Híbrida solo portátil

Nintendo Switch Lite, análisis. ¿Cumple las expectativas?

Una plataforma que tiene muy claro lo que es.

 Nintendo Switch Lite salió la semana pasada como la nueva apuesta de la compañía japonesa para atacar el mercado portátil que tan bien ha dominado desde hace décadas. Primero con Game Boy y sus sucesoras, luego con Nintendo DS y en los últimos años con 3DS. Con la consola estereoscópica ya sin lanzamientos en el horizonte y con Switch rompiendo moldes con su modelo híbrido, Nintendo ha decidido sacar al mercado Lite, una plataforma que viene a ser la versión 2DS de Switch, en el sentido de que su propuesta es más limitada pero a la vez, mucho más clara. Llevamos más de una semana con la consola, y ya podemos dar un veredicto sobre lo que supone esta nueva versión para el usuario.

Empezamos por el principio: el unboxing. Tal y como podéis ver en el vídeo que acompaña esta pieza, la caja de Switch Lite acompaña a la consola, mucho más compacta que la original, con un cargador USB-C (adiós a los tiempos en los que ciertas versiones de consolas Nintendo no venían con cargador) y con un libro de instrucciones. Poco más. Como los joy-con van pegados, no hay ni rastro de dock, ni de accesorios diversos ni, claro está, HDMI.

Switch Lite llega en tres colores: amarillo, turquesa y gris. Todas ellas llegan con la misma composición y diseño: las principales diferencias están en el tacto de los botones derechos, que se nota que no tienen la calidad de los joycon, y en la presencia de una cruceta a la izquierda en lugar de botones. El resto se mantiene intacto: cuatro botones superiores, dos joysticks que son exactamente igual a los de Switch original y los botones complementarios de menos, más, captura y home. Todo ello por un precio recomendado de 219,95 euros, lo que supone más de 100 euros de diferencia respecto el precio de Switch, que oficialmente está alrededor de los 329,99 euros.

Más compacta y manejable

Si desglosamos por datos la consola, vemos que es un 28% más pequeña que la original, la pantalla pasa de ser una LCD de 6,2 pulgadas a una de 5,5 pulgadas, manteniendo la resolución y aumentando los PPI gracias a ello. A nivel de peso reduce un 31% el peso de la otra versión, pasando de 398 gramos a 275.

  • 5,5 pulgadas a 1280x720p
  • 275 gramos de peso
  • 91,1mm x 208mm x 13,9mm
  • 267 PPI

¿Qué supone todo esto? Varias cosas. La primera es que la consola es tremendamente manejable y agradable. Hay gente que se quejaba del peso y ergonomía de la Switch habitual, cosa que en nuestro caso no compartimos, pero que algo sí tenemos claro: en esta versión no puede haber queja alguna. Muy ligera y perfecta para jugar largas sesiones sin cansarnos. La segunda, que el tamaño de la pantalla más pequeña nos permite tener más PPI, la densidad de píxeles por pulgada, ganando algo de nitidez. En resumidas cuentas: los juegos lucen perfectamente en todo lo que hemos probado. Como decíamos en el vídeo de la semana pasada, las letras más pequeñas, en casos como Fire Emblem Tree Houses son evidentes, pero la realidad es que ya eran pequeños per se.

A nivel de batería, hemos notado cierto aumento respecto a la consola original, aunque en nuestro caso comparándola con la Switch Edición 2019 sí vemos que no llega a sus cotas de duración.

La cruceta: ¿a la altura de lo esperado?

Uno de los grandes atractivos de Nintendo Switch Lite es la presencia de una cruceta en lugar de botones, algo que los fans de los juegos 2D, y eso abarca desde plataformas hasta juegos de lucha y beat’em up de toda la vida, llevan pidiendo desde hace tiempo. Muchos hemos optado por personalizar un joycon con cruceta, o comprar los limitados joycons de Hori. Que Lite traiga una cruceta es una buena noticia, pero… ¿Es lo que esperábamos? La respuesta es que no del todo.

La cruceta marca bien las cuatro direcciones, pero nos deja más dudas en las diagonales, sobre todo en juegos de lucha. Cuando las marcamos directamente se nota la pulsación, pero al hacer movimientos con recorrido (un cuarto de luna, una media luna), la sensación es que el tacto al hundirse no marca con toda la precisión que nos gustaría. Eso lo hemos notado en Dragon Ball FighterZ intentando hacer jump cancels y en el anniversary de Street Fighter. Algo que nos sale sin problemas con nuestro joycon custom y aquí no se nos marca del todo bien. Una de las razones puede ser el hecho de que la cruceta esté algo más hundida de lo que la tenemos, por ejemplo, en Nintendo 3DS XL, y el tacto se pierde a la hora de hacer el recorrido.

No nos parece una mala cruceta, porque sí que sobre todo en juegos de plataformas 2D y beat’em ups le hemos sacado buen rendimiento, pero a la hora de hacer algunas combinaciones en juegos de lucha se nos antoja algo corta en respuesta.

Las ausencias

Lite llega con varias ausencias destacadas, algunas más lógicas que otras. Su apuesta puramente portátil provoca que no podamos sacar los joycons, aunque sí conectar otros mandos a la plataforma. Por desgracia se ha diseñado sin la pestaña para aguantarla de pie, algo que puede tener sentido por su concepción pero no sí nos permite conectar y jugar con otros mandos. Tampoco es compatible con ningún dock ni se puede conectar vía HDMI. Además, se ha limitado a nivel tecnológico de tal manera que no gozaremos de vibración HD y ciertos juegos no son compatibles con la plataforma, como Super Mario Party que exige jugar con joycons separados. Como decíamos, algunas ausencias se entienden, por algo es un modelo de 110 euros menos, aunque otros, como la pestaña o la vibración HD, le darían un plus.

Por último, destacar que se nos permite compartir una misma cuenta para dos consolas, eso sí con algunas limitaciones. En este artículo os explicamos cómo se hace y qué supone compartir cuenta entre dos plataformas.

Conclusiones

Nintendo Switch Lite convence en su concepción original: ser una consola portátil capaz de ofrecernos juegos de una calidad y un nivel que jamás habíamos visto en plataformas anteriores de Nintendo, donde la potencia no era su principal cometido. Más compacta, muy manejable y ligera, es una opción interesante a un precio atractivo si descartamos cualquier uso sobremesa y es una plataforma de uso sobre todo single player. Se echa en falta alguna función de Switch original que no habría costado añadir, y la cruceta no es todo lo perfecta que podríamos esperar, pero como opción para quien busque una experiencia 100% portátil, Lite debe ser muy tenida en cuenta.