seguimos avanzando. Lanzamos corazones a otros jugadores, interactuamos, mejoramos los lazos con usuarios y generamos comunidad. Incluso te ayudarán a buscar espíritus si no sabes donde están. Puedes jugarlo solo o intentar dejarte acompañar. Ambas opciones son buenas y ambas tienen la sutileza marca de la casa. Porque visualmente es un juego bonito, que cumple su cometido y que cuenta con una banda sonora magistral. Y es bonito ver como a nuestro paso, vamos llenando de color los reinos.

La temporada de El Principito

Sky: Niños de la Luz, análisis Nintendo Switch. Un Journey conectado
Un juego bonito y con una gran banda sonora.

Su principal contratiempo es que exprimirlo al máximo requiere de cierta reiteración. Repetición de zonas y mecánicas una y otra vez, algo que no importa un par o tres de veces, pero que puede hacerse escaso si queremos las constelaciones llenas de espíritus. Para compensar esto están las temporadas, en las que se van añadiendo con carácter limitado nuevos reinos y lugares. Como el del Principito.

Es uno de los grandes reclamos, poder repasar la novela corta de Antoine de Saint-Exupéry que seguramente muchos hemos leído en casa o en la escuela. En este caso, simplemente tendremos que acceder al mundo a través de la Bóveda del Conocimiento –hace falta haber encontrado al menos un espíritu de esa zona- y seguir los pasos de los distintos espíritus que nos encontraremos ahí.

Sky: Niños de la Luz, análisis Nintendo Switch. Un Journey conectado
Juego gratuito con compras integradas, solo cosméticas.

Naturalmente, están inspirados en la novela y de hecho, es en las escenas cuando vemos al Principito interactuar con ellos. No faltan figuras perfectamente recreadas del cuento al videojuego como el Vanidoso que se consideraba el más hermoso, más rico y más inteligente de un planeta en el que solo estaba él, la locura del Farolero y su consigna o el avaricioso hombre de negocios que aglutinaba millones de estrellas, entre otros. Un viaje bonito, y un ejemplo de cómo se va cuidando el juego para poder retomarlo de vez en cuando.

CONCLUSIÓN

Sky: Niños de la Luz es un juego que transmite la sensibilidad y sutileza de otros títulos de thatgamecompany y que a la vez, es capaz de presentarnos un mundo online persistente con millones de usuarios con los que interactuar. Ya no se trata solo de descubrir y explorar un mundo desolado que necesita recuperar a sus espíritus, sino también de dar forma a nuevos amigos y poder interactuar con ellos de muchas maneras. El formato de temporadas, añadiendo contenido como el del Principito –muy recomendable- y un apartado audiovisual marca de la casa, tan íntimo como bonito, hacen el resto para un juego de móviles que se ha trasladado de forma correcta a Switch (modo 60fps incluido si lo deseamos) y que no es invasivo con las microtransacciones. Descargarlo, probarlo y disfrutarlo no cuesta nada. Y vale la pena.

LO MEJOR

  • Un viaje íntimo, sutil y reconfortante
  • La banda sonora es magistral
  • La integración de elementos sociales en una experiencia como esta
  • El Principito como añadido en un sistema de temporadas que alarga la experiencia

LO PEOR

  • Quererlo hacer todo significa repetir en exceso mecánicas y localizaciones
  • Alguna mecánica, como el vuelo, es mejorable en el control
8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.