Tortugas no, sapos

Memory Card: Battletoads

  • Juan Arenas

Repasamos la historia de los gamberros sapos "made in Rare"

Vuelve Memory Card con un repaso a la mítica saga de los hermanos Stamper protagonizada por los sapos más famosos de la industria. Subid a la máquina del tiempo de Juan Arenas, y recordad los muchos y divertidos (tanto como desafiantes) títulos que dio de sí esta gran franquicia que vuelve por fin más de 25 años después.

Los sapos luchadores

Y es que el nacimiento de este grupo de aguerridos sapos está muy relacionado con el éxito que en esos primeros años de la década disfrutaban otros famosos seres verdes, aunque aquellos concha en ristre, merced a su paso por el comic y sobre todo, su salto a la pequeña pantalla. Como quiera que las tortugas ninja convertían en oro todo lo que tocaban, incluidos los videojuegos que llegaron a los arcades y los salones de las casas del momento firmados por konami, otros muchos quisieron subirse al tren de las tortas y los animales antropomórficos con intentos que, en la mayoría de los casos se quedaron en eso, animados frustrados intentos (imágenes motorratones, Street sharks). ¿Todos? No. Aprovechando que el mercado del videojuego era más permeable a recibir propuestas similares dentro un mismo género, y que el del beatemup ya había demostrado ser el ideal para este tipo de personajes y sus aventuras, en Rare tuvieron la idea, no demasiado original seamos sinceros, de gestar su propio grupo de héroes reptilianos en un título para NES que apuntalaría su ya por entonces contrastado buen hacer. Anunciado por primera vez en forma de “rumor” en el numero de marzo de 1991 de Nintendo Power, la famosa revista dedicada a las máquinas de la Gran N, Battletoads se mostraría al público poco después en el CES celebrado en abril, para ver la luz en las tiendas finalmente el 1 de junio de ese mismo año. Vamos, a penas 3 meses entre anuncio y venta, algo del todo impensable hoy día. Pero así fue, y el numero de ese mes de Nintendo Power que llevó a los batracios de Rare a su portada, da fe de la relevancia del juego en el catalogo de la 8 bits en el momento de su puesta de largo.

El título era una apuesta por la acción desenfrenada que se alejaba del esquema más lineal en su desarrollo de otros juegos, como los de las tortugas ninja sin ir mas lejos por ejemplo, combinando fases de corte brawler con otras verticales y algunas vertiginosas en las que los reflejos y la memoria lo eran todo para poder avanzar. De hecho, si por algo se recuerda aquel primer título de la saga es por su increíble dificultad. Battletoads era difícil, muy difícil, pero también muy divertido, sobre todo si se jugaba a dobles, y aunque podíamos zurrar por error (o no) a nuestro compañero complicando aún más nuestra aventura, pelear acompañado y abrirse camino por sus diferentes niveles era tan gratificante como sólo los desafiantes juegos de antaño podían serlo.