Grindstone
Grindstone
Carátula de Grindstone

Grindstone, un rompecabezas a prueba de alimañas

Capybara Games firma un título excelso, con un diseño de puzles sublime y mecánicas muy adictivas. Original de Apple Arcade, ahora en Nintendo Switch.

Cuando pensamos en los videojuegos más recomendables de Apple Arcade, el servicio de suscripción de la compañía norteamericana, inevitablemente nos viene a la cabeza Grindstone. Estuvo de estreno, se forjó una gran reputación por su calidad y se supo a sí mismo como la solución idónea para los amantes de la fórmula Candy Crush que querían desligarse de los micropagos, tiempos de espera y prácticas típicas de los free to play. Eso es, a resumidas cuentas, Grindstone; con la fortuna de destacar, por encima de todo, por su incuestionable calidad y un diseño capaz de atraparte durante horas, días y semanas. Su llegada a Nintendo Switch es una buenísima noticia.

Una fórmula que no falla: sencillez, adicción, profundidad

Comencemos por el principio, ¿qué es Grindstone? Un título de puzles, mecánicas RPG, estrategia y una jugabilidad basada en avanzar poco a poco por decenas de niveles conectando enemigos del mismo tipo o color; de ahí lo de grind. Si llegamos a la puerta, avanzamos. Y así continuamente, con cada vez más armas, equipamiento, desafío y enemigos que nos pondrán las cosas más complicadas.

Se trata de la última obra de Capybara Games, conocidos por títulos como Below, Superbrothers: Sword and Sorcery o Super Time Force. Un estudio que entiende el lenguaje de las apps para móviles y que sabe aprovechar bien el reducido espacio de las pantallas de los smartphones para desarrollar experiencias que no renuncien a nada. Un planteamiento inteligente que se respira también en el hoy protagonista, aunque hay una diferencia: la versión de Nintendo Switch no se juega en vertical, sino el horizontal. No es este un tema banal, así que quede claro desde el principio que, si bien recomendamos esta edición para la híbrida —especialmente en Nintendo Switch Lite por su tamaño—, hemos de decir también que no es la forma perfecta de jugarlo, sí una forma ideal para hacerlo en una consola por su aprovechamiento del hardware. El port es impecable.

Grindstone nació como videojuego para móviles por algo. Con todo, nos ha sorprendido gratamente la adaptación, deja claro que es posible migrar la fórmula del juego para móvil si hay empeño y dedicación en el intento. He aquí una rara avis: no hay micropagos, no hay barras indicadoras del tiempo que nos queda para recuperar vida ni tampoco anuncios publicitarios entre pantalla y pantalla. Para más inri, si os gustan las mecánicas de progresión típicas de los RPG que invitan a ser constantes y volver frecuentemente para mejorar nuestras estadísticas, sumado a un ligero toque roguelike, todo invita a pensar que Grindstone os va a gustar; y puede que os guste mucho, porque te pide muy poco y te ofrece todo lo bueno que cabe esperar de los match más conocidos del panorama.

Cómo se juega a Grindstone y por qué es tan divertido

Pasemos entonces a explicaros cómo se juega a Grindstone y los motivos por los que se presta a dedicarle al menos diez o quince minutos al día. Tenemos diferentes niveles con un montón de criaturas (alimañas) diferentes, cada una de un color o tipo distinto. Nuestro objetivo pasa por limpiar la zona eliminando todos los monstruos posibles mediante una línea en cadena. Podemos trazar la ruta en vertical, horizontal o diagonal; a más combos, más avanzaremos y más cerca estaremos de la salida hacia el siguiente nivel. De vez en cuando caerán piedras grindstones, que son una suerte de comodín: cuentan como la especie que estés encadenando. Tú decides si retroceder, trazar una diagonal, arriesgar o tomar la vía rápida. Todos los caminos conducen a la salida, la magia está en cómo alcanzarla. Sencillo, independientemente de la edad. Simplemente funciona.

Su gracia es lo increíblemente familiar e intuitivo que resulta todo. Parece que lleves jugando toda la vida, y con cada añadido, con cada peligro o nuevo ítem que puedes utilizar en combate, más se acompleja la jugabilidad... pero no resulta más confusa, sino más profunda. Capy Games ha conseguido dar en el centro de la diana en el diseño de interfaz, con una disposición de elementos en pantalla verdaderamente eficaz. Toda la información adicional queda a los lados, sin superponerse de forma emergente sobre el tablero, así que no agobia a la vista ni se amontona sobre las alimañas.

Por chocante que parezca, Grindstone está repleto de secretos y se atreve a introducir una estructura basada en limitar el acceso a ciertas fases dependiendo de nuestra habilidad. Eso se aplica tanto a zonas como al desbloqueo de equipamiento. Incluso jefes de final de zona. A su vez, el hecho de que la disposición de los enemigos en el panel obedezca a una distribución aleatoria dota de sentido a la rejugabilidad. No es exactamente un roguelike ni opta por un diseño procedural, pero sí hace de cada encuentro una situación única.

La curva de dificultad, afortunadamente, está bien diseñada; y si bien no alcanza cotas infernales, sí hay fases bastante complicadas que nos harán probar suerte varias ocasiones para resolverlas. Es especialmente notoria la manera que Capybara trata de mantener un pulso con el jugador e invita a tomar riesgos. Habrá momentos en que estemos cerca de la salida, cerca de la siguiente pantalla, y se librará la disyuntiva de intentar un combo mayor a riesgo de perderlo todo… o salir directamente. ¿Qué vale más, pájaro en mano o ciento volando? Así constantemente. Una moneda lanzada al aire donde puede que salga cara o puede que salga cruz, pero donde tu habilidad puede hacer que el canto se incline más a un lado o al otro. Es fantástica esa sensación.

Buen gusto, buen feeling

A nivel técnico no podemos poner ninguna pega. Esta versión de Nintendo Switch luce genial tanto en pantalla como en modo portátil, con colores muy vivos y bien definidos, aderezados de una competente banda sonora (firmada por Sam Webster) y traducción al castellano con una fuente de letra que se lee de maravilla. Lo ideal es jugarlo en modo portátil, que es como mejor vamos a trazar —literalmente— cada movimiento con el dedo. Al sostener la consola con una mano y dibujar con la otra, se juega mejor en Nintendo Switch Lite. En cualquier caso, la adaptación de los comandos al control tradicional es tan notable como podría. No se nos ocurre otra manera, con todos los sacrificios que ello supone.

Al final, lo importante es que Grindstone no se ve salpicado por las prácticas de monetización antes comentadas e invita a la reflexión sobre si merece más la pena pagar 16,79€ y olvidarte de incomodidades, o pactar con el juego que vaya a pedirte monedas, limitaciones y ciertos sacrificios. Por suerte, Grindstone deja de estar vinculado a un servicio de suscripción y se puede comprar en una consola con capacidad portátil que responde perfectamente al control táctil. Justicia para esta gran obra.

CONCLUSIÓN

Grindstone es una brillante composición de todos los elementos que deben convertir a un juego de puzle para móviles en un gran videojuego, en general, capaz de cautivar a todo tipo de públicos. Primero, por cómo se desprende de las prácticas más atosigantes e incómodas con el jugador; segundo, porque su traslación a consolas se ha materializado de manera satisfactoria. Bien sea con control táctil o a través de los botones, Capybara Games premia el riesgo, añade desafío en la medida en que vamos avanzando y dota de personalidad a cada situación, a cada enemigo y cada jefe. Es profundo, cuidado, detallista e inteligente. Grindstone es el ejemplo perfecto de lo que tendemos a denominar “gamefeel”. El control se hace a ti en la medida en que tú te haces a las mecánicas. Imprescindible para todo amante del género.

LO MEJOR

  • La jugabilidad y la mezcla de mecánicas; todo encaja perfectamente.
  • Lo sencillo de empezar a jugar y lo satisfactorio de mejorar.
  • Audiovisualmente precioso en pantalla.
  • Gran conversión visual y mecánica.

LO PEOR

  • Desaprovechamiento de opciones multijugador.
8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.