Arkham Horror: Mother's Embrace
Arkham Horror: Mother's Embrace
Carátula de Arkham Horror: Mother's Embrace

Arkham Horror: Mother’s Embrace, análisis: Horrores cósmicos y traumas virtuales

  • Cesar Otero @DieOpheliac

Saltamos a los horrores cósmicos en la traslación virtual jugable de los juegos de mesa basados en la obra de Lovecraft.

“Nuestros cerebros deliberadamente nos hacen olvidar cosas, para prevenir la locura”, HP Lovecraft

Contábamos hace casi un par de años, en un 2019 que tras lo vivido en 2020 parece extrañamente lejano, con el motivo del análisis del port a Nintendo Switch de Call of Cthulhu que es curioso comprobar cómo uno de los mayores ‘Influencers’ que ha tenido el siglo 20 en la Literatura haya sido tan referente pero tan poco interesante para el ‘Mainstream’.

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HP Lovecraft ha sido el germen de un tipo de terror cósmico, alienígena, un terror espacial y al mismo tiempo mitológico. Y tan visceral y excelso en detalles en sus obras que hoy día cualquier monstruo tentacular ya se le tilda como ‘deudor del imaginario Lovecraftiano’. Pero, al mismo tiempo, y aunque colosos como Alan Moore le rindan homenaje en sus obras, Lovecraft no parece interesar de cara a crear superproducciones cinematográficas o juegos AAA a su alrededor, basados puramente en su obra.

Por descontado las ha habido, pero siempre rallando esa Serie B, ese ‘juego de bajo presupuesto’. Aquí en España se han hecho films como la 'B-series' Dagon (a ratos muy fiel, a ratos mala) o La Herencia Valdemar, una superproducción española que giraba en torno a Lovecraft tan fallida en algunos aspectos como espectacular y recomendable en otros. Y hace ya 15 años, Headfirst sacó un Call of Cthulhu: Dark Corners of the Earth que, aunque de ‘budget’ realmente ajustado, sigue rondando en el imaginario de los fans del escritor como una de las mejores traslaciones de su universo al formato jugable

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Aquel Call of Cthulhu de Cyanide Studio estaba basado en un juego de mesa basado a su vez en la obra La Llamada de Cthulhu. Y el título que hoy nos ocupa, Arkham Horror: Mother’s Embrace es…¿lo adivináis? Otra adaptación virtual jugable de un juego de mesa basado en la obra de Lovecraft. Tomando como base y adaptando Arkham Horror, juego de mesa multijugador estrenado en 1987 de la mano de Chaosium, el estudio Asmodee lo transforma en una aventura virtual que busca trasladar las mecánicas y elementos de tablero al formato videojueguil. ¿Lo consigue? Muy a medias, la verdad.

Mother’s Embrace no empieza nada mal: Estamos en 1926, somos uno de los 7 personales iniciales que hayamos elegido como investigador, y nos han invitado a la mansión de la profesora Tillingham, experta astrónoma que acaba muerta mientras de repente saltan a la pantalla un culto de sectarios prototípicos -inserte aquí el Rame Tep. A partir de aquí se nos abre una trama que abarca 9 capítulos y un total de 5 - 6 horas (depende de lo que quieras pararte). Y curiosamente narrada por la propia Tillingham.

Y aunque es puritito Lovecraft, con muchos elementos fanservice directos de los Mitos de Cthulhu, lo cierto es que resulta demasiado superficial, a veces una excusa para hilvanar los momentos jugables. Es entretenida, es eficaz, tiene un toque de tensión, pero no profundiza. HP Lovecraft te lanza horrores a la cara, pero echamos de menos los trasfondos de sus criaturas, de sus monstruos y de su metáfora del lado oscuro del alma humana. Aquí el juego, que no escatima momentos macabros, parece buscar más el acto que la verdadera intención detrás de tal asesinato o cual personaje.

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Con un plantel de 12 personajes disponibles que irán apareciendo a medida que el juego se desarrolla, cada uno con su personalidad, apariencia, atributos y ‘skills’ únicas. El toque de gestión y estrategia comienza aquí, ya que de ti depende personalizar a tu ‘party’ de investigadores teniendo en cuenta distintos patrones como la resistencia mental del personaje, su capacidad de combate (a distancia, cuerpo a cuerpo, magia), y habilidades como no sufrir daños a determinados estados, ser capaz de aumentar con su sola presencia el alcance de la magia y los ataques a distancia del grupo, o esquivar los efectos de traumas durante una investigación -a la postre una skill esencial.

Al igual que los (bien divertidos) juegos de Sherlock Holmes de Frogwares, los escenarios en los distintos niveles de Mother’s Embrace no son meros añadidos visuales, sino que constituyen una parte importante del gameplay del juego: En ellos están escondidas las pistas y los detalles que nos harán avanzar en la trama del caso, y conviene investigarlos a fondo. Pero como buenos detectives, la investigación no se queda solo en la caza de pistas, sino que también tenemos que realizar interrogatorios a sospechosos para poder arrancarles confesiones, o al menos la clave para seguir avanzando.

Pero aquí encontramos una piedra, porque las investigaciones son mecánicas, poco inspiradas, y básicamente es ir de un punto destacado del escenario a otro. No te llegas a sentir como un detective, sino más bien como si te guiaran de un elemento a otro. Y la introducción de algunos puzzles no mejora la cosa, porque son muy ligeros y simples en su resolución -lo necesario para resolverlos aparece anotado en la libreta virtual del personaje, e incluso según el detective que estés usando puede que te de pistas para resolver la prueba si es su especialidad.

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Por ello, en Asmodee han introducido una mecánica para aportar un toque de tensión a la cosa: El Reloj de los Mitos, un reloj que determina lo cerca que están tus investigadores de quedar traumatizados. En general, tienes varias formas de acometer una tarea. Por ejemplo si lo que tienes que hacer es abrir un cofre o una puerta, puedes elegir entre buscar la llave o cargarte la cerradura.

¿Qué sucede si optas por lo segundo y fallas? Que las manecillas del reloj de los mitos se moverán hacia la medianoche, igual que las del ‘Doomsday Clock’ o Reloj del Apocalipsis. Elige erróneamente 5 veces, y el reloj se colocará en la medianoche, provocando que los Antiguos Dioses te envíen un penalizador. Si se gana un punto de trauma, puedes sufrir ‘debuts’ en el combate. O que hacer comprobaciones de cordura en mitad del escenario. O ver cómo te desaparecen objetos de tu inventario. Y dado el alcance sorprendentemente limitado del combate, te conviene evitar que el Reloj de Mitos suba sin duda.

En sí es una mecánica implementada para serle fiel a las reglas del juego de mesa originario, y para añadirle tensión a tus decisiones. Pero su implementación no termina de convencernos, y a veces parece que el juego te castiga porque sí, de forma aleatoria, en vez de seguir un proceso lógico. Le añaden un toque de interés a cada decisión que cometas, aunque tampoco tiene un peso esencial como para quedarte atascado por haber elegido mal. Sin duda, peor es la obligación de chequear constantemente tu cordura a cada cosa que encuentres, ya sea algo nimio o los restos ensangrentados de alguien, lo que muestra un claro desequilibrio que debería re-equilibrarse.

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Y es que, a pesar de sus limitaciones, si eres fan de su obra, cuando te toque pasear por algunas de las localizaciones más icónicas del imaginario del autor, es cuando Mother’s Embrace de verdad te atrapa. Porque eso de visitar pantanos de Luisiana, la Universidad de Miskatonic o -oh sí!- el manicomio Arkham, es una maldita gozada fanservice sin duda.

Esto es un juego oficial basado en Lovecraft, ¿no? Pues que salgan los monstruos, que salga el mayor imaginario de horrores cósmicos jamás creado en la historia. Y vaya si salen: La segunda parte importante del gameplay se basa en combates estratégicos por turnos, en los que según el personaje que usemos podremos disparar mejor o peor armas, golpear tipo Melé, o lanzar hechizos. Y aquí el elemento de Resistencia Mental se hace importante, porque cada enemigo pondrá a prueba la cordura de tu equipo.

Si pierdes cordura, puedes acabar con traumas, que en el fondo son penalizadores que afectarán no sólo posteriores combates, sino incluso la trama del juego en sí. Por ejemplo puedes tener el trauma de Automutilación, que en sí es una probabilidad moderada de perder salud simplemente mientras vas explorando los escenarios, fuera del combate.

¿El problema? ¿Recordáis la combinación del primer Bioshock de plasmado de electricidad + escopeta? Pues algo así pasa aquí, porque la escopeta, y en general las armas de munición, son tan buenas elecciones -potentes, disparo a distancia-, que te ves usándolas siempre por sus buenos resultados contra los enemigos.

Sí, las mecánicas del juego de mesa se trasladan también, y tienes 5 puntos para tus acciones, por lo que si uno de tus detectives necesita sólo 3 puntos para disparar con eficacia y otro de tu equipo necesita 5, mejor que uses al de 3. Pero los combates son tan poco complicados, tan de rutina, que rara vez plantean un buen desafío. Y si eres de los curiosos/as que gusta de investigar a fondo en los niveles buscando items de salud y armas, al final del juego tendrás los suficientes como para no preocuparte mucho.

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Visualmente, la dirección artística del juego es estupenda, y te traslada con el diseño de escenarios y personajes al universo lovecraftiano de 1926. Kudos a algunos diseños de enemigos, porque son realmente horrores terrenales y cósmicos. El problema es que el bajo presupuesto del juego le pasa factura a nivel técnico, y gráficamente Arkham Horror está muy, muy desfasado, las animaciones de personajes son muy rígidas, la cámara no puede moverse y es un horror, y técnicamente tiene bugs que pueden complicarte el avance y que aún no corrigen.

Sonoramente, la BSO es preciosa y oscura, y se amolda estupendamente al estilo que debe tener, y parte del reparto de voces de personajes es estupendo de oír -en inglés. Pero otras voces suenan peor, y cuando se juntan en una escena, el contraste es gigantesco.

CONCLUSIÓN

Partiendo de un original tan apreciado por los fans de HP Lovecraft como es Arkham Horrors, Asmodee ha intentado ser fiel al universo lovecraftiano. El problema es que su juego necesita varias mejoras, reequilibrio y reajustes. Tal y como está ahora, aunque es bastante entretenido, es imposible obviar sus taras. Otro juego Lovecraft oficial que, una vez más, se queda lejos de lo que podría haber logrado el estudio con más presupuesto, ya que elementos como la Caja de los Mitos son muy interesantes.

LO MEJOR

  • La atmósfera Lovecraft sin duda
  • Una BSO estupenda
  • 12 detectives entre los que componer tu equipo
  • Los horrores a los que nos enfrentamos, un gran diseño artístico
  • La Caja de Mitos…

LO PEOR

  • … Pero no está tan bien implementada como debería.
  • El chequeo de cordura constante no sólo con los enemigos o descubrimientos macabros, sino con cosas nimias, que claramente necesita un reequilibrado
  • Gráficamente está muy anticuado, técnicamente tiene muchos bugs
  • Los combates acaban por caer en la rutina
  • La cámara es el mayor ‘horror cósmico’ de todo el juego
5.5

Mejorable

Puede tener elementos aceptables y entretener, pero en general es una experiencia que no dejará huella.