Crash Bandicoot 4: It's About Time
Crash Bandicoot 4: It's About Time
Carátula de Crash Bandicoot 4: It's About Time

Crash Bandicoot 4: It’s About Time, análisis Next Gen (PS5 y Xbox Series X)

Analizamos la versión del marsupial más conocido del mundo de los videojuegos para la nueva generación de consolas.

Crash es un personaje querido y conocido por muchos. En plena guerra entre Mario y Sonic, apareció este simpático marsupial como la mascota de facto de Playstation. Versátil como algunos de sus competidores –más allá de los plataformas triunfó como videojuego de carreras-, hace ya algún tiempo que Activision ha recuperado la actividad de dicho personaje, primero con el retorno de algunos de los clásicos de la saga y ahora con una nueva entrega totalmente nueva. Crash 4 ha sido ya analizado en PS4 y Xbox One por un lado y en Nintendo Switch por el otro, por lo que no vamos a descubriros mucho que no sepáis o que no hayáis querido descubrir en los anteriores textos, pero sí vamos a centrarnos en el rendimiento del título y en qué aporta al catálogo de PS5 y Xbox Series X, que no es poco.

Para quienes hayan estado escondidos durante un par de décadas y desconozcan de qué va esto de Crash Bandicoot, explicar que se trata de una saga del género de plataformas 3D, pero que alejado de lo que podemos ver en títulos como la saga Mario, las fases están mucho más acotadas y se asemejan más a un desarrollo clásico de las plataformas 2D de toda la vida que en grandes mundos abiertos tridimensionales. Nuestro objetivo es llegar al final de cada fase para avanzar a la siguiente, mientras por el camino recopilamos de todo. Desde frutas hasta el destrozo de todas las cajas que nos encontremos. Su propuesta se basa en estos dos elementos: por un lado, el desafío elevado en muchos casos a la hora de terminar el juego; por el otro, la recolección que permite aumentar la rejugabilidad de la obra.

Muchas de las señas de identidad de la saga están presentes. Desde el estilo de fases hasta su dificultad, pasando también por un control que a veces juega malas pasadas, tanto por la perspectiva de ciertos saltos como por el control en sí mismo (podemos afirmar que acaba siendo mejor con la cruceta con el stick analógico). Pero también mantiene la exigencia al jugador, con un diseño de niveles acertado y que te sorprende a lo largo de los diez mundos iniciales del juego.

La gran variedad de situaciones que ofrece Crash 4 es una de sus mejores alabanzas. No solo contamos con un desarrollo de fases variados en enemigos, obstáculos y elementos dinámicos, sino que también se van ampliando las opciones gracias a unas máscaras que nos dan poderes: ralentizar el tiempo, hacer aparecer y desaparecer objetos, convertirnos en una peonza gigante o cambiar la gravedad en dos sentidos. Todo esto, junto al propio diseño de niveles, y la presencia de otros personajes controlables con sus propias mecánicas de juego (el doctor Neo Cortex con su bláster, Tawna con su gancho…) aportan una gran variedad de situaciones. Algunas mejores que otras, pero en general a un buen nivel para el género que no siempre consigue estar bien representado en su formato 3D. Si a todo esto le sumamos que cuenta con más de 100 niveles, trajes desbloqueables para aburrir y una búsqueda del 106% de locos, hay juego para horas.

Versiones mejoradas en PS5 y Xbox Series X

En lo que nueva generación se refiere, el título cuenta con un atractivo principal y es el apartado técnico, mucho más pulido y potente que las consolas predecesoras a PS5 y Xbox Series X. El título funciona a una resolución de 4K dinámica, que ofrece mucha mejor nitidez que en PS4 y Xbox One que en sus consolas más potentes llegan hasta los 1080p. Las mejoras no quedan ahí, ya que también tenemos una iluminación, partículas y sombras más detalladas y 60 frames por segundo que son casi inamovibles. Decimos casi porque en algunas situaciones en fases de carreras, donde vamos a lomos de algún animal o vehículo, hemos sufrido algún que otro tirón. Muy puntual: hablamos de tres o cuatro veces en una primera partida de cerca de 10 horas.

Más allá de todo esto, Crash 4 también llega con tiempos de carga sensiblemente mejores que los de la pasada generación de consolas. No llegaremos a los cinco segundos que ya estaremos jugando de nuevo entre las muertes, algo que se agradece teniendo en cuenta que la muerte está muy presente en el juego, donde el ensayo-error es clave para poder seguir avanzando y donde en algunas fases caeremos decenas de veces antes de superarlas. En las otras cargas, el salto del mapamundi a la fase en cuestión, los tiempos también se reducen de manera importante. Ambas versiones permiten compartir el salvado con el juego de PS4 y de Xbox One y mediante actualización gratuita se puede pasar a la versión Next Gen.

El título, en definitiva, muestra su mejor cara en las versiones de PS5 y Xbox Series X, aunque es cierto que el salto entre Pro/One X y la nueva generación no es tan grande, ya que en este caso el framerate apunta ya a los 60fps. Destacar que en PS5 se hace uso de la vibración háptica con algunos ataques particulares de personajes extra y jugables como los mencionados anteriormente, Neo Cortex y Tawna.

Conclusión

Crash Bandicoot 4: It’s About Time tiene la mejor versión de consolas en PS5 y en Xbox Series X, gracias a tiempos de carga acortados, gráficos con una resolución 4K dinámica y mejores efectos y detalles visuales, así como unos 60fps que se mantienen como rocas casi todo el tiempo. El salto no es enorme respecto a las versiones originales, pero se nota. Detrás de este apartado técnico, además, nos queda un plataformas que es todo un desafío para los jugadores, repleto de contenido y lo suficientemente variado como para que el retorno de Crash sea más que interesante para los amantes del género.

8.4

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.