Backbone
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Carátula de Backbone

Backbone: Análisis Pc. Atractivo mundo distópico

Analizamos Backbone, una curiosa aventura detectivesca protagonizada por animales antropomorfos, que hace gala de un espectacular acabado gráfico y una majestuosa ambientación en un peculiar mundo distópico.

Uno de los títulos a priori más atractivos que nos tenía por ofrecer el cada vez más pujante sector independiente del mundillo del videojuego es este Backbone que hoy nos ocupa. Su ambientación post noir en un mundo distópico poblado por animales de formas antropomórficas, junto con su magnífico apartado visual que hace honor de verdad al calificativo de pixel art, nos hacían albergar las más altas esperanzas con respecto a lo que finalmente nos ofrecería. Desgraciadamente, el resultado final dista de lo que esperábamos encontrarnos. En un principio sus desarrolladores lo promocionaron como una vuelta de tuerca moderna al sistema clásico de las aventuras gráficas. Y la verdad es que en sus primeros compases sí que ofrece una propuesta interesante en este sentido, pero una vez superado el primer tercio de la aventura esta se diluye y no termina por saber muy bien qué quiere ser, limitándose a ofrecernos una serie de diálogos para que elijamos sin mucho más que aportar a nivel jugable, convirtiéndose casi en una visual novel.

 La historia, que resulta muy interesante en esos compases iniciales, sí mantiene el tipo y consigue atraparnos con una serie de acontecimientos muy sorprendentes y unos personajes atractivos. Pero nuevamente el juego falla al terminar de forma abrupta y sin mostrarnos todo lo que se limita a esbozar, ofreciendo una historia que queda más como un prólogo a un universo interesante y con buenos mimbres que deja al jugador insatisfecho por como se cierra el título en sus compases finales.

EggNut, la desarrolladora detrás del título, se formó en 2017, y está compuesta por miembros de localizaciones tan dispares como Canadá, Rusia, Norte América o Holanda, por lo que todo el trabajo de creación del videojuego se ha realizado de forma remota. Y la verdad es que la sensación final que transmite su obra es que la mayor parte del esfuerzo del equipo se ha puesto en el soberbio apartado visual y artístico del juego, apartado en el que sí brilla por todo lo alto. Nos queda finalmente un título muy simple, que pierde mucha fuerza en su segunda mitad, recomendable para quien quiera vivir una aventura sin muchas complicaciones en un atractivo mundo distópico que hace gala de una estupenda ambientación y puesta en escena. El título está disponible actualmente en Pc en todas las plataformas de descarga habituales, y en unos meses se lanzará versión para todas las consolas disponibles en el mercado.

Detective Mapache

El título se desarrolla en una ciudad distópica inspirada en Vancouver, con la peculiaridad de estar poblada por animales de diversas razas de formas antropomórficas y que se comportan como humanos, de manera similar al afamado cómic Blacksad (con el que guarda no pocas similitudes.). Nuestro protagonista será Howard Lotor, un detective de poca monta y férreas convicciones que subsiste con lo justo llevando una vida solitaria. Al comienzo de la aventura una mujer le encarga seguir a su marido y descubrir las causas del errático y problemático comportamiento que este está teniendo últimamente. Lo que en un principio parecía un simple caso más dentro de la rutina del detective, acaba por complicarse con brutales revelaciones que lo llevará a enfrentarse con la jefa del crimen más poderosa de la ciudad e inclusa con las mismísimas altas esferas que desde las sombras rigen los designios de este curioso universo.

La trama empieza muy bien y en sus compases iniciales no deja de mejorar y complicarse, atrapando al jugador y haciéndole promesas de que le va a ofrecer una historia muy atractiva. Promesas que como el resto del título se terminan por diluir y nos dejan totalmente a medias con una historia que no resulta satisfactoria. Nos gustan los títulos que no nos dan todo mascado, y casar nuestras propias conclusiones y darle vueltas a lo que los videojuegos nos proponen. Pero Backbone nos esboza muchas cosas que nunca nos llega a presentar, los mimbres son buenos pero funciona más como prólogo que como una historia completamente satisfactoria, y esto no nos termina de convencer.

Y es una lástima, porque sí que se molesta en construir buenos personajes, dotarlos de profundidad y tejer una trama compleja que los envuelve. Y ya os decimos que los primeros compases son muy atractivos, con varias revelaciones muy impactantes e inesperadas. Hace gala además el título de un fuerte componente de crítica social, tocando temas complejos y presentándolos desde un prisma curioso. Desgraciadamente las 5 horas escasas que dura la aventura no dan para mucho y termina dejándonos totalmente con el cuadro a medias.

De aventura gráfica a Visual Novel

A nivel jugable, Backbone es una aventura bidimensional donde tendremos control directo de nuestro personaje, pudiendo moverlo a izquierda o derecha en un único plano de desplazamiento. Cuando nos acerquemos a algún elemento con el que podamos interactuar, ya sea personaje u objeto, se resaltará en pantalla un botón o tecla para que realicemos la acción. La mayor parte del juego consistirá en hablar con varios personajes, eligiendo las líneas de diálogo que queramos emplear. En un principio el juego parece que sí cumple con ser esa vuelta de tuerca a la aventura gráfica que sus creadores pretendían que fuera. Lo hace además de un modo interesante, haciéndonos investigar, dándonos varias posibilidades para avanzar en el caso, con consecuencias según nuestras acciones, pudiendo por ejemplo colarnos en un club usando nuestra labia, o viendo como nos echan del mismo si no somos cuidadosos con lo que decimos y viendo como tendremos que encontrar una forma alternativa de volver a entrar.

En estos compases iniciales incluso nos topamos con algún puzle interesante. Pero pronto vemos que no hay muchos más, dos o tres puzles en todo el juego. La gestión de inventario resulta ser automática, y los escasísimos objetos que recojamos, que se cuentan con los dedos de una mano, se emplean de forma automática donde toca. Las secciones de infiltración, otra de las características sobre la que más incidieron los creadores del juego, se resuelven pulsando el botón pertinente para agacharnos y pasar frente a los enemigos que no queremos que nos detecten, salvo un caso donde habrá que crear una distracción algo más compleja, pero en cualquier caso su presencia y complejidad son mínimas.

El sistema de olores y cómo el olfato sería un elemento esencial en la aventura, otra de las características que los desarrolladores comentaron que formaría parte del juego, ha sido totalmente eliminada y no aparece por ningún lado. Tras un inicio prometedor, pronto vemos como todo lo que el juego se limita ofrecernos es la posibilidad de elegir líneas de diálogo y apechugar con las consecuencias, sin ningún tipo de complejidad o variedad en su desarrollo. Esto afecta seriamente al ritmo del juego, y nos deja con la sensación de que no sabe muy bien qué quiere ser o hacia donde querían tirar realmente sus creadores. El título nos ofrece dos posibilidades de control, teclado o pad, funcionando ambas perfectamente, por lo que no habrá problemas jugables en las futuras versiones para consolas. Desgraciadamente, en el momento de realizar este análisis, no existe traducción del juego al castellano, por lo que habrá que lidiar con los muchos diálogos del título en la lengua de Shakespeare.

La gloria del pixel

Donde sí brilla con muchísima fuerza Backbone es en su soberbio apartado visual. A menudo utilizamos el término pixel art con bastante ligereza, pero en esta ocasión los magníficos gráficos del título hacen verdadero honor al término. Todo lo relacionado con la puesta en escena de este videojuego alcanza cotas mayúsculas: desde la ambientación, hasta los personajes y sus animaciones, pasando por unos escenarios majestuosos y multitud de efectos gráficos preciosos, todo lo relacionado con los gráficos del juego es un auténtico deleite para la vista. Pese a desarrollarse en un único plano de movimiento, el increíble uso de la técnica del scroll parallax dota de una enorme profundidad a los escenarios del juego, realizados con un mimo enorme y estando llenos de detalles. Los efectos de iluminación y lluvia empleados realzan de forma increíble el acabado de dichos escenarios, dejando multitud de estampas de una belleza sin par. Están además todas las localizaciones llenas de vida y elementos móviles que hacen que resulten aún más atractivos si cabe.

Los personajes están animados de forma estupenda, consiguiendo transmitir muchísimo y resultando ser sumamente creíbles. Es un placer a nivel visual el sumergirse en el recargado y majestuoso apartado gráfico de Backbone. Es increíble además lo mucho que ha evolucionado el título a nivel visual desde que fuera presentado, y el estupendo nivel que ha llegado a conseguir finalmente. Se nota que gran parte del esfuerzo del equipo ha recaído en intentar presentar un títlo lo más atractivo posible a nivel visual, y a buena fe que lo han conseguido. La banda sonora también está a buen nivel, dejando buenas composiciones de jazz que casan de maravilla con la ambientación noir del título. Tristemente, el juego no cuenta con voz alguna para sus personajes, lo que afecta negativamente a su ambientación y la caracterización de sus personajes, siendo una verdadera lástima. Nos habría gustado poder escuchar de viva voz a los personajes que pueblan este curioso mundo distópico.

CONCLUSIÓN

Es una lástima que tras un inicio tan prometedor, Backbone se diluya de forma tan estrepitosa, tanto a nivel jugable como de trama. Comenzamos con una labor investigadora atractiva, que nos ofrece varias posibilidades para avanzar y nos plantea algún puzle interesante. Sin embargo, pronto deja atrás todo mínimo vestigio de complejidad, profundidad y variedad jugable para limitarse a ofrecernos una serie de líneas de diálogo entre las que escoger. Las secciones de infiltración son intrascendentes y sin casi presencia, y nos sobran dedos de una mano para contar todos los puzles que nos plantea en sus escasas 5 horas. A la trama le sucede parecido, empezando con mucha fuerza y retorciéndose de forma muy interesante y sorprendente, pero tras su ecuador se diluye, y nos nos presenta ninguna de las muchas cosas que esboza, acabando de forma anticlimática de modo bastante abrupto. Y es una lástima, porque los mimbres son muy buenos, y su majestuoso aparatdo gráficos hace verdadero honor al término pixel art. Nos queda pues una aventura muy simple y precipitada, de excelsa puesta en escena, recomendable para quien busque vivir una aventura detectivesca muy simple en un atractivo mundo distópico poblado por animales antropomorfos.

LO MEJOR

  • Soberbio apartado visual que hace verdadero honor al término pixel art.
  • Gran ambientación y buenos mimbres para construír un mundo atractivo.

LO PEOR

  • A nivel jugable su propuesta se diluye por completo tras un inicio prometedor, limitándose a ofrecer una serie de líneas de diálogo a elegir.
  • La trama esboza multitud de elementos que no llega a presentar, y termina de forma abrupta e insatisfactoria sin desarrollar su potencial.
  • Se echan de menos voces en los personajes.
6

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.