Chivalry 2
Chivalry 2

Chivalry 2, análisis. Una grata sorpresa multijugador

Analizamos la segunda entrega de este simulador de batallas medievales, que quiere convertirse en el referente del género tras la llegada de Mordhau.

Hace ya 9 años que los canadienses de Torn Banner Studios sorprendieran a propios y extraños con un peculiar título multijugador medieval llamado Chivalry: Medieval Warfare, siendo curiosamente un mod de Hal Life 2. Aunque llegaría también a consolas, como suele ocurrir en estos casos, su mayor impacto fue en el mercado del PC, aunque no tendría un recorrido excesivamente largo en el tiempo. El lanzamiento de Mordhau en 2019 puso de nuevo este subgénero en el mapa, siendo protagonista de multitud de videos virales gracias a su capacidad para producir situaciones absurdas y divertidas. Ahora, Torn Banner regresan de nuevo para convertirse en referente, alejándose de la propuesta del mencionado Mordhau para intentar acercarse más a una suerte de simulador de batallas medievales que hay que decirlo, acierta en prácticamente todos sus apartados jugables. Así es Chivalry 2.

¡A las armas!

Sin lugar a dudas el aspecto más destacable de Chivalry 2 es el sistema de combate. No pasa nada si decimos que el combate cuerpo a cuerpo en una perspectiva en primera persona lleva siendo un problema desde el principio de los tiempos, y es que si bien por simpleza o bien por problemas con las físicas de los impactos, incluso las más grandes producciones como Skyrim han pecado de un combate que está lejos de ser satisfactorio. Afortunadamente, esto se ha ido puliendo y perfeccionando, y ya en un RPG -también de ambientación medieval- que no era ni mucho menos una gran producción como Kingdom Come: Deliverance atisbamos un gran progreso en ese sentido.

De esta forma, Chivalry 2 ofrece un sistema de combate que podría ser referente de aquí en adelante, gracias a sus posibilidades y a que técnicamente está muy bien resuelto. Contamos en principio con 3 tipos de golpeo: estocada y tajo, de arriba hacia abajo, y de un lado a otro, pero a partir de ahí, podemos llevar a cambo multitud de combinaciones. Para empezar cada uno de estos tres golpes cuenta con uno más fuerte si mantenemos pulsado el botón correspondiente, algo que nos deja desguarnecidos durante un instante más largo de lo deseado, pero perfectos para causar más daño o romper las defensas enemigas.

Partiendo de esa base, cabe entrar en detalles. Por ejemplo, si movemos la camara cuando hacemos un tajo de lado a lado abarcaremos más espacio, mientras que, de la misma manera, si encaramos a un rival que se está cubriendo con un escudo podemos atacarlo por un costado, o incluso dar un salto a un lado para esquivar y contraatacar. Otra posibilidad para dar cuenta de un rival con escudo es asestarle una patada para desequilibrarlo y dejarlo vendido, listo para recibir nuestro golpe. Pero eso no es todo, ya que podemos iniciar un golpe de un tipo para cancelarlo y realizar otro diferente, o incluso, si somos capaces de reaccionar al golpe enemigo y tras bloquearlo, hacer uno del mismo tipo, realizaremos un parry inmediato.

Con todo, tenemos un sistema de combate completo y con el que cualquiera puede familiarizarse a las pocas partidas de comenzar su andadura en Chivalry 2, pero eso no quiere decir que vayamos a barrer con todo en el campo de batalla, ya que entran en juego otros detalles. Hablamos de partidas multitudinarias, y como tales, el tópico de que dárselas de lobo solitario es mal negocio es aquí más que evidente, y si es posible salir vencedor estando rodeado de dos enemigos, se torna algo imposible en el caso que nos encontremos con tres rivales atacándonos al mismo tiempo, porque como podremos imaginar, no hay honor para atacar uno a uno…

Como se puede pensar, y de forma acertada, el ir a lo loco no es una buena idea en este juego, siendo algo que vamos a aprender muy pronto porque con esta actitud no duraremos más que unos pocos segundos, y la frustración de tener que esperar los habituales segundos para reaparecer nos hacen aprender la lección por la vía rápida. Dicho esto, obviamente contamos no solo con la inteligente decisión de tomarnos las cosas con calma, sino también con una cantidad limitada de vendas para, apartándonos un poco de la refriega, poder curarnos y continuar repartiendo mandobles.

Otro aspecto destacadísimo es el referente a la ambientación. Los efectos de sonido logran un realismo fabuloso, pero nada comparado con el fantástico trabajo a nivel de diseño de los mapas, hablemos de un castillo o de una más discreta villa, y tanto en tamaño como en cuanto a nivel de detalle, la labor de Torn Banner es encomiable. A esto hay que sumarle un apartado técnico sorprendentemente solvente para estar hablando de un título que después de todo, está lejos de ser una grandísima producción.

En definitiva, hablamos de un videojuego donde todo lo referente al campo de batalla es muy divertido, está bien planteado y ejecutado y es plenamente satisfactorio. Es fuera del mismo donde podemos encontrar ciertos problemas, aun con la promesa por parte de Torn Banner de ir actualizándolo con contenido.

Mucho contenido por llegar… y necesario

El problema de Chivalry 2 no es tanto en su cantidad de modos de juego -para 40 o 64 jugadores- sino más bien en variedad. Lo que encontramos es el clásico modo Todos contra todos y luego cierta variedad de modos por objetivos, algunos de los cuales, curiosamente, nos ponen en la piel de meros habitantes del pueblo asediado que están simplemente recogiendo la cosecha, y que representan la primera e improvisada línea de defensa. Son estos detalles que se agradecen, y que a la hora de ambientar las partidas hace que estas ganen muchos enteros poniéndonos en situación, pero como decíamos antes, Chivalry 2 peca de otras carencias, y no todas son culpa suya.

Nos explicamos: una vez en la partida -que pueden durar incluso entre 20 y 30 minutos-, vamos a encontrarnos con una cantidad considerable de objetivos, con un tiempo determinado para cumplir cada uno de ellos, pero al final, todo se reduce a combatir. La variedad jugable brilla por su ausencia, pero estamos hablando de una ambientación medieval que no da pie a muchas virguerías: no hay gadgets futuristas, no hay árboles de habilidades… Solo hay espada -o hacha, lanza...- y escudo, y eso en los primeros días que disfrutemos del juego no será una molestia en absoluto, pero cuando pase más tiempo, a medio o largo plazo, puede que terminemos saturándonos si no encontramos más aliciente que ir mejorando nuestro estilo de lucha, que si bien como decíamos es bastante completo, no tiene la profundidad de un fighting game.

Tenemos también la posibilidad, y en esto Torn Banner acierta de manera rotunda, de desbloquear una cantidad ingente de items para cada una de las cuatro clases diferentes: Arquero, Vanguardia, Lacayo o Caballero. Estos objetos pasan por ser desde modelos de cara, voz o peinado para nuestro soldado hasta otros como yelmos, escudos o armas, aunque todos ellos son meramente estéticos, tratándose de simples skins que harán lucir más pintón a nuestro personaje, pero no más letal. Como es habitual, hay armas de diferentes rarezas basadas en colores -verde, morado, amarillo y rojo-, y las más deseadas requieren de alcanzar cierto nivel, además de una cantidad determinada de monedas -la moneda del juego, valga la redundancia- o coronas, que podemos adquirir a cambio de dinero real. Pero insistimos, todos ellos elementos estéticos, a falta de descubrir de qué se trata la subsección Complementos de la tienda del juego, que esperamos dé simplemente la posibilidad de hacernos con todos estos objetos de una forma más rápida, y en definitiva, no otorgue ninguna ventaja al jugador que invierte dinero real, algo que parece no será el caso.

Hemos analizado Chivalry 2 en su versión para PS5, gracias a un código proporcionado por su editora.

CONCLUSIÓN

Chivalry 2 llega para satisfacer con creces a aquellos que buscaran la fórmula que este ofrece: batallas medievales multitudinarias, fantásticamente ambientadas y con un sistema de combate completo pero asequible. Desde ya se convierte en referente de este género no muy poblado por el momento, pero en cuyo espejo se tendrán que mirar todos aquellos que vengan detrás. Tan solo cabe esperar que Torn Banner Studios sepa trazar una hoja de ruta a sus contenidos postlanzamiento suficientemente frecuente y con contenidos de calidad para concluir que tenemos juego para muchos años.

LO MEJOR

  • Sistema de combate fácil de aprender pero suficientemente profundo para buscar siempre la mejora.
  • Fantásticamente ambientado, adornado con un muy buen apartado técnico.
  • El diseño de niveles, por amplitud y nivel de detalle.
  • Un modelo de negocio generoso, con desbloqueables estéticos y que no conceden ventajas jugables.

LO PEOR

  • Pocas mecánicas jugables más allá de combatir.
  • Cierta escasez de modos de lanzamiento, aunque Torn Banner promete solventarlo.
  • Le habría sentado genial algún modo offline más, aparte del imprescindible tutorial.
8.3

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.