Beautiful Desolation
Beautiful Desolation
Carátula de Beautiful Desolation

Beautiful Desolation, Análisis PC

Analizamos Beautiful Desolation, la nueva aventura gráfica de los creadores de Stasis ambientada en un atractivo futuro distópico lleno de misterios.

Beautiful Desolation es la última propuesta del estudio sudafricano The Brotherhood, fundado por los hermanos Chris y Nic Bischoff. A mediados de 2015 lanzaron la destacada aventura gráfica Stasis, y dos años después publicaron Cayne, un spin off de esta disponible de forma totalmente gratuíta, tanto en Steam como en GOG, y que os recomendamos como una gran opción para disfrutar de un buen título sin pagar un euro durante este período de confinamiento. Esta nueva aventura gráfica que nos presentan los hermanos Bischoff es sin duda su obra más ambiciosa hasta la fecha, un título que cuenta con unos valores de producción elevadísimos que en cierta medida nos hace recordar con añoranza épocas pasadas donde las aventuras gráficas eran una de las reinas indiscutibles del cotarro con grandes producciones entre sus filas, e incluso siendo el campo de pruebas para diversos avances tecnológicos en el campo de los videojuegos.

The Brotherhood mantienen en su nueva propuesta las señas de identidad de sus anteriores lanzamientos, empleando esa perspectiva isométrica tan poco habitual en el género (aunque sí ha contado con títulos destacados como Sanitarium por poner un ejemplo), y mostrando en pantalla un acabado visual de impecable factura lleno de detalles que refuerzan una ambientación destacada, dejando atrás el terror de Stasis pero continuando con la apuesta por la ciencia ficción de aquel. Tristemente, el estudio sudafricano vuelve a cometer ciertos errores de bulto que tuvo su primera obra, y si bien Beautiful Desolation es una de las grandes aventuras gráficas del año y nos ha hecho disfrutar mucho, deja la sensación de que se queda a medio camino de ser un clásico moderno por algunas aristas por pulir y varias decisiones erróneas del pasado que no se terminan por solventar con acierto.

También, como arma de doble filo, frente a la tendencia moderna a hacer el género más accesible y amigable con el usuario de lo que lo era antaño, este título de ciencia ficción resulta ser uno de los exponentes modernos más exigentes del género, por lo que resulta ideal para los aventureros más avezados que busquen un reto de altura, pero también resultará demasiado denso y difuso para los no iniciados. Si os atrae el género, la mejor ciencia ficción y los buenos desafíos, todo ello engalanado con un envoltorio de lujo como ocurría en el género en los añorados 90, Beautiful Desolation es una de las mejores opciones a tener en cuenta dentro del panorama actual.

El monolito en el cielo

La trama de la aventura se sitúa en una línea temporal alternativa, en la que en los años 70 apareció sobre los cielos de Sudáfrica una suerte de artefacto tecnológico alienígena, conocido como el Penrose. Dicho artefacto propició un gran avance científico y tecnológico para la raza humana. Nuestros protagonistas serán el científico Mark Leslie, quien perdió a su mujer en un accidente de tráfico provocado por la repentina aparición del Penrose en los cielos, y su hermano Don, el cual es piloto. En los compases iniciales, vemos como Mark convence a su hermano de que lo lleve en su helicóptero a una misión de infiltración al Penrose, ya que sospecha que algo no va bien y hay gato encerrado. Una vez allí y tras hackear varios sistemas, algo sale mal, y Mark y Don son transportados a la misma ubicación pero en un futuro lejano, donde todo les resulta extraño y sorprendente. La misión de los hermanos, separados de inicio tras el accidente, será volver a reunirse y buscar un modo de volver a su época, así como desentrañar los misterios que esconde el misterioso artefacto alienígena.

Una de las principales bazas de Beautiful Desolation es lo bien que teje este peculiar futuro distópico, y como sabe crear un universo sólido y cohexionado dándonos multitud de información sobre las razas, costumbres y tecnología de este mundo que nos presenta. Dicho bombardeo de datos llega a ser incluso algo excesivo, pero realmente es un placer sumergirse en un mundo tan veraz y bien construído, a la par que atractivo y lleno de sorpresas e intrigas. El problema, es que al igual que ocurría en Stasis, dicha información no siempre está presentada de la forma más clara, y se nos suele mostrar demasiada de golpe, siendo vital en muchos casos para poder avanzar, y resultando demasiado difusa en varios casos, viéndose acrecentado aquí el problema al haber apostado The Brotherhood por una suerte de desarrollo de mundo libre, con multitud de localizaciones a visitar y sometiéndonos a un bombardeo de información y pistas que si no somos meticulosos y cuidadosos acabará por abrumarnos. Como ya hemos comentado, y pasa con varios puntos del juego, esto es un arma de doble filo. Los aventureros experimentados disfrutarán armándose paciencia, lápiz y papel, y tomando notas y empapándose de este atractivo futuro de ciencia ficción. Pero en la misma medida, resulta fácil perder el hilo o incluso no tener la más mínima idea de qué hacer a continuación, en una suerte de backtracking de ensayo y error que quizá podría haber resultado más satisfactorio de haber apostado por una presentación de la información más clara y concisa.

Afortunadamente los creadores están escuchando a la comunidad, y están añadiendo parches para paliar las aristas sin pulir del título. Uno de estos parches ha añadido marcadores de misión para facilitarnos la tarea, lo que supone una ayuda, aunque para nosotros lo ideal habría sido tener esto en cuenta de raíz en la creación del título y saber darnos la información de forma más clara en lugar de marcarnos directamente donde ir, cosa que no es habitual en el género.

Otro punto a destacar es la enorme capacidad de decisión a la que nos someterá la aventura. En varios momentos deberemos realizar elecciones vitales que tendrán un gran impacto en el desarrollo del juego, y de forma muy acertada estas decisiones no serán las típicas de blanco o negro, si no que se moverán dentro de un difuso matiz de grises que nos ayudarán a perfilar la aventura según como nos comportemos. Estas decisiones tendrá un gran peso, e incluso tendremos la posibilidad de aliarnos con una u otra facción, así como decidir el futuro de razas enteras, lo que tendrá un gran impacto en la aventura. Una aventura que cuenta con una duración más que generosa, y que facilmente nos tendrá pegados a nuestras pantallas entre 15 y 20 horas en función de nuestra pericia, e incluso más si queremos sumergirnos por completo en su cuidada y trabajada ambientación.

Variedad y complejidad jugable con errores

A nivel jugable Beautiful Desolation es similar a Stasis, una aventura manejada con puntero en perspectiva isométrica, si bien aquí las opciones y los gadjets a nuestra disposición serán muchos más. Para avanzar habrá que buscar objetos y ganar habilidades, si bien aquí tambien abundan los momentos en que para progresar en la aventura tendremos que hablar con la persona adecuada para obtener información. Como ya hemos comentado, Beautiful Desolation introduce un mundo libre relativamente amplio, por el que nos moveremos en nuestro transporte volador desbloqueando nuevas localizaciones obteniendo información, mejorando nuestra nave y activando una suerte de portales dimensionales. Por un lado, este mundo abierto resulta muy atractivo por las opciones que abre y por su desarrollo no lineal.

Sin embargo, también hace más dolorosos los defectos jugables del título. En Stasis, al poco de comenzar, había un puzle en el que muchos jugadores nos quedamos atascados porque no estaba nada claro qué o cómo teníamos que hacer lo que había que hacer para avanzar. Al ser un título lineal, y a base de darse de bruces contra ese puzle, acababas por dar con la solución. Aquí, entre que muchas veces no está nada claro el siguiente paso a dar o a donde demonios tenemos que ir, o el uso de la mitad de esos objetos extraños que tenemos en el inventario, el hecho de tener multitud de localizaciones disponibles a la vez dificulta el avanzar, ya que esto no siempre significa distintos caminos o vías para avanzar, si no todo lo contrario y debemos ir a algún lugar en concreto. En ciertas ocasiones incluso lo que teníamos que hacer era hablar con un personaje que en su momento ni siquiera era interactuable y estaba medio oculto en el escenario y que ahora tiene la clave para poder avanzar, y está en una de esas múltiples localizaciones a las que puedes viajar.

Otro error grave potenciado por el mundo libre es el pixel hunting, o la búsqueda de objetos apenas perceptibles y camuflados en el escenario. Pasaba en Stasis y está presente aquí elevado a la enésima potencia. Además resulta algo difícil de entender, ya que el juego por defecto resalta el nombre de varios elementos interactuables del escenario, algo poco atractivo la verdad y que desluce algo el por otro lado impecable acabado gráfico del juego. Sin embargo, ciertos objetos indispensables para avanzar permanecen prácticamente ocultos a simple vista hasta que nos acercamos a ellos. Además, dada la perspectiva empleada y lo denso y recargado de los escenarios, la navegación por los mismos resulta más farragosa de los esperable, ya que en muchas ocasiones no podemos acceder a varios puntos del escenario que sí lo parecían a priori, resultando incluso complicado en ocasiones ir de una punta a otra de una localización o dar con la salida de la misma. Es triste, pero en lugar de aprender de los errores de Stasis y en menor medida de Cayne, The Brotherhood han vuelto a caer aquí en ellos, y además se ven potenciados por lo que a priori debería ser uno de los puntos fuertes del juego, esa apuesta por un mundo abierto que al final complica y mucho las cosas.

Bien es cierto que sí se han añadido varias capas jugables que hacen más atractiva y variada la experiencia. Tenemos elementos de hackeo, diversos dispositivos electrónicos que deberemos comprender, en incluso una vez avanzada la aventura aparecerá una suerte de mini juego de combate, que sin ser la panacea funciona, es divertido y aporta variedad. Pese a que muchos confundirán Beautiful Desolation con un rpg por su perspectiva y puesta en escena, que que como ya hablaremos recuerda inevitablemente a los Fallout clásicos, estamos ante una aventura gráfica clásica, aunque la toma de decisiones, la necesidad de comprar mejoras para avanzar y el mini juego de combate junto con algún otro elemento son herencias del género rolero que le sientan muy bien al título. En definitiva, estamos ante una aventura gráfica muy exigente, con decisiones y acercamientos jugables que si bien harán las delicias de los más veteranos del género, también consideramos que se podrían haber solventado de una forma más amigable con el jugador. En cualquier caso, el hecho de contar con una correcta traducción de todos sus textos al castellano facilitará mucho la labor de desentrañar todos los misterios que esta aventura tiene por ofrecer.

Valores de producción de otra época

A nivel técnico poco se le puede reprochar a Beautiful Desolation. Como ya se ha comentado, en cierta medida produce la nostalgia de volver a ver una aventura gráfica con acabados de lujo como acontecía antaño, algo sorprendente viniendo de un modesto estudio independiente. Uno de los elementos que a los que ya tenemos una edad más nos llegarán es algo totalmente superado, pero que en su momento era lo más y se comía buena parte de los presupuestos de grandes títulos del pasado: las escenas cinemáticas con gráficos prerrenderizados, o intros. El título de The Brotherhood nos ofrece multitud de muestras de ello, con un puesta en escena espectacular y brillante. No es algo que tenga el más mínimo impacto en lo jugable, pero se agradece, y mucho si uno ya es veterano. El acabado gráfico del juego en sí es igual de espectacular. Los escenarios están recreados al milímetro, están cargados con infinidad de detalles y resultan exhuberantes, preciosos y sorprendentes a cada paso. La recreación de este futuro distópico es maravillosa, con una ambientación recargada y llena de matices. El precio eso sí, son esas dificultades de navegación que se han resaltado en párrafos anteriores.

El tratamiento de los personajes el igual de brillante y acertado, tanto en el juego en sí como en las escenas de diálogos donde vemos retratos animados de los personajes similares a los de las escenas prerrenderizadas que resultan muy atractivos. Los hermanos Bischoff ya había demostrado su buen hacer en el apartado gráfico en anteriores títulos e incluso en recreaciones en perspectiva isométrica de varios títulos comerciales, por lo que el gran apartado visual del que hace gala su nueva obra supone una nueva muestra de su talento. No en vano, han sido fichados por el mismísimo Brian Fargo para colaborar con inXile en el apartado gráfico de ese inminente Wasteland 3 al que tantas ganas le tenemos. Y es que esa ambientación retro futurista de la que hace gala la aventura, junto con la perspectiva isométrica empleada, evocan inevitablemente los clásicos Fallout de Interplay.

Y para el apartado sonoro, el título no se queda atrás, ya que de su banda sonora se encarga nada más y nada menos que Mick Gordon, afamado compositor responsable de la música de títulos como Doom o Killer Instinct. El trabajo que el señor Gordon realiza aquí es impecable, aunque nos habría gustado que la banda sonora tuviera algo más de presencia en determinados momentos. La música que nos acompaña es potente, variada y muy acorde al extraño universo futurista donde transcurre la aventura. Todos los personajes cuentan con voces en inglés, en un trabajo de doblaje correcto que cuenta con la peculiaridad del un tanto chocante acento sudafricano del que hacen gala dichos personajes.

Análisis realizado con código suministrado por GOG

CONCLUSIÓN

Beautiful Desolation es una gran aventura gráfica, uno de los mejores exponentes del género para este año. Hace gala de unos valores de producción altísimos, tanto en el apartado visual como sonoro. Ofrece una muy atractiva historia de ciencia ficción en un universo que se toma la molestia de tejer y presentarnos de forma muy profunda y detallada. Nos plantea multitud de decisiones a tomar con peso real en la aventura, y un desarrollo salpicado de pequeños elementos roleros que aportan variedad. Sin embargo, vuelve a caer en errores pasados de la compañía, que se ven potenciados por un mundo abierto que acaba por complicar mucho las cosas. Nos enfrentaremos a muchos momentos donde no tendremos la menor idea del siguiente paso a dar, y con objetos apenas perceptibles en el escenario que resultan claves para avanzar. Nos encantan las aventuras gráficas desafiantes, pero entendemos que la dificultad de esta aventura viene por las razones equivocadas, lo que la termina en convertir en un título enfocado a los expertos del género. No nos engañemos, no ha gustado mucho y la hemos disfrutado, pero también ha sido frustrante por momentos por errores que The Brotherhood deberían ir puliendo y no volver a mostrar en su siguiente propuesta.

LO MEJOR

  • Elevados valores de producción, tanto a nivel visual como sonoro.
  • La ambientación es magistral.
  • La profundidad y el nivel de detalle con que construye el atractivo futuro distópico que nos presenta.
  • Nos presenta multitud de elecciones con peso real en la aventura.
  • Las gotitas de rol que sazonan la mezcla le sientan genial.

LO PEOR

  • En varios momentos no tendremos idea del siguiente paso a dar.
  • Multitud de objetos clave permanecen casi ocultos imperceptibles en el escenario.
  • El movimiento del personaje por los escenarios resulta demasiado farragoso.
7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.