Shady Part of Me
Shady Part of Me
Carátula de Shady Part of Me

Shady Part Of Me: Análisis; Puzles de luces y sombras

Analizamos Shady Part Of Me, una atractiva combinación de juego de plataformas y puzles de excelente ambientación onírica y mecánicas de luces y sombras muy originales.

Shady Part Of Me es el título con el que debuta el pequeño estudio independiente francés afincado en París Douze Dixièmes, fundado en 2017 por únicamente 7 componentes. Para su ópera prima han apostado por un más que interesante híbrido de plataformas y puzles, de ambientación onírica y desarrollo muy atractivo. La combinación de su original propuesta, su cuidada ambientación, peculiar narrativa y estupenda dirección artística nos ha encantado y nos ofrece un título muy disfrutable y atractivo. El videojuego que nos ocupa emplea una fresca combinación de sombras y luces, y plataformas 2d combinado con avance tridimensional para ofrecernos un desarrollo que mezcla saltos y puzles ligeros. Para la ocasión tendremos a dos protagonistas, que controlaremos de forma independiente y cuyo manejo podremos alternar en cualquier momento del juego. Juntas deberán superar una serie de niveles de corte onírico y surrealista cuya puesta en escena y excelente dirección artística nos han conquistado.

Una historia de superación

Como ya hemos comentado, en el título manejaremos dos protagonistas: una chiquilla y su sombra. Juntas deberán recorrer una serie de capítulos, que si bien en ciertos momentos parece que transcurren en una suerte de centro de internamiento u hospital, siempre harán gala de una ambientación surrealista y onírica que consiguen que de primeras no sepamos muy bien ni donde estamos ni que está aconteciendo exactamente. A medida que vamos jugando, iremos descubriendo qué acontece, a medida que ayudamos a nuestras protagonistas a superar sus miedos y las barreras que las acomplejan. Shady Part of Me narra una historia de superación y lucha contra nuestros propios límites, y lo hace de una forma que nos ha parecido excelente.

La narrativa emplea una serie de mensajes emergentes en pantalla y voces que van apareciendo a medida que avanzamos, de forma que la historia se cuenta de forma muy peculiar. Nos ha encantado el efecto que esto consigue, y el punto de inmersión que aporta al videojuego. Todo ello no funcionaría igual de bien sin el soberbio trabajo de localización a nuestro idioma realizado, cuya calidad no es habitual encontrar en un pequeño título independiente como este, aún contando con una editora potente detrás como Focus Interactive. Todos los textos en pantalla estás traducidos e integrados a la perfección en el título, algo vital dada su importancia en la narrativa. El trabajo de doblaje al español de todas y cada una de las voces es excepcional, con unas interpretaciones fantásticas que casan de maravilla con lo que se busca transmitir. Chapó para estudio y distribuidora por un trabajo de localización a nuestro mercado del que muchas empresas deberían aprender.

Resuelve puzles en dos planos a la vez

En el apartado jugable, tenemos como ya se ha comentado una mezcla de plataformas con puzles. El toque original del juego viene de la posibilidad de manejar dos personajes, y del juego entre luces y sobras que ambas nos ofrecen. Para rizar el rizo, la protagonista se mueve en un entorno tridimensional, y debido a su fobia a la luz, solo podrá avanzar por las zonas en sombra. La chuquilla además no cuenta con la habilidad de saltar. Su sombra se desplaza en un plano bidimensional situado al fondo del escenario, con la limitación de que solo se puede mover por zonas iluminadas, pudiendo ella sí saltar. La clave para avanzar será la cooperación entre ambas, ya que deberán aunar esfuerzos para abrirse el camino mutuamente, cada una desde su plano de influencia. Debemos tener en cuenta eso sí que las acciones de una afectan a la de la otra, y por ejemplo podremos proyectar objetos desde el entorno tridimensional para crear plataformas o caminos que la sombra pueda superar. Y esta a su vez puede activar mecanismos que permitan avanzar a su alter ego de carne y hueso.

Para ello deberán resolver puzles con interruptores, sensores de presión o empujando objetos, de forma que deberán crear zonas de sombra o luz en el camino del otro personaje para que este pueda avanzar. Como es habitual en este tipo de juegos, a medida que avancemos se irán añadiendo mecánicas nuevas a la mezcla. La dificultad de los puzles no es excesivamente alta, por lo general no nos atascaremos y su resolución resulta satisfactoria y lógica. Para complicar un poquillo las cosas, nos encontraremos una suerte de coleccionables opcionales en forma de pájaros de origami, que sí resultan algo más complejos de obtener y alargan la vida útil del juego en caso de que nos apetezca intentar conseguirlos. A nosotros nos ha llevado en torno a 5 horas completar el juego. Como ayuda a mayores, tendremos la opción de rebobinar el tiempo en cualquier momento si hemos enredado la resolución de algún puzle hasta un punto de no retorno, o simplemente si deseamos enfocarlo desde otra perspectiva nuevamente desde el comienzo. Echamos de menos que el estudio no implementara un modo cooperativo donde se permitirá manejar a cada uno de los personajes por parte de dos jugares.

Un mundo onírico y surrealista

A nivel visual, nos ha encantado la dirección artística que emplea el juego, la cual casa de maravilla con su propuesta onírica y surrealista. Los gráficos de Shady Part of Me son un derroche de imaginación que emplea unos acertadísimos tonos acuarela para plasmar unos entornos desconcertantes y siempre sorprendentes y variados. El hecho de alternar entre un desarrollo tridimensional con libertad y las zonas de la sombra, bidimensionales pero en ocasiones superpuestas sobre planos no continuos al fondo del escenario, hacen que el original acabado visual del título luzca aún más si cabe. Estamos ante uno de esos trabajos gráficos que si bien no destacan por su potencia técnica bruta, si lo hacen por su originalidad y buen hacer en pantalla. En el apartado sonoro, nuevamente destacamos la enorme labor de localización a nuestro idioma, con un doblaje al español de todas las voces del juego realmente impecable y que casa de maravilla con los personajes. Una labor nada habitual en este tipo de producciones que en esta ocasión hay que aplaudir y reivindicar como ejemplo a seguir. La banda sonora acompaña de maravilla al desarrollo de la aventura, dejando momentos evocadores de gran belleza.

CONCLUSIÓN

Shady Part Of Me es un estupendo juego que mezcla plataformas con puzles. Destaca por permitirnos controlar a una niña y a su sombra por separado, una moviéndose en un entorno tridimensional evitando la luz y la otra sobre fondos en dos dimensiones donde la luz lo permita. Esta dicotomía entre iluminación y oscuridad será la base de los puzles que nos encontremos, ya que alternando el control de ambas deberemos crear caminos que les permitan avanzar por los capítulos que componen la aventura. Habrá que usar palancas e interruptores, empujar objetos y jugar con la dicotomía luz sombra para resolver unos rompecabezas que nunca son demasiado exigentes. Artísticamente el juego es una delicia, con un apartado visual onírico y surrealista muy atractivo. Su peculiar narrativa también es destacable, apoyada por una soberbia labor de localización a nuestro idioma con textos y voces en castellano. Estamos ante un título relajado con mensaje para disfrutar mientras le damos al coco y nos contemplamos su excelente puesta en escena.

LO MEJOR

  • Su original puesta en escena, narrativa y mecánicas.
  • Artísticamente es un alarde de imaginación.
  • Soberbia labor de localización al castellano
  • Puzles satisfactorios…

LO PEOR

  • …aunque estaría bien que fueran algo más desafiantes.
  • Le falta una chispa de ingenio a su desarrollo.
  • Algo justo de duración.