Razer Viper 8K, análisis de un ratón adelantado a su tiempo

  • Jose Luis Lopez de garayo

Un ratón adelantado a su tiempo gracias a su tasa de sondeo de 8000 hz, toda una sorpresa para todos los PC.

El mundo de los ratones de ordenador pasa por uno de sus mejores momentos. Tras años de ofrecer el mismo producto con mejoras efímeras y formas incómodas los fabricantes se han puesto las pilas. Los cables han mejorado, siendo más robustos y obstruyendo menos al jugador. Las formas se han adaptado, centrándose cada marca en un tipo de agarre. Nuevas tecnologías como los ratones inalámbricos sin retraso han cambiado completamente nuestra forma de entender este periférico. Empresas como Glorious han debutado en el mercado con ofertas jugosas como el Model 0. Los sensores se han estandarizado, ofreciendo todos un rendimiento que hace años sería impensable. Es justo en este último aspecto donde Razer trata de innovar con su nuevo Viper 8K, el primer ratón de la historia con una tasa de sondeo de 8000 Hz. ¿Será este el siguiente gran avance del mercado?

Florituras aparte

Antes de pasar a hablar de lo que hace a este ratón verdaderamente único, conviene repasar las características más cotidianas del mismo. Entre ellas una forma que ya resultará muy familiar a los familiares de la marca, careciendo de diferencias reales frente a los últimos modelos Viper de Razer. La forma es ideal para usuarios que empleen el agarre de dedos o garra pero para aquellos que prefieran un ratón algo más “panzudo” quizás resulte demasiado plano. Modelos como el Logitech G Pro Wireless son más adecuados para estos últimos. Con todo resulta un ratón agradable al tacto, fácil de agarrar y con curvas donde deben estar.

Este modelo por ahora viene exclusivamente con cable, afortunadamente uno de los buenos, cubierto de dura tela y pesado pero no inamovible. Llevábamos un tiempo sin usar un ratón con cable y notamos una notable diferencia frente a los modelos de hace media década. Al contrario que aquellos ratones de antaño con este cable resulta difícil que se inmiscuya en nuestra jugabilidad independientemente de los movimientos vertiginosos que realicemos. El cable tiene una longitud de unos dos metros, ideal para la mayoría de jugadores. Cabe mencionar que debido a lo pesado del cable conviene tener algún tipo de sujeción del mismo para que no se quede atrapado en el borde de la mesa.

Los interruptores usados por Razer en los botones del ratón son, en nuestra opinión, de los mejores de la industria. Comparando con otros ratones que tenemos ofrecen una respuesta más consistente y el recubrimiento de los mismos es lo suficientemente sólido como para no deformarse como suelen hacer otros ratones. Cuando haces click, haces click. Poco que mejorar en este aspecto, quizás nos gustaría que los botones laterales fueran algo más largos. La rueda es increíblemente precisa pero carece de modos de alta velocidad como tienen algunos ratones Logitech.

Estéticamente el ratón sigue la linea que ha adoptado Razer ultimamente creando productos que son decididamente Razer si activamos sus funciones más glamurosas pero capaces de pasar desapercibidos en un ambiente profesional si decidimos desactivarlas. Por supuesto si precisamos de ello siempre tendremos el RGB completamente personalizable que ya es sinónimo de la marca. Debajo del ratón encontramos unos pies de PTFE blancos que facilitan el deslizamiento perfectamente sin haber cambiado de forma perceptible en nuestro tiempo probandolos.

Hercios adelantados a su tiempo

Pasemos a hablar de aquello que hace destacar a este ratón: el sensor. Se trata del típico sensor de altísima gama al que estamos acostumbrados en los mejores ratones de hoy en día. Con hasta 20k de DPI que la mayoría de jugadores nunca utilizará, tremendamente preciso e imposible de confundir con movimientos prodigiosos. Donde se introduce la innovación es con una tasa de sondeo de hasta ocho mil Hercios. Esperábamos esta innovación como agua de Mayo pero debemos decir que la realidad práctica dista de nuestras fantasías. En nuestra pantalla de 144 Hz y con una CPU 5600X notamos una marcada reducción en la fluidez de la jugabilidad al usar esta funcionalidad. En juegos como Valorant, Counter Strike: Global Offensive o Rainbow Six: Siege no podemos siquiera dictaminar si los 8K mejoran nuestra jugabilidad pues la pérdida de estabilidad en los fotogramas (que se manifiesta de forma diferente en cada juego) supera con creces cualquier beneficio posible.

Cierto es que a lo largo de este análisis hemos cambiado nuestra CPU desde una 6700K. Con la mejora de CPU hemos notado menos disrupción en la jugabilidad lo cual indica que quizás en un futuro desaparezcan estos contratiempos. Quizás con más fotogramas posibles de forma nativa en la pantalla se reduzcan, pero lo que es seguro es que de ser así la cantidad de usuarios que podrían disfrutar de la característica clave de este ratón es de momento limitada al espectro más superior de jugador en cuanto a presupuesto.

¿Significa todo esto que el Viper 8K sea una mala opción? En absoluto. El Razer Viper 8K es un gran ratón si no quieres o te puedes permitir un ratón inalámbrico. La calidad de los materiales y partes utilizados, la buena flexibilidad y aparente durabilidad del cable, el gran sensor… lo hacen uno de los mejores ratones con cable del mercado. Con un precio bastante más reducido que las opciones inalámbricas con similares características y la posibilidad de que el 8K se popularice entre jugadores profesionales en un futuro, recomendamos el Viper 8K a todo aquel que busque un ratón con cable de gama alta. Simplemente no os lo compréis solo por la tasa de sondeo extraordinaria.

LO MEJOR

  • Forma atractiva y atrevida
  • Excelentes botones y aparente durabilidad
  • Uno de los mejores cables de ratón que hemos probado

LO PEOR

  • Problemas de algunos juegos con los 8k Hz
  • Que solo se ofrezca con cable