Nexomon: Extinction
Nexomon: Extinction
Carátula de Nexomon: Extinction

Nexomon Extinction, Análisis. Una alternativa real para Pokémon

Más de 400 especies, una aventura trabajada y muchos detalles de calidad de vida que gustará a cualquier amante de la serie de Game Freak.

Son cada vez más los intentos por dar respuesta a Pokémon en la escena independiente, proyectos que nacen con la voluntad de servir como alternativa a la serie principal de la saga capitaneada por Game Freak. Al fin y al cabo, la fórmula “hazte con todos” no pasa de moda y, visto lo visto, parece que la fiebre por capturar, combatir e intercambiar monstruos en aventuras de rol por turnos está lejos de decir adiós. De todos esos intentos, seguramente Nexomon Extinction es la mejor alternativa de los últimos años.

Hemos tardado más de 30 horas en completar la aventura del equipo canadiense VEWO Interactive, que ha contado con el apoyo de PQube para su distribución internacional y adaptación a consolas. Porque este proyecto nació como un videojuego para móviles —del que ya identificamos potencial, hemos de reconocer, aunque muy limitado por aquel entonces—, y es ese seguramente su mayor problema: arrastrar una estética que no hace justicia al más que notable videojuego que hay detrás.

Nexomon Extinction
La traducción no es muy buena, pero se agradece el esfuerzo por haber localizado el título al castellano.

Os invitamos a que descubráis esta propuesta, que funciona mejor con el paso del tiempo al tratar de desvincularse del nombre que no vamos a volver a citar, Pokémon, puesto que Nexomon: Extinction hace todo lo suficientemente bien como para ahorrarnos las comparaciones. Hablemos de los domadores y por qué no hemos podido dejar de jugar hasta el final.

Detalles de calidad de vida como norma estricta

Decíamos que hemos tardado más de lo esperado en terminar la aventura principal por dos motivos: el primero, que el original nos duró apenas doce horas; este triplica el contenido y añade pequeños cambios mecánicos fundamentales para la experiencia global. El segundo, porque es un desafío constante donde hemos sido derrotados más de lo esperado. De nada importa la experiencia previa en juegos de rol, aquí no hay (todavía) un objeto como Repartir Experiencia ni concesiones por parte de la IA, que se comporta de forma inteligente al adaptar su nivel al tuyo para que siempre, sin excepción, tengamos un desafío por delante.

Y tanto que es así; lo es… demasiado. En conversaciones con VEWO a través de su canal de Discord oficial —donde están tomando nota de absolutamente todo lo que estamos comunicando los usuarios— reconocen que la dificultad necesita un balanceo. Comentamos esto ahora, a comienzos de septiembre, porque los parches que vengan en el futuro corregirán algunos de los puntos negativos que vamos a destacar en este texto, o eso esperamos.

Esta vuelta a los clásicos títulos RPG de colección de monstruos, combates constantes, evolución e intercambios mientras memorizamos una tabla de tipos elementales es, en esencia, café para cafeteros. Si te gusta la fórmula, es complicado que Nexomon: Extinction no te resulte interesante; aunque, como siempre, hay matices. Hay luces y sombras. En este caso, se nos plantea una historia donde el protagonista —que tiene varias decenas de avatares diferentes por elegir— es huérfano y vive en un orfanato. Al poco de comenzar elegiremos nuestro primer Nexomon y comenzará nuestra aventura en este mundo como domadores. El mundo está al borde de la extinción por culpa del resurgimiento de un tipo de Nexomon muy poderosos llamados Tyrant, que son al mismo tiempo los grandes jefes finales de cada aventura. Su propósito no es otro que dominar el mundo sobre los humanos y los propios monstruos.

Bajo esta sencilla premisa se esconde una historia perfectamente escrita, con personajes como nuestro acompañante Coco que se encargará de asumir la carga cómica del guion a la vez que parte de la didáctica del juego. Nos hemos sorprendido, porque es una auténtica aventura propia de los JRPG tradicionales. VEWO conoce perfectamente este género y, a pesar de su reducido tamaño, es menester decir que hay mucho potencial y, sobre todo, mucho talento.

Personalidad e independencia: Nexomon no es una variante clónica

Porque el sistema de combate está inteligentemente diseñado. Podría salir mal o no, ahí radica el éxito o fracaso de muchos títulos de este estilo, pero en este caso sale realmente bien. La estructura es familiar: combates uno contra uno con cuatro movimientos disponibles —tanto para infringir daño como para alterar el estado—, una barra de salud, equipos de seis, niveles, experiencia, tipos elementales con resistencias y debilidades… La diferencia, la clave, reside en la barra de resistencia. En esta ocasión no disponemos de PP o puntos de poder para cada movimiento, sino una resistencia general que va bajando poco a poco en la medida en que usamos los ataques.

De este modo, los mejores movimientos consumirán más resistencia que los más moderados, lo que obliga irremediablemente a usar la cabeza, ser estrategas y economizar nuestros ataques. ¿El resultado? Nos hemos visto cambiando constantemente de monstruo, buscando siempre el punto débil del rival y usando objetos casi en cada momento.

A consecuencia de este declarado intento por el desafío se encuentra un arma de doble filo: equilibrar la experiencia y dinero conseguidos con cada combate. Aquí, Nexomon: Extinction encuentra su talón de Aquiles; aunque tiene solución. Seremos breves: ganamos muy poca experiencia y muy poco dinero con cada combate, lo que obliga a grindear constantemente, a darnos la vuelta para combatir una y otra vez contra Nexomon salvajes o desafiar de nuevo a los enemigos, con quienes podemos disputar enfrentamientos siempre que queramos gracias a la sabia decisión de incluir revanchas sin negociación mediante.

Además, hay muy poca variedad de objetos, aunque dispone de aspectos interesantes que influyen no solo en las eventuales habilidades de cada criatura sino en su crecimiento. Por ejemplo, podemos equipar núcleos que facilitan la ganancia de experiencia de los Nexomons. No en vano, para que la sensación sea aún mejor echamos en falta más tipos de objetos, en general, que amplíen la variedad de situaciones en combate y, sobre todo, se integre próximamente un sistema de crianza para que el universo de este título explote en la comunidad. No esperamos que se añada algo así hasta que exista un modo multijugador, que llegará, pero por ahora tenemos que conformarnos con esta más que satisfactoria pericia single player.

Dejando al lado lo malo, puesto que no podemos achacar mucho más al título, Nexomon: Extinction se esfuerza constantemente por hacernos seguir adelante. De su estructura hay que destacar el diseño de los escenarios, complejo y variado tanto en su dibujo como a nivel artístico (si le perdonáis su estética móvil, su acabado es más que competente tanto en PlayStation 4 como en Nintendo Switch, donde es una delicia jugarlo en modo portátil). Ni microtransacciones ni injusticias a nivel de diseño: es gratificante, desafiante y compensa cada hora invertida.

El combate no presenta muchas revoluciones, pero tampoco las necesita. El objeto utilizado para capturar a los Nexomon sí merece mención aparte. Hay detalles QoL que favorecen a la experiencia, máxime cuando tenemos un minijuego a la hora de capturar al postulado. Podemos usar objetos que incrementan las opciones de captura, la ratio de éxito, así que no vale únicamente con el azar. Trabajar durante el combate en incrementar esa ratio es fundamental en nuestra tarea de domadores. Tenemos más de 380 especies a nuestra disposición, muchas de ellas con su propia rama evolutiva y con diseños realmente interesantes, sencillos a la vez que efectivos. De nuevo, insistimos: funciona.

El título no cuenta con EVs ni IVs, no hay genética, pero siempre tenemos en pantalla las estadísticas de cada movimiento, de nuestro monstruo y del rival. Si tuviésemos que resumir la experiencia de combate de Nexomon en una palabra, sin duda esa sería la comodidad. Por lo demás, una aventura desenfadada, con sus viajes rápidos perfectamente situados para que viajemos de un lado a otro de la región sin perder tiempo, aunque no nos ha gustado nada que no tengamos un mapa a mano en el inventario. Las primeras horas pueden ser confusas a este respecto, ya que nos cuestionamos más de una vez qué hacer, adónde ir y por qué no tenemos un dibujo claro del escenario con el que poder fotografiar nuestra localización. Por suerte, esa cuestionable decisión se justifica por el propio gameplay, que quiere jugar con el usuario en la tarea de constante descubrimiento. Es el menor de los problemas, realmente.

Nexomon Extinction
La versión de Nintendo Switch apenas cambia y está al día en actualizaciones. En modo portátil cumple con creces.

Con todo, debemos esforzarnos en subir la reputación de nuestro personaje dentro del Gremio a través de diferentes misiones y recados; hay cientos —literalmente— de misiones secundarias que tratan desde recoger basura en una ciudad hasta conseguir minerales que convertiremos en objetos en la tienda, un pequeño acercamiento al crafteo que esperamos se explote con más brío en futuras entregas o actualizaciones, tiene mucho potencial.

Así las cosas, el sistema de recompensa por cada hora invertida es lo suficientemente atractivo como para perdonar que sea tan poco amable en lo referente a los puntos de experiencia. Cada nueva zona (desiertos, zonas nevadas, zonas tropicales, bosques…) tiene nuevas especies y tipos de Nexomon, incluyendo a los nueve iniciales, que se pueden capturar salvajes. Todo sirve, y eso es importante; no vamos a acumular objetos inservibles. VEWO no quiere que corras y te precipites, sino que vayas con calma, entrenes a todo tu equipo, no solo al inicial, y hagas acopio de objetos de cara a una recta final realmente apasionante: la aventura va de menos a más. Será entonces cuando recurramos a los objetos de mayor nivel, cuando activemos los núcleos de experiencia más avanzados, cuando empecemos a volver sobre nuestros pasos para explorar territorios que antes suponían una barrera demasiado grande.

En definitiva: Nexomon Extinction es un videojuego notable que merece mucho la pena y que, visto el trato de estas primeras semanas, va a crecer de forma exponencial tanto en contenido como en usuarios. Sus ventas acompañan de forma merecida; la comunicación es constante con el equipo de desarrollo y las promesas son interesantes: modo Nuzlocke (si una criatura se debilita se considera muerta, desaparece), opciones de accesibilidad o un botón de correr.

Hemos analizado este juego a través de un código de descarga en PS4 Pro suministrado por Meridiem Games. La versión analizada comenzó siendo la 1.03, pero la segunda mitad de la aventura la hemos podido jugar en la mejorada versión 1.04.

CONCLUSIÓN

Nexomon es una agradable sorpresa para los amantes del coleccionismo de criaturas. Un RPG por turnos de sabor clásico con más de 380 criaturas disponibles, una historia apasionante y un sistema de combate y avance que compensa cada hora invertida. No esperábamos tanto de él, puesto que a pesar de su excesivo requerimiento de combates para ganar experiencia o detalles de balanceo que necesitan ser ajustados, todo lo demás funciona de maravilla. Artísticamente se ve lastrado por una estética móvil poco convincente, pero recomendamos no juzgarlo por ello, porque las apariencias engañan. Muy recomendado.

LO MEJOR

  • Sistema de combate, diseño de escenarios… Su mundo
  • Cantidad de contenido, rejugabilidad
  • Su historia, un gancho constante para seguir avanzando
  • Desafío constante y personalidad: no es un clon de nadie

LO PEOR

  • Problemas de balanceo: necesita equilibrar su progreso
  • Demasiados combates. Solucionar lo primero aligerará esto
  • Estética, una apariencia que engaña
7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.