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Así es Lords of Exile, un juego de acción cordobés inspirado en los clásicos 8 bits

El proyecto está cerca de financiarse en Kickstarter para ser llevado a otras plataformas como colofón a dos años de desarrollo

Lords of Exile es un maduro proyecto del estudio cordobés Squidbit, formado únicamente por el desarrollador Carlos Azuaga, que después de tres años de desarrollo se lanza ahora a Kickstarter con la idea de tener el dinero necesario para afrontar la fase final y las complejidades de un lanzamiento multiplataforma. El proyecto es la cúmulo de 12 años experimentando en solitario y de pasión por la era de los 8-16 bits, el pixelart y el sonido inmortal de los sintetizadores de la época, una afición que ha ido de la mano con el trabajo diario del creador como ingeniero de una gran compañía de software. Lo que empezó como otro experimento más empezó a crecer y cobrar forma hasta materializarse en el sueño de lanzar un juego comercial.

Al hombro de gigantes

Aunque Castlevania parece una clara referencia, es fácil ver en el tráiler que el juego tiene otras muchas influencias como los Ninja Gaiden, Blue Shadow o el Batman de Sunsoft, todos grandes clásicos de la acción 8 bits. Es un juego lineal, con ocho niveles claramente establecidos y sus jefes finales y aunque está inspirado en las capacidades de los 8 bits, no se encadena tampoco a ellas para así lograr detalles que no hubieran sido posibles en una NES en su día. Las físicas de salto, movimiento y ataques son más propias de una máquina de 16 bits, la paleta de colores alterna entre las presentes en la consola europea y la japonesa de NIntendo, con algunas extensiones y el añadido de algunas técnicas para mantener la reminiscencia con el pasado pero lograr a la vez mejores efectos ambientales. Y el sonido, muy prometedor, tiene elementos a caballo entre el Ricoh RP2A03 de Famicom y el icónico Yamaha YM2612 de Megadrive (y varias máquinas más), posiblemente con alguna licencia más.

El juego tiene un aspecto excelente por lo que se puede apreciar en el tráiler, en las capturas y gifs presentes en la página de presentación, en donde se ilustran con detalle diversas técnicas y características. Como el mismo desarrollador deja claro, este sería su primer juego comercial, lo que puede despertar dudas, pero es evidente que no estamos ante la semilla de un proyecto, sino que es ya algo tangible. Eso le ha permitido recaudar en pocos días 8600€ de los 12000 que necesita para completar la financiación requerida, con la que podrá sustentar la reducción de jornada de su trabajo habitual y concentrarse en la siempre complicada parte final de todo desarrollo, en la que muchos juegos se juegan su calidad final. Salvo desastre, la financiación se conseguirá holgadamente y nos permitirá tener en perspectiva otro interesante proyecto patrio.