BeTech: noticias de tecnología

ROBOTICA

Flexoesqueletos: los insectos-robots que se crean sin ayuda humana

Robots hechos de materiales flexibles muy baratos y además desechables. Esta es la idea tras los flexoesqueletos.

Flexoesqueletos: los insectos-robots que se crean sin ayuda humana

La idea de construir un robot lleva a pensar en dos términos sobre todo: Complejo y Caro. Crear un robot es complejo por toda la tecnología, componentes, ensamblaje y programación / ‘educación’ que conlleva, y caro porque hacer todo eso, desde las partes al ensamblaje, pruebas o el software que le da ‘vida’ cuesta dinero. Mucho dinero. Pero, ¿y si pudieras crear un robot complejo en cuanto a diseño y posibilidades, pero barato, muy barato, y además de materiales flexibles?

Flexoesqueletos en 2 horas

En vez de tener en la cabeza cyborgs tipo Terminator, Ghost in the Shell o Westworld, vamos a imaginar robots más pequeños en escala, capaces de hacer tareas básicas en grupo componiendo ‘enjambres’. Y tan baratos como se consigue imprimiéndolos en 3D en materiales flexibles, no precisamente en metal y aleaciones caras.

Esto es lo que unos investigadores de la UC San Diego han llevado a cabo, creando una manera de poder imprimir robots de diseño similar a los insectos, extremadamente baratos y sin usar ‘equipamiento exótico’ de ninguna clase. ¿Cómo? Pues imprimiendo los llamados ‘flexoesqueletos’, materiales rígidos impresos en 3D en láminas delgadas y flexibles de policarbonato.

Enjambres robóticos

Según el estudio, cada componente de un flexoesqueleto tarda 10 minutos en ser impreso en 3D, y el montaje final lleva “menos de dos horas”. O sea, que en menos de 120 minutos ya tienes un robot. Y lo mejor es que cada parte individual cuesta de media menos de 1 dólar, siendo las partes más ‘caras’ los sensores, la batería y el procesador energético. De esta forma podemos crear robots como los que vemos en el vídeo puesto más arriba.

Pero, ¿para qué serviría un pequeño insecto-robot que parece hecho de cartón o folios doblados? La idea es crear no solo uno, sino decenas, cientos, para conformar enjambres robóticos. Y cada enjambre ser usado en todo tipo de aplicaciones, desde la Medicina hasta la Siderurgia, pasando por la Construcción, el Reparto, etc.

Las posibilidades son tan inmensas como aterradora la meta final de los investigadores: que estos robots de flexoesqueleto sean hechos de forma masiva para fines básicos por otros robots, sin que en el proceso intervenga ni una sola persona. ¿Y si mejor le hacemos caso a James Cameron y que los seres humanos sigan decidiendo sobre las máquinas?