Superhot
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Carátula de Superhot

Superhot, análisis Switch: un FPS imprescindible

La consola portátil de Nintendo recibe uno de los mejores first person shooter que nos dio el género hace unos años. Switch está de enhorabuena.

Si se le preguntara a cualquier persona acostumbrada a jugar a títulos indies cuál es uno de los más rompederos que ha tenido el género del FPS, una respuesta que saldría en más de una ocasión sería Superhot.

El título dirigido por Piotr Iwanicki bajo el Superhot Team fue una auténtica revolución cuando se lanzó en el año 2016. Las claves para su éxito fueron muchas, pero la principal radicaba en que combinaba con gran maestría un gameplay muy original con un apartado estético parco y simple (pero que funcionaba de maravilla).

Ante tamaña calidad, sólo era cuestión de tiempo que fuera apareciendo en diferentes plataformas, y una de ellas es ahora Nintendo Switch. Así es la versión para la portátil japonesa.

SUPER. HOT.

La premisa de Superhot es sencilla: el tiempo se mueve cuando tú lo haces. De esta manera, el efecto bullet time lo produce el propio jugador con cada acción que realiza. Si no hay movimiento, la acción no avanza. Si la acción no avanza, el jugador no completa la fase que le toca donde debe acabar con todos los enemigos.

Superhot es divertido y frenético, todo hilvanado con una portentosa narrativa. Para conocer más detalles sobre todas las mecánicas del juego en sí, lo mejor es pasarse por el análisis original. Aquí vamos a detallar las novedades de este Superhot para Switch.

Si hemos hecho esta pequeña introducción tras el apéndice no es por casualidad. A Superhot no se le puede exigir menos de 60 frames por segundo, sobre todo teniendo en cuenta que el jugador es el que va a hacer avanzar el tiempo. Aquí un frame puede marcar la diferencia entre que el disparo del enemigo llegue o no. Por suerte, en Nintendo Switch va muy fluido y con esta tasa de imágenes por segundo ya citada.

Esto va en consonancia con la resolución. Como viene siendo habitual en otros juegos de la consola, en modo dock, es decir, conectado a la televisión, Superhot ofrece una imagen a 1080p. En cambio, cuando la portátil se lleva encima, la resolución baja hasta los 720p. Lo positivo es que en ambas parcelas transcurre a 60 frames por segundo, así que no hay grandes diferencias al adecuarse al display donde se reproduce.

La otra novedad de Superhot para Switch es la de jugarlo a través de los sensores de movimiento de los joycons. A falta de realidad virtual (que es donde se disfruta mucho este juego, sobre todo teniendo en cuenta la propia idiosincrasia del mismo), es todo un acierto el meter este control para hacerlo más original de cara a millones de jugadores. Eso sí, el control tradicional también está presente, así que uno puede elegir cuál se adapta más a sus necesidades.

Y hasta aquí las novedades de Superhot en su versión para Switch. El port realizado para la consola de Nintendo llega con pocas inclusiones de peso, apostando más por cuidar el producto ya existente que por añadir otros conceptos que quizás no terminaran de estar pulidos.

CONCLUSIÓN

En muchas ocasiones se utiliza la palabra “simple” (o “sencillo”) como si fuera un descalificativo, cuando no existe nada más bello que la simpleza dentro de la complejidad. Superhot demuestra con su mecánica de juego que no es necesario un ornamentado apartado gráfico para triunfar. Y en Nintendo Switch lo vuelve a plasmar.

LO MEJOR

  • Misma diversión que en el juego original.
  • 60 FPS tanto en portátil como en modo dock.
  • El sistema de control a través del sensor de los Joycons.

LO PEOR

  • Las novedades son tan exiguas que si ya lo jugaste en PC…
8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.