Leyes sobre competencia

La Comisión Europea acusa a Valve y otros por bloqueo regional de videojuegos

El organismo europeo señala a los responsables de Steam junto a otros como Bandai Namco, Capcom o Zenimax por irregularidades en la distribución geográfica.

La Comisión Europea, máximo órgano regulador del poder ejecutivo y responsable de la legislación en Europa, ha emitido hoy un comunicado en el que se acusa a compañías de videojuegos como Valve, Bandai Namco, Capcom, Koch Media, Focus Home Interactive o ZeniMax de cometer irregularidades en el bloqueo geográfico de videojuegos en el marco del mercado europeo.

Bloqueo injustificado de contenidos digitales

Y es que en diciembre de 2018 se aplicaron nuevas medidas contra el bloqueo regional o geográfico injustificado de contenidos digitales como videojuegos en el mercado europeo, actividad que realizan muchas compañías para bloquear sus videojuegos según la región o países de comercialización, principalmente en mercados de países como Polonia, República Checa, Estonia, Hungría, Eslovaquia o Letonia, entre otros.

Y es que en dichos países muchos títulos digitales son más baratos, evitando así su venta en otros países con mayor poder adquisitivo, principalmente Alemania y Reino Unido, para así optimizar sus beneficios vendiendo códigos digitales más baratos o más caros según los países de destino; según la Comisión Europea, esta práctica entra en conflicto con el modelo de mercado común de la Unión Europea.

Por el momento, se trata del inicio de una investigación que recogerá pruebas de las compañías citadas; según el órgano europeo, de incumplirse las leyes, se podría multar a las compañías con hasta un 10% de los ingresos anuales.

Por su parte, Valve ya ha respondido a dichos requerimientos, asegurando que no practica ningún tipo de actividad deshonesta en contra de los principios económicos europeos y que no debería ser investigada por ello. “Valve desactivó los bloqueos regionales del Área Económica Europea desde 2015, a menos que esos bloqueos regionales fueran necesarios para cumplir con las leyes locales o límites geográficos en los que los socios de Steam pueden distribuir sus videojuegos”, concluyen.